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Hay que proteger a DACA y al TPS

“No hemos llegado hasta aquí, nuestras familias y nuestras comunidades, para ver cómo ICE se lanza en contra de nosotros sin control; o para ver cómo nos quitan los programas que han protegido y ayudado a tantos”.
11 Ago 2017 – 12:12 PM EDT

Desde el momento en que Donald Trump tomó la presidencia la amenaza de perder nuestras protecciones y nuestros medios de vida ha sido una fuente constante de ansiedad para los inmigrantes. Y ahora, estas amenazas están más cerca de ser un hecho real. Pero quedarse con las manos cruzadas, no es una opción.

La incertidumbre también ha sido una fuente de combustible para que muchos nos pongamos de pie con una nueva energía para enfrentar lo que viene; como participantes activos en nuestra propia lucha en lugar de espectadores pasivos.

No hemos llegado hasta aquí, nuestras familias y nuestras comunidades, para ver cómo la agencia de ICE se lanza en contra de nosotros sin control; o para ver cómo nos quitan los programas que han protegido y ayudado a tantos.

Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA) ha protegido a casi un millón de jóvenes indocumentados de la deportación y el Estatus de Protección Temporal (TPS) ha sido un salvavidas para miles de personas que tuvieron que escapar de la violencia, de las amenazas y de trágicos desastres naturales en sus países de origen. En estos dos programas hemos encontrado oportunidades que nos han servido a nosotros mismos, a nuestros seres queridos y a nuestras comunidades de una manera concreta y real.

A pesar de los beneficios que estos programas han tenido, o debido a ellos , ahora nos encontramos amenazados por individuos dentro y fuera de la Casa Blanca que ven con placer en el sufrimiento de millones de personas y se alegran al pensar en la ola de miedo que estas acciones han generado en la comunidad latina e inmigrante.

Es fácil en este momento bajar la cabeza, aceptar nuestro destino y reducir nuestras expectativas en cuanto a un futuro en este lugar que hemos llamado nuestro hogar. La retórica, los insultos, las redadas y la violencia tienen el propósito de quebrantarnos.

Pero merecemos estar aquí tanto como cualquier otra persona y vamos a mantener nuestra frente en alto.

No deberíamos tener que negociar cuál de los miembros de nuestras familias se tendrá que lanzar a las garras de la deportación y al daño potencial en el otro lado de la frontera.

En su lugar, el Congreso debería dar prioridad a la defensa de los programas ya existentes, que proporcionan estabilidad a nuestras vidas y nuestras comunidades; y poner en marcha una investigación completa sobre una agencia maliciosa, cuyo uso de la fuerza está aumentando, cuyos normas de protocolo están reduciendo y cuyo objetivo es la deportación masiva de todos nosotros.

No dejaremos que eso ocurra y esperemos que congresistas, funcionarios elegidos y todo el mundo hagan lo mismo: los inmigrantes, los nacidos en Estados Unidos, todos, deben de dar prioridad a estas demandas.

A medida que aguantemos los golpes y enfrentemos cada uno de ellos, ya sea por una primera vez o una centésima, recordemos la audacia y la fuerza para sobrevivir que se ha requerido durante todo este tiempo, y que ha hecho que este movimiento tan fuerte nos haya dado tantos éxitos.

Para nosotros los próximos pasos son muy claros: organizarnos como lo hemos hecho en el pasado, con acción directa y estratégica, para evitar que el odio se arraigue en la política, apoyándonos mutuamente en tiempos difíciles y protegiendo las ganancias reales que hemos obtenido.

Hairo Cortes ha recibido DACA y es el director de Chispa en el Condado de Orange, CA. Martha Arevalo es la directora de CARECEN en Los Ángeles.

Nota: La presente pieza fue seleccionada para publicación en nuestra sección de opinión como una contribución al debate público. La(s) visión(es) expresadas allí pertenecen exclusivamente a su(s) autor(es) y/o a la(s) organización(es) que representan. Este contenido no representa la visión de Univision Noticias o la de su línea editorial.

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