La esperanza del Dream Act se mantiene firme

“En enero, habrá otra oportunidad para que el Congreso haga lo correcto y finalmente apruebe el Dream Act”.
Opinión
Asesora ejecutiva de America’s Voice.
2017-12-22T11:03:05-05:00

El Congreso aprobó un plan temporal de gastos que mantendrá al gobierno operando y no incluyó el Dream Act, pero la lucha continúa en enero, cuando los legisladores retomen el debate para finiquitar el plan de gastos.

Esto supuso un revés en la batalla para conseguir el Dream Act antes de fin de año. Pero mientras hay vida, hay esperanza y el tema sigue vivo.

La urgencia de un Dream Act que finalmente reconozca como estadounidenses a estos jóvenes indocumentados es palpable, pues más de 12,000 habrían perdido su protección de la deportación desde que el presidente Donald Trump anuló el pasado 5 de septiembre la orden ejecutiva, DACA, que les concedió amparo de la deportación y permisos de trabajo.

Trump dio seis meses al Congreso para buscar una solución legislativa, una fecha límite artificial que se cumple el 5 de marzo, pero que para fines prácticos no supone nada, pues algunos de los dreamers están vulnerables a la detención y deportación en este momento.

A pesar de este momentáneo revés sigo confiando en que habrá una solución favorable en enero, precisamente por la resistencia y la capacidad de estos jóvenes para tomar las riendas de su propio destino.

Esa misma capacidad de cantarle las verdades a cualquiera y del partido que sea es también importante, porque los políticos entienden que no se trata de un grupo que pueden acallar con vacías promesas de acción.

En esta oportunidad, como en otras, no han sido únicamente los republicanos el objetivo central del activismo de los dreamers. Los líderes demócratas del Congreso prometieron que el Dream Act figuraría en el plan de gastos antes de que concluyera este año. Algunos demócratas incluso hablaron de provocar un cierre del gobierno si el Dream Act no se incluía, pero pesaron más los cálculos políticos de fin de año y de cara a las elecciones de medio tiempo en el 2018.

El resentimiento de los Dreamers hacia los demócratas fue palpable. Y ese resentimiento es entendible. La espera ha sido demasiado larga incluso cuando han sido demócratas los que han controlado el Congreso y la Casa Blanca.

Un voto por el plan temporal de gastos sin el Dream Act era un voto por su deportación, afirmaron los dreamers, advirtiendo que estarían pendientes a los demócratas que votaran a favor del plan de gastos sin el Dream Act.

La presión de los dreamers movió a varios demócratas a votar en contra de la resolución. En el Senado, por ejemplo, 31 demócratas votaron "no" a pesar de que a principios de la semana solo siete dijeron que votarían en contra porque no se incluyó el Dream Act. Un gran avance.

Si algo han demostrado los dreamers es su capacidad de lucha. DACA se obtuvo tras una intensa campaña de presión al presidente demócrata, Barack Obama, que giró la orden ejecutiva en 2012 tras insistir por años en que no era posible hacerlo.

Y esa orden de 2012 vino tras una intensa lucha de los dreamers, luego de que en otro diciembre, pero en 2010, otra versión del Dream Act fracasó en el Senado. La medida fue aprobada en la Cámara Baja, que todavía estaba en control demócrata, pero que pasaría a control republicano en 2011 tras los brutales comicios de 2010 que se llevaron consigo la mayoría demócrata en la Cámara de Representantes.

Todavía recuerdo claramente cómo la alegría del triunfo cameral del frío diciembre de 2010 se transformó en desasosiego en el Senado, cuando no se reunieron los 60 votos requeridos para cerrar el debate y proceder a votar por la medida. Se reunieron 55 votos. Precisamente cinco demócratas votaron en contra de cerrar el debate y se le sumaron 36 republicanos. Cuarenta y un grinches, los llamé.

Ya han pasado siete años desde ese otro diciembre de 2010 cuando el Dream Act volvió a quedarse en el tintero. Han pasado cinco años desde que se giró DACA; tres meses desde de que Trump lo derogó, y 16 años desde la introducción del Dream Act original.

Ahora, en enero, habrá otra oportunidad para que el Congreso haga lo correcto y finalmente apruebe el Dream Act.

Comienza otro conteo regresivo para el Dream Act que espero sea el final en esta justa lucha.

Nota: La presente pieza fue seleccionada para publicación en nuestra sección de opinión como una contribución al debate público. La(s) visión(es) expresadas allí pertenecen exclusivamente a su(s) autor(es) y/o a la(s) organización(es) que representan. Este contenido no representa la visión de Univision Noticias o la de su línea editorial.