Markwayne Mullin descarta riesgos por la posible transmisión en directo de la ejecución de Nidal Hasan

El secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, afirmó que la transmisión en directo de la ejecución del autor de una masacre de soldados estadounidenses no supondría un riesgo adicional para la seguridad de Estados Unidos.

Video Donald Trump, J.D. Vance, republicanos y demócratas: Reacciones a la transmisión en vivo de la ejecución de Nidal Hasan

El secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, afirmó el domingo que la prevista transmisión en directo de la ejecución del autor de una masacre de soldados estadounidenses no supondría un riesgo adicional para la seguridad de Estados Unidos.

"No veo ningún riesgo mayor en este momento por este asunto", declaró Mullin al canal CBS News, cuando le preguntaron si la medida podría convertir al responsable en un mártir para su causa.

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"Creo que la gente debe entender que, si ataca a Estados Unidos, iremos tras ella y nos aseguraremos de que el castigo sea acorde al crimen", añadió.

Nidal Hasan, de 56 años y psiquiatra del Ejército estadounidense, mató a tiros a 13 personas e hirió a más de 30 en un ataque inspirado en la organización yihadista Al Qaeda en la base militar de Fort Hood, Texas, en 2009.

Si se concreta el plan, será la primera persona ejecutada por un pelotón de fusilamiento militar estadounidense desde 1945.

La propuesta de transmitir públicamente la ejecución, prevista para el 3 de diciembre, la presentaron el jueves el secretario de Defensa, Pete Hegseth, y el Pentágono, y provocó condenas dentro y fuera de Estados Unidos.

Trump evitó luego confirmar la iniciativa.

Mullin señala que nadie está obligado a verla

Cuando los periodistas insistieron el domingo sobre la posibilidad de difundirla en directo, Mullin respondió a CBS: "Nadie está obligado a verla si no quiere".

Trump "dirige este país de una forma muy, muy, muy directa y firme, y está restaurando los valores de Estados Unidos y devolviéndonos al lugar donde el país debería estar", afirmó.

El primer ministro británico, Andy Burnham, condenó la posibilidad de una ejecución pública en Estados Unidos y la calificó de "abominable".

"Es algo que no querría ver en ninguna parte del mundo", declaró al pódcast "The Rest is Politics".