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El presupuesto de Trump, otra estafa

“No es de extrañar que la propuesta proveniente de la Oficina Oval, en el ámbito doméstico golpee nuevamente de forma especial a la comunidad latina”.
Opinión
Presidente de la junta directiva de Latino Victory Fund.
2017-03-22T12:49:49-04:00

El presupuesto presentado por Donald Trump hace pocos días se convirtió rápidamente en una prueba fehaciente de los intereses que rigen las acciones de su administración: hablar de la boca para afuera sobre generar un mejor futuro para nuestro país y beneficiar a quienes (como él) ya tienen el futuro asegurado por varias generaciones. El presupuesto, elaborado bajo la premisa “America First”, deja a muchos de últimos, o totalmente fuera de su consideración.

En términos generales el presupuesto de Trump nos indica que pretende recortar abrupta, lineal e indiscriminadamente gastos en casi todos los sectores del gobierno federal, y busca incrementar de forma substancial –en un 15%– el gasto militar, pensando en hipótesis convencionales en lugar de profundizar en los cambios fundamentales que se nos imponen en materia de ciberseguridad, inteligencia contra el terrorismo y cooperación. En ese se3ntido, en la mira de sus abruptas y poco pensadas reducciones está la Secretaria de Estado, incluyendo los fondos de cooperación internacional para apoyar el desarrollo de países cuyo bienestar en muy importante para la seguridad e intereses de Estados Unidos, como es el caso de Centroamérica y el Caribe.

En ese mar de contradicciones, no es de extrañar que la propuesta proveniente de la Oficina Oval de Trump, en el ámbito doméstico golpee nuevamente de forma especial a la comunidad latina. Los latinos, a pesar de ser una parte vital de la sociedad de Estados Unidos, han sido una y otra vez el blanco de ataques directos e indirectos por parte del Presidente. Su presupuesto demuestra que poco le importan las oportunidades a las que puedan acceder los hispanos, ya sea para comprar una vivienda o para estudiar y poder contribuir de manera plena al país. En general, el presupuesto de Trump hace recortes en innumerables iniciativas que promueven el desarrollo a largo plazo, y otorga una ventaja enorme a millonarios contratistas que esperan ansiosos para llenar sus bolsillos a expensas de los contribuyentes.
El recorte a la asistencia para la compra o alquiler de viviendas afectará de manera desproporcionada a los latinos y a miembros de otras minorías, que requieren de este tipo de asistencia para poder poner un techo sobre su familia. Un ejemplo concreto del impacto de este presupuesto es el del estado de Nueva York, donde el Departamento de Trabajo, liderado por un neurocirujano sin experiencia en políticas de este tipo, quitará millones de dólares al programa NYCHA, dificultando la labor de esta entidad para proveer de viviendas asequibles a quienes más lo necesitan.

En materia de educación no sólo se afectan quienes ya estudiaron y se vieron obligados a recurrir a préstamos estudiantiles, muchos de ellos hispanos con pocos recursos para pagar sus costosas carreras universitarias, sino aquellos que deseen realizar estudios superiores y que bajo este presupuesto tendrán menos acceso a recursos federales. El Departamento de Educación de Betsy De Vos le da la espalda a millones de estudiantes al quitar la protección establecida por Obama en contra de variaciones en la tasas de interés y protección contra los cobradores. Para los latinos, el recorte que plantean de un 10% (193 millones de dólares) en programas como el TRIO y GEAR UP del Departamento de Educación son proporcionalmente contradictorios con la misión de ambas iniciativas, que es la de dar mayores oportunidades de acceso a la educación a personas de bajos recursos y con entornos familiares que dificultan educarse. Para que tengan una idea, solamente en el programa TRIO 19% de quienes se han beneficiado a nivel nacional son hispanos.

Hemos escuchado durante los últimos días, muy acertadamente, que los presupuestos nacionales representan una demostración de las intenciones del gobierno, como dicen en ingles “show me the money”. La realidad es que a la administración Trump poco le importa el futuro de Estados Unidos y del mundo cuando retira los fondos a programas que pudieran tener un impacto crucial en controlar los patrones climáticos que están cambiando la forma en la que vivimos, dejando prácticamente sin misión a la Oficina de Protección Ambiental. Trump ha anunciado –sin detalle alguno– un plan de inversión en infraestructura. Lo mismo han hecho legisladores del partido demócrata que han presentado ideas y proyectos concretos sobre este tema, advirtiendo que el objetivo de invertir en infraestructura (el cual podría ser un punto de encuentro) es imposible si la Casa Blanca insiste en una reforma tributaria o fiscal que mermaría de forma sustancial los ingresos federales al bajar los impuestos de quienes tienen más riqueza y capacidad contributiva.

Finalmente, y relacionado con el tema de la inversión en infraestructura, tenemos el tema de la energía renovable. El presupuesto Trump parece apuntar en la dirección de retomar el favoritismo por la inversión en infraestructura de apoyo al sector petrolero, en lugar de continuar en la línea de impulsar alternativas sustentables. De hecho, la inversión en los oleoductos Dakota y Keystone generará a lo sumo 5,000 nuevos empleos, cuando expandir oportunidades en energía renovable multiplica el empleo en todo el país. De acuerdo con el Departamento de Energía, del 2015 al 2016 se crearon 133,000 nuevos puestos de trabajo en el sector de alternativas energéticas, llevando el total de nuevos plazas de trabajo aportadas por este sector de la economía a más de dos millones de personas.

En síntesis, el presupuesto Trump tiene las prioridades invertidas. Busca reducir gastos sin pensar en el impacto que tendrán en materia social, en el empleo y en lo ambiental, y mucho menos en el liderazgo de Estados Unidos en el planeta. Pensando en los electores que le dieron el voto a Trump, así como en todos los ciudadanos, el presupuesto presentado al Congreso es simplemente otra estafa.

Nota: La presente pieza fue seleccionada para publicación en nuestra sección de opinión como una contribución al debate público. La(s) visión(es) expresadas allí pertenecen exclusivamente a su(s) autor(es) y/o a la(s) organización(es) que representan. Este contenido no representa la visión de Univision Noticias o la de su línea editorial.

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