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El Donald Trump europeo

El autor compara los desmanes de Milos Zeman, presidente de la República Checa, con la demagogia de Donald Trump
Opinión
Miembro de la unidad política de Univision Noticias.
2016-03-15T09:48:14-04:00

Praga — Al igual que en Estados Unidos, en Europa todavía prevalece el escepticismo de que Donald Trump pueda conquistar la presidencia. Muchos europeos, como muchos norteamericanos, aún no se creen que haya suficientes votantes engatusables en nuestro país como para obsequiarle la silla de gobierno más influyente del mundo a un demagogo narcisista, abusador e irresponsable. Pero, por si las moscas, los diplomáticos europeos están remedando a sus colegas latinoamericanos, asiáticos y del Medio Oriente, y expresando su alarma a Washington por el fenómeno Trump.

Europa, por supuesto, tiene una historia milenaria en la producción de tiranuelos peligrosos e incluso genocidas. Y tal vez por lo mismo ha aprendido a respetar la capacidad que históricamente han tenido los norteamericanos de evitarlos o domeñarlos a través de sólidas instituciones y prácticas democráticas. La pregunta que ahora se hacen muchos europeos, como nos la hacemos muchos norteamericanos, es si eso pudiera estar a punto de cambiar.

El Departamento de Estado asegura que la mayor cantidad de quejas y preguntas provienen de Gran Bretana, México, Francia y Canadá. Pero, a mi arribo a la Republica Checa, me enteré de que el ministro de economía de la vecina Alemania, Sigmar Gabriel, había calificado al magnate norteamericano de bienes raíces como “una amenaza a la paz y la prosperidad”. Y antes de emprender este viaje, leí que la canciller mexicana, Claudia Ruiz Massieu, había descrito las expresiones de Trump sobre inmigración y México como “ignorantes y racistas”, y advertido que su plan de erigir un “muro enorme” en la frontera sur es absurdo.

Estas declaraciones difícilmente harán mella en los seguidores fanáticos del multimillonario, quienes, true believers al fin, están más allá de cualquier disuasión racional. Trump es su última Gran Esperanza Blanca, antiinmigrante, antiliberal. Pero las expresiones de alarma en el extranjero captarán la atención de líderes norteamericanos, especialmente en el sector privado.

Donde no espero escuchar muchas quejas sobre Trump es aquí, en la tierra de Kafka, Václav Havel y Milan Kundera. En materia de exaltar a demagogos peligrosos, los checos hoy no pueden tirar la primera piedra. Todo lo contrario. Cuando tuvieron la oportunidad de elegir por voto al primer presidente democrático hace dos años –antes lo nombraba el parlamento–, escogieron a su propio Donald Trump. El economista Milos Zeman ha pasado de luchador anticomunista en los setenta y ochenta a populista xenófobo y racista hoy. Por fortuna, su mandato es altamente ceremonial gracias a la nueva constitución de este país. Pero su conducta errática y sus palabras incendiarias han causado escándalo en la Unión Europea.

Cuando los terroristas asesinaron vilmente a 130 personas en París, Zeman mostró su “solidaridad” con las víctimas asistiendo a un acto organizado por una asociación antimusulmana. En sus discursos cada vez más enloquecidos, advierte que los musulmanes que se están refugiando en estas tierras “seguirán sus propias leyes” y no las checas. “Las mujeres infieles serán apedreadas”, dice, “a los ladrones les cortarán las manos y nos privarán de la belleza de sus mujeres porque éstas tendrán que cubrirse el rostro”.

Tal como sucede con Trump en Estados Unidos, su demagogia barata ha encontrado eco en gran parte de la población checa, prueba fehaciente de que el problema de fondo es la condición humana en sí, la vulnerabilidad de muchas personas, sus resentimientos acumulados y su marginación de la política y la gestión pública. Un sondeo indica que 72% de los checos apoya las diatribas de Zeman contra los musulmanes desde que comenzaron a llegar refugiados sirios a la República Checa.

El repudio internacional que se ha granjeado Zeman ofrece un atisbo de lo que le sucedería a Trump si llegase a la Casa Blanca. El Alto Comisionado de Derechos Humanos de Naciones Unidas ha denunciado sin medias tintas su xenofobia. La Comision Europea contra el Racismo detalló los efectos de su prédica antimusulmana. Y gobiernos de la región han advertido que se ha convertido en un problema real no solo para la República Checa sino para Europa entera.

En consecuencia, se han estancado los planes para la integración plena de este país en la comunidad europea. Al igual que numerosos latinoamericanos, muchos europeos conocen de primera mano el peligro que representan los demagogos que explotan sin escrúpulos las debilidades e inseguridades de los pueblos. Hoy esos europeos echan un delicado pulso con sus coterráneos que han abrazado la xenofobia y el temor a lo diferente, el mismo pulso que de repente echamos los norteamericanos en esta nueva era de Donald Trump.

Nota: La presente pieza fue seleccionada para publicación en nuestra sección de opinión como una contribución al debate público. La(s) visión(es) expresadas allí pertenecen exclusivamente a su(s) autor(es). Este contenido no representa la visión de Univision Noticias o la de su línea editorial.

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