null: nullpx
Huracán Dorian

Tras sobrevivir al huracán Dorian, los migrantes haitianos en Bahamas se enfrentan a la deportación y el estigma

La economía de Bahamas depende del trabajo de los haitianos. Pero algunos bahameños no ven lugar para estos trabajadores inmigrantes ahora que el país enfrenta la larga y lenta recuperación después del huracán Dorian.
5 Dic 2019 – 03:04 PM EST
Comparte
Un oficial de policía hace guardia mientras inmigrantes haitianos esperan a que organizaciones humanitarias distribuyan alimentos en Nassau, Bahamas, el 29 de septiembre de 2019. Crédito: Ramon Espinosa/AP

Haití no estuvo en el trayecto —lento y destructivo— del huracán Dorian por el Caribe a principios de septiembre, pero de todos modos los haitianos están sufriendo las secuelas de la tormenta.

En las Bahamas, que fue inundada y azotada por el ciclón de categoría 5 el 1 de septiembre, un grupo nacionalista llamado “Operación Soberana de Bahamas” está exigiendo que el gobierno del país desaloje a cientos de haitianos de un refugio para víctimas de huracanes.

Se estima que 76,000 personas quedaron sin hogar después de que Dorian hizo inhabitable partes de algunas islas de las Bahamas. Eso incluye al menos a 340 trabajadores inmigrantes haitianos deportados desde la tormenta, según Giuseppe Loprete, jefe de la misión haitiana de la Organización Internacional para las Migraciones, una agencia intergubernamental que defiende los derechos de los migrantes.

"Las Bahamas son para los bahameños", dijo Adrian Francis, fundador de “Operación Soberana de Bahamas” y quien organizó una protesta frente al refugio contra huracanes establecido en el gimnasio Kendal G.L. Isasacs en Nassau, según Eyewitness News Bahamas.

“Queremos que salgan de nuestro país”, gritaron otros manifestantes, sosteniendo banderas de las Bahamas. “¡Váyanse a su casa!”

Haitianos en las Bahamas

Los haitianos han estado yendo a las Bahamas, una nación de más de 700 islas y cayos a unas 530 millas al noreste de Haití, durante siglos.

Cargando Video...
Entre los escombros, sin comida ni agua: localizan a decenas de indocumentados en Bahamas


A finales de la década de 1790, los haitianos buscaron refugio en las Bahamas durante la Revolución Haitiana, cuando los africanos esclavizados en la isla se alzaron contra los colonizadores franceses para crear la primera nación negra libre de las Américas. Esta ola de migración explica la prevalencia de apellidos franceses como Delaveaux, Duvalier, Moncur y Poitier entre los bahameños modernos.

Entre 1957 y 1981, los haitianos que escaparon de la violencia política durante la dictadura de Duvalier también huyeron a las Bahamas. En 1962, había 10,000 inmigrantes haitianos en las Bahamas, según el autor Keith Tinker —aproximadamente el 15% de la población total del país. Para 1969, la población se había duplicado a 20,000. Según mi investigación, la mayoría de los inmigrantes provenían de las clases bajas de las regiones más pobres de Haití.

En las últimas décadas, los haitianos han ido a las Bahamas para buscar trabajo. Este es un país caribeño relativamente rico, con una industria turística en auge. Su ingreso promedio per cápita de $21,280 al año eclipsa el de Haití, donde las ganancias anuales promedian los $1,800.

Según el censo de Bahamas de 2010, hay aproximadamente 39,000 personas de ascendencia haitiana viviendo allí. Dado que obtener un permiso de trabajo como extranjero en las Bahamas es un proceso legal oneroso que requiere un patrocinador, la mayoría de los trabajadores haitianos no tienen documentos. Muchos ganan el salario mínimo de US $5.25 por hora o menos.

Los haitianos generalmente hacen los trabajos que los bahameños locales no quieren hacer. El país depende de los haitianos para la agricultura, la jardinería, la limpieza de hoteles y restaurantes, la pintura de casas, la reparación de automóviles y el trabajo en la construcción. Las mujeres haitianas hacen trenzas en el cabello, sirven mesas, venden productos en la calle y trabajan como cajeras en licorerías y estaciones de servicio.

