publicidad

Jalila,12 años: "Cuatro terroristas de ISIS me violaron y uno tuvo sexo conmigo por días"

Jalila,12 años: "Cuatro terroristas de ISIS me violaron y uno tuvo sexo conmigo por días"

Testimonios recogidos por HRW confirma que las mujeres y niñas son utilizadas como esclavas sexuales por ISIS 

La violencia del grupo terrorista ISIS ha quedado ya extremadamente patente en las informaciones sobre ejecuciones y asesinatos perpetrados en nombre de su radicalidad. Ahora, una nueva denuncia de Human Right Watch muestra cómo ISIS ha violado y abusado de mujeres y jóvenes de “manera sistemática” en el norte de Irak.

Gracias a una serie de investigaciones realizadas en los dos primeros meses de 2015 en la localidad de Dohuk (en el Kurdistán iraquí), en las que se incluyeron a 20 personas que fueron raptadas por la organización terrorista pero pudieron escapar, se han conocido los testimonios de niñas y mujeres que han mostrado las “evidencias de un sistema organizado de violaciones y agresiones sexuales” en el que se incluye “la esclavitud sexual y matrimonio forzado” con los combatientes de ISIS.

publicidad

Sus declaraciones son estremecedoras.

“Los hombres venían y nos elegían. Al llegar, nos decían que nos pusiéramos de pie y luego examinaban nuestros cuerpos. Nos pedían que mostráramos nuestro cabello, y a veces golpeaban a las jóvenes que se negaban. Vestían dishdashas  [túnicas hasta los tobillos] y usaban la barba y el pelo crecido”.

Así ha narrado Jaila, de tan sólo 12 años, su historia. Ella, junto a siete familiares, fueron interceptados en agosto de 2014 cuando trataban de huir de su aldea para escapar de la violencia de ISIS. 

Jalila "cuyo nombre real es otro-, su hermana, su cuñada y su sobrino pequeño fueron separados del resto de familiares. Según contó, ella y su hermana acabaron en Mosul, donde finalmente ella fue llevada a un lugar en Siria donde encontró más jóvenes yazidíes secuestradas.

Allá, comenzaron las violaciones. Según ha narrado, primero recibió una bofetada del combatiente que la eligió y después la arrastró fuera de la vivienda cuando se resistió. “Le dije que no me tocara y le rogué que me dejara ir. Le pedí que me llevara con mi madre. Yo era una niña, y le pregunté: ‘¿qué quieres de mí?’”. Ella misma dio la respuesta: “Mantuvo relaciones sexuales conmigo durante tres días”.

Pero el infierno no acabó ahí. Jalila “perteneció” a siete terroristas diferentes de la organización; cuatro la violaron en múltiples ocasiones. Y  “a veces me vendían. Otras me entregaban como un obsequio. El último de los hombres fue el más abusivo, me ataba las manos y las piernas”.

En el mes de agosto de 2014, cerca de 736,000 iraquíes, sobre todo yazidíes y otras minorías religiosas, se vieron obligados a abandonar sus casas en la provincia de Nínive. Hoy aún no existen datos precisos de cuántos ciudadanos permanecen bajo el dominio de ISIS, pero un informe de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos del 13 de marzo indica que podrían ser aún 3,000 las personas que estarían bajo este yugo.

Violaciones y matrimonios forzados

Los testimonios recogidos por Human Rights Watch pertenecen a 11 mujeres y 9 jóvenes que escaparon entre septiembre de 2014 y enero de 2015.

La mitad de ellas, según la organización, incluidas dos de  apenas 12 años, sostuvieron que fueron violadas, algunas de manera reiterada y por varios combatientes de ISIS, como en el caso de Jalila. O el de Dilara, de 20 años, quien explicó que “desde las 9:30 de la mañana, llegaban hombres para comprar jóvenes con el propósito de violarlas. Vi con mis propios ojos cuando soldados de ISIS jalaban del cabello y golpeaban a jóvenes, y propinaban fuertes golpes en la cabeza a quienes se resistían. Se comportaban como animales... Una vez que sacaban afuera a las jóvenes, las violaban y volvían a traerlas para llevarse a otras. Las edades de las jóvenes iban desde los 8 hasta los 30 años... al final solo quedaron cerca de 20 jóvenes”.

publicidad

La organización denuncia también que la mayoría de ellas fueron obligadas a contraer matrimonio, vendidas (algunas incluso varias veces) o entregadas como “obsequios”. Y no solo tuvieron que soportar en carne las vejaciones a las que las sometían: también fueron testigos de cómo sus compañeras eran sometidas a los deseos más arbitrarios de los combatientes.

Human Rights Watch durante su investigación logró igualmente verificar que combatientes de ISIS compraban entre sí a las mujeres y niñas por la cantidad de 2,000 dólares. Como ha recordado la organización de defensa de derechos humanos, el grupo terrorista ha reconocido este tipo de prácticas.

En un artículo aparecido en Dabiq, un medio online de ISIS, dieron a conocer que “tras la captura, las mujeres y niñas yazidíes fueron repartidas según la sharía entre los combatientes de Estados Islámico que participaron en los operativos en Sinyar, luego de que un quinto de los esclavos fueron puestos bajo las órdenes de Estado Islámico para ser repartidos como  khums [un impuesto sobre los botines de guerra]".

Mejor la muerte

Algunas de las rehenes confesaron que para evitar que los terroristas abusaran de ellas trataron incluso de suicidarse mediante cortes en las muñecas con vidrios o navajas de afeitar. Otras trataron de ahorcarse o incluso electrocutarse dentro de tinas o envenenarse.

publicidad

Leila fue una de las que trató acabar de su vida: “Entré al baño, abrí el grifo, me puse de pie en una silla para tomar el cable de luz con el fin de electrocutarme, pero no tenía electricidad. Cuando se dieron cuenta de lo que estaba haciendo, me golpearon con una tabla de madera y con sus propios puños. Me dejaron los ojos hinchados al punto que no podía abrirlos, y los brazos cubiertos de hematomas. Me esposaron al lavabo, me cortaron la ropa con una navaja y me lavaron. Me sacaron de la habitación, trajeron [a mi amiga] y la violaron en la habitación adelante mío”.

Human Right Watch ha constatado que todas las mujeres que han entrevistado sufren secuelas traumáticas. Sin embargo, por lo general no tienen a su disposición la ayuda necesaria para poder tratarse.

publicidad
Contenido Patrocinado
En alianza con:
publicidad
publicidad