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En el debate, el Emperador Trump demostró que no tiene ropa

“A pesar de su falta de preparación para la presidencia, Trump está prácticamente empatado con Clinton en diversos sondeos de opinión. Eso quiere decir que Trump tiene posibilidades de ganar, particularmente si los electores no van a las urnas”.
Opinión
Asesora ejecutiva de America's Voice
2016-09-27T11:04:40-04:00


LAS VEGAS, Nevada.- Me tocó ver el llamado Debate del Siglo entre los aspirantes a la presidencia, la demócrata Hillary Clinton y el republicano Donald Trump, en un evento convocado por unas ocho organizaciones comunitarias que se han dedicado al registro y la movilización de votantes en este estado pendular donde el voto latino será clave el próximo 8 de noviembre.

Los aplausos y vítores en ciertos momentos, y los rostros de incredulidad ante la sarta de desvaríos de Trump, resumían quién iba ganando la noche en el esperado careo. Claro está, los allí presentes, particularmente los activistas, tienen muy claro su objetivo: sacar a la mayor cantidad posible de votantes a las urnas para evitar un triunfo de Trump.

Y el muy anticipado debate dejó muy en claro que Trump no está listo para jugar en las ligas mayores. Repetía generalidades, comenzaba a hablar de un tema y no concluía el pensamiento, y evidenció su escaso conocimiento sobre asuntos vitales de política internacional, la lucha antiterrorista, e incluso de su supuesto fuerte: la economía. Eso sin contar sus gestos, su respiración agitada y el sorbito de agua “a la Marco Rubio” que tomó en un momento dado.

Por momentos daba hasta vergüenza ajena cuando al insistir que nunca apoyó la guerra contra Irak, aunque sí lo hizo, se echó un discurso de cómo el presentador de Fox News, Sean Hannity, puede validar que él, Trump, no apoyó la guerra contra Irak.

O sus extensas e incoherentes respuestas a diversos temas, como a la pregunta de por qué insistió en perpetuar la farsa de que el presidente Barack Obama no nació en Estados Unidos. Trump respondió con otra farsa: que fue la campaña de Clinton en 2008 la que cuestionó la legalidad del certificado de nacimiento de Obama.

Clinton, astutamente, le agarró el ritmo al intercambio y atacó el ego de Trump, quien la interrumpía constantemente, lo mismo que al moderador, Lester Holt, de la cadena NBC, y repetía una sarta de sandeces, y en muchas instancias mentiras que no llegaban a ninguna parte.

Si quedaban dudas, este debate demostró que a Trump le queda grande el traje de presidente, que el Emperador Trump no tiene ropa. No tiene sustancia. No está preparado.

Independientemente de los problemas de confiabilidad que tenga Clinton, según diversos sondeos, la ex secretaria de Estado demostró que está más capacitada, más preparada para el cargo, y que si algo le sobra es fortaleza, contrario a lo que dice Trump.

Pero son los votantes, particularmente los indecisos a seis semanas de los comicios, los que tienen que ser convencidos.

Y a pesar de su falta de preparación para la presidencia, Trump está prácticamente empatado con Clinton en diversos sondeos de opinión.

Eso quiere decir que Trump tiene posibilidades de ganar, particularmente si los electores no van a las urnas.

"Uno de los principales retos que enfrentamos es que la gente piense que Trump no es una amenaza, que no puede ganar y que su voto no es necesario", declaró Artie Blanco, directora estatal de For Our Future y For Our Future Action Fund, coalición que promueve temas progresistas e impulsa la participación electoral junto a otras agrupaciones como Mi Familia Vota, entre otras.

Alejandro Estrada, un hispano con más de 10 años de vivir en Las Vegas, participó en el evento para ver el debate.

“Entre más y más pasa el tiempo creo que por lo que muestra en sus propuestas, Hillary Clinton es a la que debemos seguir apoyando hasta la presidencia. Porque ella, por ejemplo, está tratando de resolver el problema de la reunificación de familias y para que los 11 millones de indocumentados puedan resolver su situación migratoria", dijo.

“Nunca votaría por Donald Trump porque él lo que va a hacer es deportar a los 11 millones en lugar de legalizarlos. Y no me explico cómo surgió una persona así en este país. No entiendo cómo hay gente que lo sigue, pero lo que más me molesta es ver que también algunos hispanos lo siguen", agregó.

“La gente que tiene posibilidad de votar tiene que movilizarse porque si se quedan en sus casas, si no hacen nada, si no salen a votar, nos va a llevar la tristeza a todos", concluyó Estrada.

Así es. El Emperador sin ropa sigue siendo una amenaza.

Nota: La presente pieza fue seleccionada para publicación en nuestra sección de opinión como una contribución al debate público. La(s) visión(es) expresadas allí pertenecen exclusivamente a su(s) autor(es) y/o a la(s) organización(es) que representan. Este contenido no representa la visión de Univision Noticias o la de su línea editorial.

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