Cierran las puertas al Santo Sepulcro, en Jerusalén, en protestas por el cobro de impuestos

Las autoridades israelíes exigen pago de impuestos por beneficios comerciales derivados de la actividad religiosa en el sitio, una medida que rechazan las Iglesias greco-ortodoxa, armenia y católica, custodias del lugar donde se encuentra la tumba de Cristo.

El Santo Sepulcro en Jerusalén, donde está la tumba de Jesucristo según la tradición cristiana, continuaba cerrado este martes por tercer día consecutivo, en una protesta sin precedentes contra una medida fiscal y una propuesta de ley israelí sobre los bienes de las iglesias.

Los jefes de las Iglesias greco-ortodoxa, armenia y católica, que comparten la custodia del sitio, adoptaron el domingo la excepcional decisión de cerrar las puertas de la iglesia construida según la tradición cristiana en el lugar de la crucifixión y donde se encuentra la tumba de Cristo.

Los líderes religiosos protestan contra una decisión anunciada hace algunas semanas por la municipalidad israelí de Jerusalén de hacerles pagar impuestos sobre sus propiedades, que no sean lugares de culto o educación religiosa, pero que tengan actividades comerciales que generan ingresos, y ha comenzado a demandar pagos atrasados de las iglesias por el orden de los 650 millones de séqueles (170 millones de dólares).

El alcalde de Jerusalén, Nir Barkat, dijo en Twitter que no era lógico esperar que las propiedades comerciales de la iglesia, incluidos hoteles y negocios minoristas, continuaran disfrutando de una exención de impuestos.

"Permítanme dejarlo claro: no estamos hablando sobre lugares de culto, que todavía estarán exentos de impuestos a la propiedad, de acuerdo con la ley", escribió.


Barkat agrega que los impuestos que se intentan cobrar a las iglesias cristianas son similares a los que también cobran a sinagogas y mezquitas.

Las protestas también se deben a una propuesta de ley israelí que, según denuncian los líderes de las iglesias cristianas, atacaría sus derechos de propiedad en Jerusalén.

Supuestamente, el objetivo del proyecto de ley es proteger a los propietarios contra la posibilidad de que compañías privadas no extiendan sus arrendamientos. Las iglesias, principales propietarias de tierras en la ciudad, dicen que la ley les haría más difícil encontrar compradores para sus terrenos.

Theophilos III, patriarca de Jerusalén, Francesco Patton, Custodio de Tierra Santa, y Nourhan Manougian, patriarca armenio de Jerusalén, denunciaron en un comunicado conjunto que este "aborrecible proyecto de ley (...) si es aprobado, haría posible la expropiación de las tierras de las iglesias".

El cierre del Santo Sepulcro ha dejado varados a miles de peregrinos y turistas de todo el mundo, que encuentran cerrados los pesados batientes de madera de las puertas del Santo Sepulcro. Han sido muy raros los precedentes cierres en el último cuarto de siglo, y durante tiempo limitado.

De momento nada parece indicar que se superará la crisis entre las iglesias y las autoridades israelíes.

"Esto nos recuerda todas las leyes de naturaleza similar que se promulgaron contra los judíos en los períodos oscuros en Europa", lamentaron los líderes eclesiásticos.

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