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Desde Rusia con amor: México en alerta por la difusión de noticias falsas

“Facebook ha pagado anuncios de página completa en periódicos locales que ofrecen al público diez consejos sobre cómo detectar noticias falsas. Pero Moscú puede no ser el único proveedor de noticias falsas, ya que otros actores puramente mexicanos pueden tratar de influir en las elecciones”.
Opinión
Director del Ph.D de Información y Medios de la Michigan State University.
2018-03-27T15:58:35-04:00
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PejeLeaks.org twitter page Crédito: David Adams

Si los "fake news" jugaron un papel en la inesperada victoria presidencial de Donald Trump en 2016, muchos se preguntan si las "noticias falsas" ayudarán a determinar quién será el ganador de lo que muchos esperan sea una carrera cerrada y reñida este mes de julio en México. A juzgar por la historia reciente, la respuesta, desafortunadamente, es sí.

En enero, el consejero de seguridad nacional, el general H.R. McMaster, que dejará su cargo en abril, dijo que Rusia había montado una campaña “sofisticada” para incidir en las elecciones mexicanas como una forma de provocar problemas para Estados Unidos en su frontera. Pero en el caso de México, Moscú puede no ser el principal proveedor de noticias falsas, ya que otros actores puramente mexicanos pueden tratar de influir en las elecciones donde el izquierdista populista Andrés Manuel López Obrador encabeza las encuestas en su tercer intento por la presidencia.

Por su parte, López Obrador se mofó de la llamada conexión rusa, subiendo un video en su página de Facebook en que él mismo se llamaba “Andres Manuelovich”.

López Obrador, quien es temido por muchos en la clase empresarial de México como un potencial demagogo y populista, es seguido por Ricardo Anaya, el candidato de una improbable alianza de partidos de derecha e izquierda. En tercer lugar se encuentra José Antonio Meade, un exministro de finanzas tecnócrata que es el candidato del gobernante Partido Revolucionario Institucional, que se ha visto enlodado por la corrupción y el escándalo.

El tema de "fake news" ha tomado mayor urgencia en México desde la revelación de The New York Times y otros medios hace unos días que Cambridge Analytica, una firma de datos que trabajó para la campaña Trump había tenido acceso indebido a datos de 50 millones de usuarios de Facebook .

En México, la semana pasada, Facebook sacó anuncios de página completa en los periódicos locales dando al público diez consejos sobre cómo detectar noticias falsas. Entre ellos: "titulares de duda", "prestar atención a las fotos" y "¿Es la historia una falsificación o una broma?".

El jueves pasado, Bloomberg informó que una aplicación latinoamericana, Pig.gi, que tiene 1.2 millones de usuarios en México y Colombia, había cortado sus vínculos con Cambridge Analytica, que esperaba utilizar datos extraídos por la compañía en las próximas elecciones presidenciales de México.

La intención de las noticias falsas es inducir prejuicios en el lector o la audiencia y dar forma a un patrón de creencias que puede influir en el voto de un candidato en lugar de otro o de preferir un partido político a otro. Las noticias falsas usan modelos de propaganda simple que proponen falsamente una idea, acusan a un candidato, promueven o desacreditan un movimiento, un partido o un grupo que usa la construcción efectiva de mensajes y la repetición constante. Y lo que es peor, el medio, que es las redes sociales, especialmente Twitter y Facebook, son poderosos divulgadores para miles, sino millones, de votantes a quienes les resultaría difícil verificar la credibilidad y veracidad de la información.

Esto ya puede estar sucediendo en México. Por ejemplo, PejeLeaks es un sitio web que promete periodismo de investigación para revelar el lado desconocido de López Obrador, también conocido por el sobrenombre de 'Peje', un pez de su natal Tabasco. Sin embargo, no está claro quién está detrás del sitio web, no se proporcionan nombres de los reporteros o editores, y por lo tanto la veracidad de sus informes es dudosa.

Si bien las noticias falsas han sido un viejo problema en la política y en los medios de comunicación, las elecciones estadounidenses de 2016 le han dado una nueva importancia. Desde el inesperado triunfo de Trump, académicos, periodistas, políticos, funcionarios electorales, analistas de inteligencia y el público en general están reflexionando sobre qué son exactamente noticias falsas y sus consecuencias.

Todos los días hay nueva información sobre la investigación realizada por las autoridades de Estados Unidos sobre el papel de Rusia en las elecciones. El mes pasado, Robert Mueller, el fiscal especial que investiga la conexión con Rusia, presentó una acusación que detallaba una operación rusa de "guerra de información" para sembrar cizaña y confusión entre los votantes estadounidenses en beneficio de Trump y en perjuicio de su oponente demócrata, Hillary Clinton.

Mueller está investigando si la guerra de información rusa operaba en colusión con la campaña de Trump.

Antes del dominio de las redes sociales, era difícil difundir falsas noticias porque las principales fuentes de información –la radio, la televisión y los periódicos– contaban con periodistas profesionales que actuaban como filtros para garantizar que los informes fueran justos, equilibrados y precisos, los tres medios esenciales para todos los informes publicables. Era difícil que la información fuera falsa cuando había filtros y guardianes. Con la llegada de las redes sociales, todo cambió. Twitter, Facebook, Instagram, Pinterest y la apertura de Internet proporcionan un campo abierto que permite la diseminación de información sin filtros y comprobadores de los hechos.

Otro modelo es crear sitios web (como PejeLeaks) para difundir noticias falsas, que pueden ser explotadas por simpatizantes que redistribuyen esa información a su círculo de influencia. El poderoso impacto de las noticias falsas es que muchas personas no pueden ver la diferencia entre la información, la distorsión y la opinión, sin hablar de información falsa e información real. El desafío más serio al que se enfrentan muchos países es que el público no dedica suficiente tiempo para analizar la información y determinar qué es verdadero y qué es falso. Y lo que es peor, en las redes sociales, no hay filtro para alertar al público.

¿Las noticias falsas jugarán un papel en las elecciones de México como lo hicieron en Estados Unidos? Manténganse al tanto.

Nota: La presente pieza fue seleccionada para publicación en nuestra sección de opinión como una contribución al debate público. La(s) visión(es) expresadas allí pertenecen exclusivamente a su(s) autor(es) y/o a la(s) organización(es) que representan. Este contenido no representa la visión de Univision Noticias o la de su línea editorial.

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