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Referendo decidirá futuro de Chávez

Referendo decidirá futuro de Chávez

La oposición venezolana aceptó que el referendo revocatorio del mandato presidencial de Hugo Chávez sea el 15 de agosto y exigió una auditoria

El dirigente de la alianza opositora Coordinadora Democrática (CD) Felipe Mujica enfatizó ante los periodistas la necesidad de una "auditoría en caliente" o paralela, que permita evitar en la consulta un eventual "fraude por parte del Gobierno".

Esta nueva controversia se presenta una vez superada la causada por la fecha de la consulta que puede acabar por adelantado con el mandato de Chávez, fijada finalmente por el Consejo Nacional Electoral (CNE) para el 15 de agosto.

El CNE también rechazó la exigencia opositora de efectuar manualmente el recuento de la votación, e informó de que el cómputo final de las firmas recogidas a favor del referendo alcanzó los 2.54 millones, superando en 110,000 los 2.4 millones (20 por ciento del electorado) que exige la Constitución.

Mujica exigió que para garantizar la transparencia de la automatización es necesario realizar dos auditorías del proceso: "una para revisar la programación y, la otra, llamada 'en caliente', que permita cotejar los datos en plena consulta".

El dirigente opositor pidió, sin embargo, a sus seguidores no dejarse desalentar por la negativa del CNE a aceptar el recuento manual del proceso, y dijo que "es necesario entablar un diálogo con la autoridades (electorales) para dirimir diferencias".

Sectores del oficialismo rechazaron cualquier tipo de auditoría paralela, porque "serviría de instrumento de la oposición para cometer fraude en el referendo", señaló el diputado oficialista William Lara.

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El vicepresidente del CNE, Ezequiel Zamora, se mostró a favor de la auditoría "en caliente" e hizo un llamado a sus otros cuatro compañeros del directorio del órgano electoral para "reconsiderar" su pronunciamiento en contra.

"De lo contrario, quedarán serias dudas no sólo sobre los resultados que se trasmitan, sino sobre lo que reposan en las actas", dijo el vicepresidente, uno de los dos rectores del CNE, junto a Sobella Mejías, identificados con la oposición.

Pero Oscar Bataglini, otro directivo acusado por la oposición de "chavista", junto al presidente del CNE, Francisco Carrasquero, y el rector principal, Jorge Rodríguez, se negó a la auditoría paralela al defender que el resultado de la consulta "debe estar en manos del directorio y no de otros mecanismos que sean manipulables".

Pese a esta nueva diatriba con el Poder Electoral, otros voceros opositores insistieron en señalar hoy que superaran "las trabas" que ponga el Gobierno y que ganarán el referendo por "abrumadora mayoría".

Para acabar por adelantado con el mandato presidencial, la oposición necesita conseguir en el revocatorio más votos que los 3.7 millones con los que Chávez salió reelegido en los comicios de hace cuatro años.

Jesús Torrealba, portavoz de la CD, reconoció la necesidad de la oposición de alejarse de su discurso de confrontación con Chávez y plantearle a los electores soluciones a los problemas sociales que sufre el país, como salud, educación y empleo.

"Quedan 67 días de campaña y el discurso debe cambiar: hablar del empleo, de la salud, de la educación, la seguridad personal y la seguridad social", señaló Torrealba en declaraciones a la emisora privada de televisión Globovisión.

A su juicio, la oposición debe plantear fórmulas para encarar la profunda polarización social del país tras la llegada al poder en 1999 del polémico gobernante.

Chávez continúo su campaña electoral en el interior del país y repitió que prevé un gran victoria sobre la oposición por el doble de votos que saque ésta.

"Serán cinco millones de votos y me quedo corto", dijo el presidente venezolano.

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