¿Se puede limpiar el expediente migratorio de una persona? Respondemos tus preguntas de inmigración

Esta es una selección de respuestas de abogados a las consultas sobre cuestiones migratorias que nos llegan a la redacción de Univision Noticias.

Un error cometido hace 20 años, unas copas de más, regresar sin permiso después de ser deportado o tener un largo expediente criminal, son faltas que pueden convertir en pesadilla su presencia en Estados Unidos. A medida que avanza la nueva política migratoria de Donald Trump, seguimos respondiendo las preguntas de usuarios que llegan a la redacción de Univision Noticias. Puedes enviarnos la tuya a: jcancino@univision.net

Los pecados migratorios son eternos

El usuario identificado con el nombre de Lazio cuenta que hace 20 años intentó ingresar con un pasaporte falso a Estados Unidos, lo arrestaron y lo deportaron. “Nunca llegué delante de un juez. Sólo me mantuvieron en el aeropuerto y me enviaron de regreso a México”, cuenta.

Lazio dice que desde entonces se ha portado bien, pero que cada vez que va a la embajada a solicitar una visa, se la niegan. “¿Puede el gobierno estadounidense castigarme durante 20 años por una falta? ¿Tengo que pedir perdón? ¿Dónde?”.

El récord inmigratorio no se limpia, queda para siempre, advierte el abogado de inmigración José Guerrero, quien ejerce en Miami Florida. “Lamentablemente este tipo de faltas son permanentes, no se quitan. Cada vez que esa persona vaya al consulado, le dirán que no. Ya está en el expediente y es para toda la vida”.

Hay casos donde se necesita un mago

La usuaria identificada en el nombre de López nos escribió un correo electrónico para preguntar sobre el programa DACA. “Puedo calificar si tengo un DUI, y otros dos cargos, uno por asalto (assault) y otro por invasión de propiedad privada”, pregunta. “Y también tengo cargos por no pagar la cuota de manutención de un hijo (child support)”, reconoce.

“Debería preocuparme por esto y que me deporten”, pregunta.

“Esta persona no necesita un abogado para que le ayude sino un mago”, responde con ironía Jaime Barrón, un abogado de inmigración que ejerce en Dallas, Texas.

“En estos momentos toda persona que tiene historial delictivo debe de preocuparse, porque en caso de ser detenido puede ser de mas interés para el gobierno que una persona que no tiene antecedentes criminales”, agregó.

Barrón también recuerda la lista de prioridades de deportación anunciada por el gobierno el 25 de enero, cuando Donald Trump firmó la orden ejecutiva migratoria relacionada con las ciudades santuario.


  1. Quienes hayan sido condenados por cualquier delito
  2. Quienes hayan sido acusados de cualquier delito aún cuando dicho cargo no haya sido resuelto
  3. Quienes hayan cometido actos que constituyan un delito penal imputable
  4. Quienes hayan incurrido en fraude o tergiversación deliberada en relación con cualquier asunto oficial o solicitud ante un organismo gubernamental
  5. Quienes hayan abusado de cualquier programa relacionado con la recepción de beneficios públicos
  6. Quienes estén sujetos a orden final de expulsión

El DUI no cancela la residencia

El usuario identificado como Marcelo cuenta que consiguió la residencia legal permanente por medio de su esposa ciudadana estadounidense. Pero que en abril del año 2006 fue detenido por manejar borracho y tiene un cargo por DUI (Driving Under the Influence). “Ahora quiero viajar a mi país y quiero saber si puedo tener problemas cuando vuelva”, pregunta.

Si bien el DUI es una falta seria que puede terminar con la expulsión de un indocumentado, “en el caso de un residente legal permanente no lo hace deportable, pero lo pueden detener bajo las órdenes ejecutivas de Donald Trump”, dice Ezequiél Hernández, un abogado de inmigración que ejerce en Phoenix, Arizona.

Hernández agrega que “los residentes con este tipo de falta pueden salir del país sin problema, pero al regresar los pueden cuestionar en el puerto de entrada, cuando los reciba el agente de la Oficina de Aduanas y Control Fronterizo (CBP)”.

En caso que un residente legal permanente sea detenido en un puerto de entrada, abogados consultados por Univision Noticias recomiendan no firmar ningún documento hasta que no vea a un juez de inmigración. Y que tampoco firmen ninguna clase de documento, en especial, un Formulario I-407.

El Formulario I-407 se utiliza para que un extranjero pueda informar a la Oficina de Ciudadanía y Servicios de Inmigración (USCIS) que voluntariamente abandona su estatus de residente permanente de Estados Unidos. “Nosotros entonces actualizaremos sus registros a fin de demostrar que usted ya no es un residente permanente de Estados Unidos”, dice la agencia en su página.

Cuidado si viaja y tiene trámite pendiente

La usuaria identificada con las iniciales PL cuenta que es ciudadana estadounidense y que pidió la residencia legal permanente de su mamá que vive en Caracas Venezuela. Mientras el caso está pendiente de resolverse, la madre tiene una visa de turismo. “¿Puede venir a visitarnos si el trámite todavía está en proceso?”, pregunta. “Va a tener problemas si viene?”.

“Todo depende de dónde vaya el proceso de este caso”, responde Nelson Castillo, un abogado de inmigración que ejerce en Los Angeles, California.

Castillo explica que la petición de residencia tiene dos etapas, y demora unos nueve meses en promedio para ser resuelto. “La primera etapa es la Petición de un Familiar Extranjero (por medio del Formulario I-130), en la que el extranjero todavía no ha manifestado su intención de emigrar a Estados Unidos. Por tanto, si viene al país con una visa de no inmigrante B1/B2 con fines de turismo, pero resulta que si tiene la intención de emigrar, puede tener problemas al momento de entrar al país”.

“Cuando concluye la primera etapa, entonces ella (la madre de PL), muestra su intención de emigrar a Estados Unidos permanentemente”, agregó Castillo. En esta etapa la intención de emigrar se presenta en el consulado estadounidense.

“Así es que, si viaje con una intención de no inmigrante, pero tiene en curso una gestión para emigrar, puede incluso entorpecer el proceso y no terminar el caso para que le den la residencia legal (green card o tarjeta verde”.

El reingreso indocumentado no tiene perdón

La usuaria identificada con el nombre de Angélica cuenta que tiene una hija ciudadana estadounidense casada con un centroamericano. “Ya casados, ella se enteró que el marido había sido deportado y regresó. Él es una gran persona”, agrega.

Dice que está preso en una cárcel de ICE en Nueva York, que en dos meses será papá y pregunta si la hija “puede pedirle la residencia permanente”.

Hernández responde que el reingreso ilegal a Estados Unidos después de una deportación “es una falta demasiado grave porque no permite a los ciudadanos o residentes hacer nada por sus familiares inmediatos”.

“No hay nada que hacer porque regresó sin permiso sin haber cumplido con la Ley del Castigo”, precisa.

La Ley del Castigo sanciona con 180 días fuera si la presencia indocumentada sobrepasa los 180 días, y sube a 10 años si la permanencia sin autorización para de los 365 días.

El reingreso indocumentado después de una deportación es la principal falta condenada por las cortes de inmigración. En febrero de 4,301 procesos a inmigrantes, 1,325 correspondieron a este delito.