El Estado unido de los americanos

“Este es un momento peligroso para nuestra nación. O nos unimos y trabajamos juntos para resolver los problemas de EEUU, o nos dividimos al punto de hacer colapsar nuestra sociedad”.
Opinión
Presidente del Instituto LIBRE
2016-06-17T12:42:38-04:00

Hemos alcanzado un punto peligroso en nuestro discurso nacional.

Dadas las cuestiones difíciles que nuestra nación enfrenta, nuestros líderes electos deberían estar trabajando para unirnos. Pero, de manera creciente, pareciera que los políticos y aquellos que buscan llegar a los puestos mas altos de poder desde ambos partidos buscan dividirnos para ganar ventaja creando una grieta entre los americanos.

La preocupante realidad es que los desafíos que enfrentamos están creciendo de tal manera que difícilmente puedan ser resueltos por una nación tan polarizada. La quiebra económica de América, mantener al país seguro, los cuidados de salud no tan caros, las escuelas que no funcionan: resolver estos problemas requiere que gente con todo tipo de antecedentes trabaje unida para asegurarle a las generaciones futuras que tendrán las mayores posibilidades de tener una vida mejor.

Una táctica común utilizada por la clase política y la prensa, y por aquellos que lideran los esfuerzos partidarios, es proyectar narrativas de odio entre sus constituyentes. Muchos en Washington –y entre quienes buscan la presidencia– están dispuestos a practicar asesinatos de personalidades o étnicos porque están buscando un beneficio político en ello. Esto está mal, y no debería haber espacio en el debate público para este tipo de ofensiva y estos ataques indefendibles.

En su afán por marcar el comienzo de un cambio real, muchos –junto con un papel vergonzoso como cómplices, que juegan los medios de comunicaciones– están propagando narrativas improductivas para demonizar, dividir y evitar que resolvamos nuestros problemas. Incluso aquellos que tienen las mejores intenciones pueden caer en estas deplorables tácticas.

Pero los ideales compartidos y los valores que nos unen son mucho más grandes que los desacuerdos que nos separan. Es tiempo de que nuestros líderes vuelvan a guiar el camino. Los trabajadores, los emprendedores, las familias y los individuos americanos estamos listos para soluciones honestas y un esfuerzo común para empoderar a las personas a que resuelvan los problemas.

Hoy, más y más familias latinas están trabajando largas horas y en más de un trabajo para poder llegar a fin de mes y cumplir con sus obligaciones impositivas. Otros hispanos vienen a América para escapar de los grandes gobiernos opresivos que gastan demasiado, y que aniquilan la prosperidad económica al imponer muchos controles y costos muy altos. La lucha era más de lo que podian soportar.

¿Como responde Washington a esto? Con más de las desviadas políticas. Cada año, los políticos electos gastan de manera irresponsable mucho más del dinero recaudado con los impuestos de lo que es prudente. Y cada año, la deuda nacional crece, agregando más de $8 billones en los últimos 7 años. Pero, a pesar de la masiva expansión del poder federal, millones de personas viven cheque a cheque, y les cuesta pagar sus cuentas. Nosotros –y la próxima generación– vamos a enfrentar una crisis cuando llegue la hora de pagar estas deudas, a menos que les insistamos a nuestros líderes en Washington que controlen el gasto.

Los hispanos reconocemos que debemos actuar para remediar el déficit federal. Tal y como está hoy mismo, está dañando nuestra economía y nuestra habilidad de convertirnos en ciudadanos prósperos. En el futuro, el peso de pagar la deuda americana va a caer de manera desproporcionada sobre nuestros hijos y nietos. Esto se debe a que los hispanos tenemos una edad promedio que es 10 años menor que la de la nación en general. Quizás más que ningún otro grupo demográfico en América, nosotros reconocemos la importancia de trabajar para proveer de valor a otros en el mercado libre, para mejorar nuestras vidas y generar bases sólidas para nuestros hijos y nietos.

Las estadísticas apoyan esto. Los hispanos, de hecho, tienen los índices de participación laboral más altos desde el 2014: cerca de dos de cada tres adultos estaba dentro de la fuerza laboral, muy por encima del promedio nacional. Contribuimos con más de $650 mil millones al año en la economía, y somos increíblemente emprendedores. De hecho, cerca de dos millones de hispanos, incluidos 1.4 millones de inmigrantes , han empezado sus propios negocios desde 2012. Para finales de 2015, se esperaba que ese número creciera por sobre cuatro millones –un alza increíble dado el corto plazo de tiempo–. Hoy somos más propensos a comenzar un negocio en un 50% más que la población en general.

Este es un momento peligroso para nuestra nación. O nos unimos y trabajamos juntos para resolver los problemas de Estados Unidos, o nos dividimos al punto de hacer colapsar nuestra sociedad. Al tener un debate abierto y honesto, y después trabajar juntos basados en nuestros principios comunes, podremos como americanos poder volver a ser exitosos juntos. Y es que la sustentabilidad y el bienstar de nuestro futuro, como individuos y como sociedad, dependen de nuestra unidad.

Nota: La presente pieza fue seleccionada para publicación en nuestra sección de opinión como una contribución al debate público. La(s) visión(es) expresadas allí pertenecen exclusivamente a su(s) autor(es) y/o a la(s) organización(es) que representan. Este contenido no representa la visión de Univision Noticias o la de su línea editorial.

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