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Implorando el perdón presidencial: una posible salvación para los inmigrantes contra la deportación

“Imploramos al presidente Obama que ejerza su poder unilateral otorgado a los Presidentes de los Estados Unidos en 1789, con fundamento en el Artículo II, Sección 2 de la Constitución de los Estados Unidos”.
Opinión
Autora, investigadora, criminóloga y legista. Promotora de la educación, los derechos y el empoderamiento humano.
2016-11-16T09:46:17-05:00


La intención de este impostergable llamado es persuadir al presidente Barack Obama para que tome el ultimo desafío, logrando posicionarse como uno de los mejores presidentes en la historia de los Estados Unidos antes de su salida presidencial, con un legado de transformación social positiva que establezca un precedente ejemplar en el nuevo milenio, comprometiéndose con sus partidarios, simpatizantes y adherentes de esta súplica, actuando inmediatamente con base en la justicia, la compasión y la dignidad humana a favor de las personas inmigrantes que buscan clemencia ante un sistema de inmigración incierto, desmoralizado y punitivo.

A pesar de la reciente incertidumbre, miedo y caos derivado de la controversial elección presidencial donde resultó electo el magnate Donald Trump, que se sepa que el "Sueño" no ha terminado. Con voz clara y de forma determinada instamos al Presidente Obama a ejercer el poder que la Constitución de Estados Unidos le otorga: Perdonar a individuos por "delitos contra los Estados Unidos", en este caso los inmigrantes son "quienes cometen el delito de instancia ilegal y prolongada en los EEUU", por lo tanto, al ser emitido el perdón presidencial, inmediatamente se estará protegiendo a una gran categoría de inmigrantes ejemplares contra el presidente electo Donald Trump, quien proclama una atroz agenda de deportación masiva.

Un llamado a la acción ejecutiva

En la prolongada lucha por un país más inclusivo, unido y seguro, hemos abogado por una reforma inmigratoria integral, necesaria y urgente, que proteja a los niños y las madres inmigrantes, estudiantes, dreamers y trabajadores migrantes, pero hoy, en última instancia, imploramos al presidente Obama que ejerza su poder unilateral otorgado a los Presidentes de los Estados Unidos en 1789, con fundamento en el Artículo II, Sección 2 de la Constitución de los Estados Unidos, que establece que el Presidente "tendrá poder para conceder indultos y perdonar ofensas contra los Estados Unidos". Tal vez más que cualquier otro tiempo en la historia de los Estados Unidos, tenemos que generar tiempos de cambio, creando una verdadera sociedad posracial, mientras simultáneamente adoptamos una perspectiva multicultural para el siglo XXI.

A diferencia de una reforma inmigratoria o de un programa de deportación diferida, el Congreso no puede restringir el poder de perdón unilateral e irrevocable del Presidente, ya que la Corte Suprema ha justificado que "el Congreso no puede interferir de ninguna manera con el poder del presidente para perdonar". Sirviendo el perdón como un oportuno escudo de protección a “ciertos inmigrantes deportables” ante un posible cruel y temible castigo y una ejecutable persecución imprudente debido a su prolongada e ilegal instancia en los EEUU. Se debe mencionar que, si es otorgado el perdón por el aún presidente Obama, de las leyes vigentes no surgirán cambios, quedando intactas, vigentes y aplicables hacia cualquier futuro infringidor. Si una futura administración no honra el perdón, el cual es único e irrevocable, los beneficiarios usarían el perdón como un posible escudo contra cualquier procedimiento inhumano de deportación, aumentando sus las posibilidades de frenar la deportación y quedarse en los EEUU.

Irónicamente, siendo Estados Unidos un país de inmigrantes, los indultos presidenciales no han sido utilizados para el perdón de las violaciones civiles inmigratorias y, en efecto, se asume erróneamente que solo puede ser otorgado a individuos que cometieron delitos criminales. Aunque dicho poder es controversial, en el pasado varios presidentes lo han ejercido, incluyendo a George Washington, Thomas Jefferson, James Madison, Abraham Lincoln, Andrew Johnson y Jimmy Carter, quien ejercitó su poder presidencial unilateral para perdonar alrededor de medio millón de hombres que evadieron ir a la guerra de Vietnam.

Por lo tanto, mientras que un perdón presidencial no logra todo lo que el programa de deportación diferida o la reforma integral migratoria aspiraban –evidentemente, el perdón presidencial no entregaría permisos de trabajo ni garantizaría la permanencia legal en los Estados Unidos–, serviría de defensa y posible escudo contra el proclamado programa titánico de deportación del presidente electo Donald Trump, protegiendo a aquellos honrados y ejemplares inmigrantes que entraron a EEUU a partir de una fecha determinada y puedan demostrar su buena conducta y estancia en el país.

Tiempos de cambio

  1. Es hora de sacar a las personas indocumentadas de las sombras para que puedan integrarse a la sociedad, permitiéndoles acceder a cosas esenciales, como la formación y la educación, lo que les permitirá contribuir al renacimiento de la economía de los Estados Unidos.
  2. Debemos enfrentar los prejuicios, el racismo y la discriminación contra los inmigrantes (indocumentados y documentados) para reducir/terminar los crímenes de odio, la violencia y perjuicios.
  3. Debemos comenzar a desconstruir los mitos, los estereotipos y las fobias hacia los inmigrantes. En un esfuerzo por humanizar la inmigración, la diferencia y el multiculturalismo necesitamos promover historias de inmigrantes a través de anuncios positivos, compartiendo sus historias de cómo aportan a la comunidad y contribuyen a la economía y a la sociedad estadounidense.

Finalmente, este es un llamado universal a todas las personas para tomar acción; después de siglos de marginación y abandono necesitamos crear nuestros propios movimientos, proyectos e ideas, como una batalla por la relevancia ante la manipulación, la explotación y la opresión histórica. Invito a todos a alzar la voz y unirse a la lucha, peleando con dientes y uñas por la equidad y la justicia en todas las áreas de la vida social, para que todas las personas, hombres, mujeres y niños, vivamos en un mejor presente.
Nota: La presente pieza fue seleccionada para publicación en nuestra sección de opinión como una contribución al debate público. La(s) visión(es) expresadas allí pertenecen exclusivamente a su(s) autor(es) y/o a la(s) organización(es) que representan. Este contenido no representa la visión de Univision Noticias o la de su línea editorial.

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