La culpa es de Chávez y Maduro, toda la culpa

“Mucho después de que Hugo Chávez fuese elegido en 1998, y mucho después de que impusiera sus políticas destructivas, que pusieron a Venezuela en el camino a la ruina económica, su país continuó beneficiándose de fuertes vínculos económicos con Estados Unidos”.
Opinión
Director de La Iniciativa Libre
2019-03-15T11:06:52-04:00

Después de que mi reciente columna examinó el colapso económico en Venezuela, leí cómo algunos defensores del socialismo no culpaban al desastre de las políticas socialistas de Hugo Chávez y Nicolás Maduro, sino que intentaron echarle la culpa a las sanciones económicas estadounidenses. Esta semana se vieron noticias aún más terribles de Venezuela, con un corte de energía de una semana, y con imágenes de personas que, en un país que una vez fue rico, ahora se reducen a obtener agua potable de ríos contaminados. Es esencial que aprendamos las lecciones correctas, para que nadie más cometa el error de ir por el mismo camino.

El historial muestra que mucho después de que Hugo Chávez fuese elegido en 1998, y mucho después de que impusiera sus políticas destructivas, que pusieron a Venezuela en el camino a la ruina económica, su país continuó beneficiándose de fuertes vínculos económicos con Estados Unidos. El régimen de Maduro y sus partidarios en el extranjero suelen culpar a las sanciones, pero de acuerdo con el Servicio de Investigación del Congreso, las primeras sanciones económicas de Estados Unidos al gobierno de Caracas comenzaron en 2008, y es necesario subrayar que éstas se limitaron a unas pocas personas e instituciones. Las sanciones estadounidenses más serias llegaron años después.

Las cifras muestran que los estadounidenses y las compañías estadounidenses continuaron dando impulso a la economía venezolana con el comercio y la inversión durante la gestión de Chávez. La inversión estadounidense en Venezuela –inversión que apoya la creación de empleos–creció en los años posteriores al 2000, alcanzando los 13,500 millones de dólares en 2008. Después de una breve caída de dos años, comenzó a escalar nuevamente y excedió de nuevo los 13,000 millones de dólares en 2013. Así que los inversores estadounidenses siguieron aportando recursos a Venezuela en formas que ayudaron a aumentar las oportunidades económicas.

La historia con las importaciones y las exportaciones es similar. En el año 2000, el comercio anual total entre Estados Unidos y Venezuela fue inferior a 24,000 millones de dólares. Para 2008, el comercio bidireccional había aumentado a casi 64,000 millones de dólares, con más de 50,000 millones que iban de Estados Unidos a Venezuela para pagar las importaciones de ese país. Para el año 2012, el comercio entre los dos países se había desacelerado un poco, pero en ese entonces totalizaba casi 60,000 millones de dólares, lo que significaba un gran aumento durante los años de Chávez.

Sabemos que Chávez hizo cambios desestabilizadores en Venezuela desde mucho antes. Chávez fue elegido con promesas de combatir la corrupción y asegurarse de que la riqueza nacional se compartiera de manera más amplia y justa. En 2001, impulsó un plan de confiscación y redistribución de tierras que fracasó, lo que llevó a reducir la producción de alimentos y a aumentar la necesidad de importaciones. La “reforma” de la tierra combinada con los controles monetarios impuestos en 2003 dañaron gravemente el sector agrícola de Venezuela. Estas fallas no fueron el resultado de ninguna interferencia externa; fueron de cosecha propia.

Chávez impuso muchos otros cambios, con la intención de opacar las críticas y concentrar el poder en manos de él mismo y de sus amigos. En 2002, sacó de PDVSA –la compañía petrolera nacional– a disidentes y críticos de sus políticas y liderazgo socialistas, y al año siguiente continuó las purgas. El resultado no debería de sorprender a nadie; la producción de petróleo en Venezuela comenzó a disminuir durante y después de estas purgas.

En 2003 Chávez comenzó a imponer controles de precios. En 2005 se produjo la disolución de las grandes propiedades y empezaron las regulaciones para castigar a los críticos en los medios de comunicación. En 2006 se inició la nacionalización absoluta de las empresas privadas. Ese mismo año firmó un trato militar con Rusia.

A pesar de todo esto, la inversión estadounidense en Venezuela continuó y creció, y el comercio entre las dos naciones se expandió. Aquí es necesario ser claros: las sanciones estadounidenses no contribuyeron a los problemas económicos que surgieron durante esa era, porque no hubo ninguna.

En 2009, el gobierno impuso cuotas de producción de alimentos básicos, lo que llevó a la escasez. En 2010, Chávez devaluó el bolívar para intentar impulsar los ingresos de petróleo. Movimientos como este pueden producir resultados a corto plazo, pero desestabilizan la economía y asustan a los inversores, perjudicando el crecimiento a largo plazo. En 2012 llegaron más controles de precios, y luego la victoria de Chávez en una cuarta elección presidencial consecutiva, pero solo después de haber levantado la abolición de los límites de los mandatos, adquiriendo más poder para sí mismo.

Cuando se observa a Venezuela en los últimos 20 años, se ve el resultado de la obra de líderes que estaban seguros de que sabían cómo administrar una economía mejor que millones de consumidores y productores. Estos expertos gubernamentales trataron de dictar los precios y los valores de la moneda, y lo que se produce, y por quién. Pensaron que podían manejar una economía increíblemente compleja, hasta el último detalle, y fracasaron. Y lo que es peor, cuando los fracasos se hicieron evidentes, Chávez y Maduro no cambiaron de rumbo, no aprendieron la lección. En cambio, en cada paso, se doblaron. Y el resultado es un colapso completo de la economía y la nación, un desastre que está empobreciendo a millones.

Todos deberíamos poder ver este colapso tal cual es y comprometernos a no repetir estos terribles errores.

Nota: La presente pieza fue seleccionada para publicación en nuestra sección de opinión como una contribución al debate público. La(s) visión(es) expresadas allí pertenecen exclusivamente a su(s) autor(es) y/o a la(s) organización(es) que representan. Este contenido no representa la visión de Univision Noticias o la de su línea editorial.

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