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La fiesta de Trump

“La victoria de Trump en las primarias ha cambiado para siempre la personalidad del partido. Los republicanos de cepa tuvieron su oportunidad, pero el miedo y el interés político se impusieron durante años al sentido común”.
Opinión
Presentador del Noticiero Univision, edición nocturna
2016-07-19T12:00:08-04:00


Su nombre tapiza las paredes y los espectaculares edificios en este corazón industrial de los Estados Unidos.

Es imposible escapar: se escucha en los anuncios de la radio local, en los comerciales de televisión y las conversaciones entre los fanáticos de la política reunidos en Cleveland para su versión del 'Super Bowl'.

La gran celebración republicana está en marcha pero, el dueño de esta fiesta se llama Donald Trump.

Las tiendas ofrecen playeras con la cara del candidato, tasas con el peculiar logo de la fórmula presidenciable y las famosas gorras rojas con el slogan de campaña tejido en letras blancas: "Make America Great Again".

Se venden libros en los que el magnate comparte la fórmula del éxito en los negocios y las estrategias que lo han convertido en "uno de los empresarios más exitosos de la historia", como dice la contraportada de un ejemplar del "Arte de los negocios", suyo por $11.99.

La marca Trump destaca también en la lista de los oradores entre los que se encuentran varios miembros de la familia del candidato, empezando por su esposa Melania quien enfrenta acusaciones de plagio luego de utilizar las palabras de Michelle Obama en su discurso inaugural.

Desde el escenario en el que Trump apareció brevemente el lunes por la noche, en una presentación digna de un campeón de lucha libre, se alcanzan a ver los nombres clave de la geografía electoral: Pennsylvania y Ohio a la izquierda del podium, el gran premio de Florida justo al centro del auditorio flanqueado por New Hampshire, Wisconsin y Nevada.

Los delegados ocupan miles de butacas rojas. Ponen poca atención a los discursos y mucha a la presencia de las cámaras y micrófonos de la televisión.

Entre selfies, buscan sin mucho éxito alguna cara conocida. Los últimos dos presidentes republicanos George y George W. Bush decidieron no asistir al evento. Tampoco estarán el gobernador de Ohio, John Kasich, el Senador por la Florida Marco Rubio, el texano Ted Cruz, John McCain y una larga lista de figuras políticas agrupadas en el movimiento anti-Trump, vinculado a las protestas registradas durante el primer día de trabajo.

Es la última resistencia a lo que parece inevitable. Trump se ha logrado apoderar del partido republicano y es muy poco lo que el llamado establishment –lo que queda de el– puede hacer ahora para evitarlo. La victoria de Trump en las primarias ha cambiado para siempre la personalidad del partido. Los republicanos de cepa tuvieron su oportunidad, pero el miedo y el interés político se impusieron durante años al sentido común.

Con la nominación, Trump hereda ahora una fortuna política que incluye el control de ambas cámaras del Congreso, 31 de las 50 gubernaturas en el país y una cadena de televisión: Fox News. Veremos si es tan buen administrador como dice.

Hereda también un partido rechazado por más del 60 por ciento de los jóvenes estadounidenses y del que las llamadas minorías se sienten –con buena razón– excluídas. Un partido que respalda muros y que deposita su futuro en King, Giuliani, Sessions, Arpaio, Kobach y compañía.

Así empieza la semana de Donald Trump en Cleveland. Entre protestas, luchas internas y acusaciones de plagio. Entre el desorden y la inexperiencia de una campaña que parecía imposible hace apenas unos meses y que hoy presenta la posibilidad real de una presidencia en letras doradas.

Bienvenidos a la fiesta de Donald Trump.

Nota: La presente pieza fue seleccionada para publicación en nuestra sección de opinión como una contribución al debate público. La(s) visión(es) expresadas allí pertenecen exclusivamente a su(s) autor(es). Este contenido no representa la visión de Univision Noticias o la de su línea editorial.

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