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La lucha por DACA será la hora de la verdad para los republicanos

“Con el regreso del Congreso a sus labores esta semana, los republicanos tendrán una oportunidad dorada para corregir su rumbo y hacer una declaración definitiva sobre los valores conservadores”.
Opinión
Subdirectora de prensa de Latino Victory Project.
2017-09-08T16:28:39-04:00

Luego de lo ocurrido en Charlottesville, Virginia, los republicanos del Congreso se apresuraron a distanciarse de la defensa recalcitrante que hizo el presidente Trump de los supremacistas blancos. En medios sociales y comentarios a la prensa, condenaron el racismo y la violencia y apelaron a “los mejores ángeles” de Estados Unidos. Por fin, después de dos años de escándalo, y de la trágica muerte de una joven a manos de un terrorista doméstico, el Partido Republicano empieza a denunciar el racismo cada vez más desvergonzado del presidente. Pero después de apoyar a un candidato que inició su campaña denigrando a los mexicanos y presumiendo de su abuso a las mujeres, los republicanos tendrán que hacer mucho más que hablar si quieren recuperar su autoridad moral.

Con el regreso del Congreso a sus labores esta semana, los republicanos tendrán una oportunidad dorada para corregir su rumbo y hacer una declaración definitiva sobre los valores conservadores. La razón es que, después de prometer mostrarles “gran corazón” a los dreamers, el presidente Trump una vez más hizo gala de su falta de empatía al eliminar la Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA, por sus siglas en inglés). Esta revocación ha sido prioridad para grupos de odio como el Centro de Estudios de Inmigración (CIS, por sus siglas en inglés) y es una señal de reconocimiento de la Casa Blanca hacia los supremacistas blancos por su apoyo incondicional. Está dentro del alcance de los republicanos bloquear esta concesión y salvar a casi 800,000 jóvenes de la deportación. Si no actúan, se pondrán firmemente del lado equivocado de la historia.

Cuando el presidente Obama anunció la creación de DACA en 2012, describió a los jóvenes indocumentados como “estadounidenses en sus corazones, en sus mentes, en todos los sentidos excepto en uno – un papel”. Y lo son. Estos jóvenes han pasado sus años de formación, si no es que todas sus vidas, en Estados Unidos. Han cantado el himno nacional y jurado lealtad a la bandera de las barras y las estrellas. Abandonar a cientos de miles de estadounidenses de hecho a un destino de marginación y deportación sería una falta moral imperdonable.

Hoy, los dreamers enfrentan una cuenta regresiva hacia el día en que venzan sus permisos de trabajo y una vez más estén en peligro de deportación. Para aquellos que llegaron a la mayoría de edad después de la creación de DACA, vienen retos desconocidos y nuevos obstáculos a la educación, el empleo y al libre movimiento. El fin de acción diferida significa ponerle pausa a carreras brillantes y metas de toda la vida sin garantías para el futuro.

P ara nuestra economía, el fin de DACA representa una oportunidad perdida. Un reciente análisis del Centro para el Progreso de Estados Unidos (CAP, por sus siglas en inglés) o encontró que eliminar DACA le restaría más de 685,000 trabajadores a la fuerza laboral de Estados Unidos y 460,000 millones a nuestra economía en la próxima década. Esta pérdida se sentirá a todo lo ancho del país: muchas aulas se quedarán sin maestros, cientos de comunidades marginadas se quedarán sin profesionales de la salud y miles de negocios perderán a empleados valiosos.

Quizás es por eso que una gran mayoría de votantes está de acuerdo con permitirles a los dreamers permanecer en Estados Unidos. Aún entre aquellos que votaron por Trump, el apoyo público a los dreamers es fuerte; 73% de ellos expresan que se les debe permitir quedarse en el país. Con este nivel de aprobación, los republicanos no tienen excusa razonable para postergar una solución legislativa para los jóvenes indocumentados. Su inacción enviará un claro mensaje de que el Partido Republicano sigue siendo el partido de Trump, pese a las afirmaciones republicanas en contrario.

Como lo demuestra una encuesta de Politico/Morning Consult, el ya pésimo nivel de aprobación de Trump ha recibido un golpe después de Charlottesville. Su decisión de consentir a neonazis y racistas seguirá dominando en las mentes de los votantes. Aunque los republicanos del Congreso han hecho intentos simbólicos por rechazar el legado racista de Trump, queda claro que la eliminación de DACA es un momento decisivo para ellos. Pueden respaldar a un presidente deshonrado mientras este arranca a jóvenes de sus hogares, o pueden transformar sus llamados de justicia e igualdad en acción real y empezar a redimirse. Si los republicanos dejan correr el tiempo de los dreamers, ya no podrán alegar superioridad moral sobre el supremacista blanco que despacha en la Oficina Oval.

Nota: La presente pieza fue seleccionada para publicación en nuestra sección de opinión como una contribución al debate público. La(s) visión(es) expresadas allí pertenecen exclusivamente a su(s) autor(es) y/o a la(s) organización(es) que representan. Este contenido no representa la visión de Univision Noticias o la de su línea editorial.

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