Estado de la Unión

"Mis padres pintarían una imagen más real que lo que nos presentó el presidente ": la respuesta demócrata en español

El fiscal general de California, Xavier Becerra, fue el encargado de la reacción demócrata en español al discurso del Estado de la Unión que pronunció este martes el presidente Donald Trump. Lee aquí sus palabras.
1 Feb 2019 – 11:25 PM EST

Buenas noches. Es un honor estar con ustedes desde la escuela secundaria CK McClatchy High School en la ciudad de Sacramento, la capital del estado de California. Me encuentro aquí con futuros líderes de nuestro país –estudiantes de la McClatchy– donde yo también estudié... ¡hace cuatro décadas!

Yo soy hijo de inmigrantes trabajadores y el primero en mi familia que pudo caminar por las puertas de la universidad y por las puertas de la oportunidad.

Mis padres empezaron su vida aquí por la misma razón que vienen muchas otras familias: para trabajar duro y darles a sus hijos una vida mejor. Al salir de Guadalajara, Jalisco, México, trajeron con ellos su fe... y no mucho más.

Confiaban en la promesa de este país de que todos aquellos que se esfuerzan y cumplen con las reglas, se han ganado la oportunidad de salir adelante.

Sé que soy producto de los que lucharon por abrir esas puertas de oportunidad. El optimismo –que caracteriza las olas de inmigrantes que han llegado aquí– corre en mi sangre. Y si el estado de nuestra nación se puede caracterizar como "fuerte", es porque gente como mis padres y los suyos –ciudadanos o migrantes– construyeron este país.

Durante 24 años de servicio como congresista en Washington, yo conocí mucho de nuestro gran país y trabajé con tres presidentes diferentes.

Y, ahora, como fiscal general, defendiendo y abogando por los derechos de millones de americanos aquí en California, y por extensión, en todo los Estados Unidos.

Permítanme una observación obvia: no hay otro país como los Estados Unidos. El mundo nos necesita... fuerte y listo. El mundo nos busca... como líder y socio. Si se cae América, todo mundo se lastima. El estado de nuestro país decide destinos.

¿Cómo puede ser, entonces, que el estado de nuestra joven, rica, y fuerte nación ahora es desorden... tensión... hostilidad?

¿Cómo puede ser que lo que defina el estado de nuestro país en el año 2019 es el cierre de gobierno a manos del presidente Trump? Y no sólo una vez, pero quizás una segunda vez en las próximas semanas.

¿Quién pudiera creer que el estado de nuestra unión sea impulsado por una obsesión extravagante del presidente Trump de construir un muro en la frontera que ni los expertos quieren? El presidente ya ni repite su promesa de que México pagaría los miles de millones que costaría el muro.

Y si todo eso no fuera suficiente para preocuparnos, ¿cómo se explica que nuestra nación vive bajo una intensa investigación sobre la interferencia rusa en nuestras elecciones presidenciales del 2016 y sobre el papel que jugó el presidente Trump?

Criminalidad, conspiración, obstrucción de justicia: todas estas sombras oscuras siguen a Donald Trump y a su administración.

No es sorpresa que la mayoría de la población piense que el país camina en la dirección equivocada... y que cuatro de cada diez americanos creen que este es el peor gobierno que han visto en su vida.

Esta noche era para convencernos que de ahora en adelante paraba el engaño y la disfunción y que empezaba la cooperación. Lo que escuchamos fue el cansado refrán de "construir muros".

Si el presidente Trump quisiera avanzar en serio una reforma migratoria integral incluyendo la seguridad fronteriza, los demócratas hemos estado y estaremos listos. Pero cerrar nuestro gobierno –y dejar sin empleo o pago a cientos de miles de trabajadores– no es la manera de hacerlo.

Y la idea de declarar un estado de emergencia en la frontera cuando uno no existe, para justificar robar fondos que le pertenecen a los desamparados de los incendios, inundaciones y huracane, para pagar por el muro no solo es inmoral, es ilegal.

Estamos listos para rechazar esta propuesta insensata, en la corte, en el momento que toque la tierra.

El muro en la frontera no es la única barrera que estamos viendo de esta administración que trata de construir:

1. Ellos también ponen un muro entre usted y su médico, dictando cuáles servicios puede recibir. Por eso mis colegas y yo defendemos en la corte a personas como Elizabeth de la Florida. Tener cobertura de salud la dejó terminar sus estudios universitarios y aseguró que su marido tuviera cobertura para poder vencer el cáncer. Y ahora Elizabeth es abogada.