Anti-Haitianismo en las Bahamas

Investigando para mi libro de 2014 sobre la larga e intrincada historia de las dos islas, descubrí que los haitianos han enfrentado durante mucho tiempo la discriminación y la estigmatización en las Bahamas.

Aunque las personas en Bahamas y Haití son predominantemente afrodescendientes y comparten una herencia de colonización y esclavitud, muchos bahameños desprecian a los haitianos. Escuché que los bahameños asocian Haití con pobreza y baja educación y a sus trabajadores con estatus ilegal.

Los estereotipos ampliamente difundidos representan a los haitianos como una carga para la economía de las Bahamas y como una deformación en sus sistemas de atención médica, educación y de servicios sociales. Muchos bahameños incluso piensan que los haitianos son proclives a la violencia.

Descubrí que el caos posterior al huracán Dorian ha exacerbado el sentimiento anti-haitiano en las Bahamas.

Publicaciones en redes sociales llenas de odio y mensajes de voz compartidos por bahameños en Facebook incluyen rumores sobre “manadas” de haitianos que deambulan por las zonas inundadas de la isla, saqueando y robando edificios abandonados. Algunos comentaristas llamaron a los haitianos “matones” y dijeron que a aquellos que cometen crímenes a raíz del huracán deberían “dispararles en la cabeza”.

Un bahameño de ascendencia haitiana que trabaja con Rights Bahamas, una organización de derechos humanos que ayuda en las labores de mitigación de daños, recibió una amenaza de muerte debido a la defensa de su organización hacia los haitianos.

El gobierno de Bahamas, abrumado por lo que el primer ministro Hubert Minnis ha llamado la " devastación generacional" provocada por Dorian, no ha defendido a los trabajadores inmigrantes haitianos.

En su primer discurso posterior al huracán, el 2 de octubre, Minnis dijo que su gobierno "erradicaría" las barriadas donde viven muchos haitianos pobres. Unos días más tarde, durante una visita a un barrio pobre en la isla de Ábaco que quedó casi inhabitable, Minnis derribó la puerta de una casa.

“Les envío un aviso a los ilegales de que pueden irse voluntariamente”, dijo, “o se verán obligados a irse”.

El fiscal general de las Bahamas también pidió a los inmigrantes víctimas de la tormenta que perdieron sus trabajos que regresaran a su país, incluso aquellos con permisos de trabajo que aún no habían expirado.

El futuro de los haitianos en las Bahamas post-Dorian

Algunos, tanto en las Bahamas como en Estados Unidos, han sugerido que el gobierno del archipiélago otorgue un estatus temporal a los inmigrantes haitianos que perdieron sus hogares o sus trabajos a causa del huracán Dorian.

Haití aún no se ha recuperado del terremoto de 2010 y actualmente está envuelto en disturbios revolucionarios. Su gobierno apenas funciona.

La Organización Internacional de Migración, que recientemente lanzó una petición de financiamiento de $10 millones para aliviar el desastre producido por el huracán Dorian, advierte que, en tales circunstancias, el reasentamiento en Haití es difícil y que los inmigrantes haitianos deportados de las Bahamas corren el riesgo de convertirse en apátridas.

Más allá de los derechos humanos, hay razones prácticas para que Bahamas se ocupe de los trabajadores migrantes: su economía depende de ellos. Los trabajadores agrícolas haitianos, los carpinteros y los trabajadores de la construcción proporcionan precisamente la mano de obra necesaria para reconstruir el país después de Dorian.

Los trabajadores inmigrantes haitianos necesitan de Bahamas. Pero Bahamas también necesita de los haitianos.

Loading
Cargando galería


* Bertin M. Louis, Jr. es profesor asociado de antropología y estudios afroamericanos y africanos en la de Universidad de Kentucky.

César Segovia tradujo el artículo al español.

Comparte
RELACIONADOS:Huracán DorianBahamasHaití

Más contenido de tu interés