La Corte Suprema falló este martes que los agentes fronterizos pueden rechazar a residentes cuando vuelven al país sin necesidad de pruebas concluyentes de faltas o delitos.
Corte Suprema otorga más poderes a los agentes fronterizos para rechazar a residentes permanentes cuando vuelven al país
La Corte Suprema determinó que las autoridades fronterizas no necesitan contar con "pruebas claras y convincentes" de faltas o delitos en el momento de la llegada de un residente permanente para no dejarlo entrar.
El fallo de 6 a 3 votos, redactado por el juez Clarence Thomas, revocó una sentencia previa del Tribunal de Apelaciones del Segundo Circuito en el caso Blanche v. Muk Choi Lau.
La disputa legal comenzó cuando Muk Choi Lau, un ciudadano chino con residencia permanente desde 2007, intentó reingresar a los Estados Unidos en 2012 mientras tenía cargos penales pendientes por falsificación de marcas en Nueva Jersey.
En la frontera, un oficial no lo admitió formalmente, sino que le otorgó un permiso condicional ( parole) en lo que se resolvía su situación judicial. Después de que Lau se declaró culpable en 2013, el Gobierno inició los trámites correspondientes para su expulsión del país.
El Segundo Circuito había anulado la orden de expulsión argumentando que los oficiales de la frontera debían poseer evidencias contundentes del delito en el momento exacto del reingreso. Sin embargo, la mayoría de la Corte Suprema aclaró que la Ley de Inmigración y Nacionalidad (INA) permite clasificar al residente como solicitante de admisión basándose en la comisión del delito, y que la justificación formal puede sustentarse posteriormente en la audiencia de remoción con la condena definitiva.
La jueza Ketanji Brown Jackson disintió, señalando que la decisión de poner a Lau bajo libertad condicional migratoria lo condenó de hecho a un “limbo migratorio” antes de que hubiera sido declarado culpable de ningún delito, escribió.
“Me preocupa que la Corte le haya entregado ahora al Gobierno un cheque en blanco de gran alcance”, escribió en un voto disidente al que se sumaron sus dos colegas liberales.
La decisión de la Corte Suprema se produce mientras el máximo tribunal analiza una serie de casos relacionados con la inmigración en el contexto de la amplia campaña de represión migratoria del presidente, aunque este caso comenzó antes de que Trump asumiera el cargo.
La Administración republicana argumentó en el caso que la sospecha de un delito es suficiente para someter a un residente permanente legal a libertad condicional migratoria o parole, en lugar de tratarlo de acuerdo con los beneficios de la green card. Los fiscales federales instaron al tribunal a adoptar una visión amplia de la autoridad ejecutiva en materia de inmigración.
La Corte Suprema también está analizando casos relacionados con la orden de Trump de poner fin al derecho de la ciudadanía por nacimiento, lo que podría reactivar una política restrictiva de asilo y poner fin a las protecciones legales temporales para los migrantes que huyen de la guerra y los desastres naturales en sus países de origen.
(Con información de AP).