2. Construyen un muro entre usted y las urnas de votación. Pero aquí tengo noticias: ¡Fracasaron! En las elecciones de noviembre, latinos, especialmente los jóvenes, salieron a votar en números históricos. ¡Gracias!

3. ¿Qué más? Ellos ponen un muro entre nuestros veteranos y sus servicios médicos. Están listos para malgastar millones de dólares para un muro fronterizo en vez de ayudarles a nuestros veteranos, que enfrentan demasiadas demoras en los hospitales.

4. Construyen también un muro entre padres e hijos, al meter a niños en jaulas que los separan de sus padres.

Amigos, créanmelo, podemos tumbar muros y abrir puertas con nuestras manos. Es más, ¡ya lo hicimos!

¿Cómo? ¿Cuándo? ¿No me lo creen?

Con sus votos el noviembre pasado, ustedes cambiaron la composición del Congreso. Los votos de los congresistas con quienes contaba el presidente, ya no los tiene. Ahora él tiene que aprender lo que es gobernar en una democracia. Ya no puede ignorar a los demócratas. Y por eso, no tiene su muro.

Su voto en noviembre cambió los votos en el Congreso. Y eso ha cambiado la política de la nación. Ahora que ven su poder, ¿están listos para abrir nuevas puertas?

¿No les parece que ya es hora de que nuestro gobierno construya escuelas, no muros? ¡Entonces, prepárense, esas manos pueden cambiar mucho, preparen esas manos para la próxima votación!

Nuestro sistema democrático premia al que participa. Y con 66,000 ciudadanos latinos cumpliendo 18 años de edad, la edad de votación, cada mes, tenemos muchas manos que premiar.

Imagínense si tuviéramos el poder de decidir la agenda política de esta nación:

Mejores escuelas... CHECK!

Un cuidado médico para su familia que los políticos no le pueden quitar... CHECK!

Sueldos con beneficios y protecciones en el empleo... CHECK!

Mejores leyes para proteger nuestras familias y nuestra policía del violento uso de las armas de fuego... CHECK!

Protección permanente para los soñadores, los dreamers... CHECK!

Leyes que protegen el agua que tomamos y el aire que respiramos... CHECK!

Y una reforma migratoria integral para reparar el sistema roto... CHECK! CHECK! CHECK!

Esta no es la agenda que presentó el presidente. Pero estas son las soluciones que abren puertas de la oportunidad.

En las cortes o en el Congreso, o en las urnas de la votación, tenemos que luchar por nuestra agenda.

Por eso es que yo he luchado como fiscal general en la corte contra la administración del presidente Trump... ¡Y estamos ganando!

1. En proteger el programa de DACA, luchamos y ganamos por los 700,000 jóvenes.

2. En proteger el programa de salud Obamacare, somos los protagonistas. Más de 4 millones de latinos dependen del Obamacare para su seguro médico.

3. En proteger los estudiantes universitarios contra préstamos fraudulentos, luchamos y ganamos por miles de ellos.

Hace dos semanas mis padres celebraron 66 años de matrimonio. Empezaron su vida juntos con solo su fe. Todavía recuerdan los días cuando no podían cruzar las puertas de restaurantes debido a los letreros que les decían: "Los perros o mexicanos no permitidos".

Con los años, han recibido los premios de su labor y dedicación a su familia. No hay duda de que el "estado de la unión" de María Teresa y Manuel Becerra es fuerte y sólido.

Si les preguntamos a ellos, mis padres, cuál es el estado de nuestra nación, estoy seguro que pintarían una imagen más real que lo que nos presentó el presidente Trump esta noche. Ellos saben lo que significa trabajar duro y respetar las reglas.

Y bien que saben que para mantenernos fuertes como pueblo unido hay que trabajar juntos y mantener abiertas esas pesadas puertas para que todos nuestros hijos –como los estudiantes de CK McClatchy– puedan cruzar y conocer la oportunidad.

Ya sea con marchas en las calles... o marchas a las urnas de votación… con luchas en la corte o a través del Congreso... haremos lo que se necesita para asegurar una unión nacional fuerte y vibrante.

Amigos, con fe y la fuerza de nuestra labor y respetando las diversas contribuciones del pueblo americano, los Estados Unidos seguirá siendo el dueño del sueño americano. Muchas gracias. Buenas noches y que Dios los bendiga.


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