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Educación

Siete consejos para compensar los efectos de la falta de socialización en los niños

Una de las medidas para combatir la pandemia de Covid-19 es evitar el contacto social, un elemento importantísimo en la vida de los niños que puede causarles ansiedad o cambios en su estado de ánimo y comportamiento. Para aliviar los síntomas y lograr un entorno vacacional más amable para tus hijos, puedes seguir estas recomendaciones.
19 Jul 2020 – 10:30 AM EDT
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Ansiedad, retroceso en algunos procesos ya aprendidos, cambios de ánimo o perturbación en los hábitos son algunos de los síntomas que los niños pueden estar presentando como consecuencia del aislamiento prolongado. Y es posible que mientras más grandes sean los niños, pueda afectarles más el sentimiento de soledad, pues, a medida que crecen, los amigos se vuelven más importantes, y pasan de ser compañeros de juego a personas en las que se apoyan emocionalmente.

Con un final de clases tan abrupto y una serie de cambios en lo que se espera del verano (ir a un campamento o salir de viaje, por ejemplo), es normal que los niños estén presentando síntomas de ansiedad. “Algunos padres me escriben para contarme que sus hijos han empezado a balbucear, tienen crisis frecuentes y no les quieren hablar. Otros por el contrario ven que sus niños parecen estar mejor lejos de la escuela, sobre todo los que tienen naturaleza ansiosa”, explica a Univision Noticias Christelle St-Onge, maestra de preescolar.

Manejar primero las propias preocupaciones. Los padres tampoco lo están pasando bien y “los niños son como esponjas, muy sensibles a la ansiedad que viven sus padres”, tal como explica St-Onge. Es importante concentrarse en el manejo de la propia ansiedad para no proyectarla sobre los niños.

Lejos de preocuparse por el retraso académico que puedan presentar algunos alumnos, St-Onge opina que las áreas en las que habrán perdido ciertas competencias son la social y emocional. Particularmente, se pueden ver afectadas la capacidad de interactuar con los demás y la gestión de la ansiedad porque han pasado demasiado tiempo dentro de su casa, rodeados de un círculo social restringido.

Recomendaicones para ayudarlos estas vacaciones

Con un poco de planificación y creatividad, durante las vacaciones se pueden compensar los efectos del aislamiento en los niños. Aquí hay algunas sugerencias para lograrlo:

1. Hablar con los niños. Esta recomendación, que se repite en muchas áreas, es la primera en la que coinciden los especialistas. Es fundamentan dejarles expresarse y entender cómo están viviendo este momento, en lugar de proyectar lo que los padres pueden estar sintiendo o suponen que puede afectarles.

2. Responder a sus preguntas. La verdad adaptada a su edad y a lo que ellos pueden manejar es siempre mejor que evadir sus interrogantes. Los niños tienen derecho a saber lo que les afecta.

3. No descuidar la salud. La doctora Nadine Burke Harris, directora general de Sanidad de California, creó un instructivo (en inglés) que es útil tanto para los cuidadores como para los padres. Para manejar el estrés en los niños durante la crisis de covid-19, recomienda favorecer buenos hábitos de ejercicio, rutinas de sueño y alimentación balanceada y saludable. Aunque hay limitaciones de espacio, en casa pares y niños pueden practicar meditación, yoga y deportes para reducir su tensión y su estrés.

4. Atender sus emociones. Burke también sugiere no descuidar la salud mental: si los niños estaban viendo a algún especialista, es importante mantener esas sesiones a distancia y si los padres sienten que necesitan buscar ayuda, es importante hacerlo. Se debe redoblar el esfuerzo por tener relaciones saludables y de apoyo y chequear los cambios en el comportamiento. Los niños suelen manifestar el estrés con cambios en el apetito o retrocesos como mojar la cama por la noche, querer dormir con mamá o incluso regresiones en el lenguaje.

5. Mantener el contacto con algunos amigos de la escuela. “Esto ayudará a que la timidez disminuya”, explica la maestra St. Onge. Pueden programar contactos frecuentes con los compañeros que más extrañan y también ir al parque del vecindario o a los espacios abiertos que esté permitido visitar y que propicien el encuentro con otros niños de la escuela. Aun cuando esté cerrada, conviene que los niños recuerden su escuela y su relación con ella, hablen de ella, de lo que más les gusta y extrañan y de que pronto volverán.

6. Mantener la vida social. Organizar comidas con la familia o amigos en apps de videollamada o hacer una fiesta virtual (así no haya motivos) son buenas opciones para mantener el contacto. Organizar un club de lectura con los amigos, un intercambio o exposición de dibujos (como esta que propone el artista y autor Hervé Tullet) o armar rompecabezas en paralelo puede servir para este fin.

7. Hablar de la importancia del momento presente. “De nada sirve preocuparnos por el regreso a la escuela, pues no sabemos todavía a qué nos vamos a enfrentar. Es mejor conectarse con el ahora y encontrar momentos de placer en el día a día”, recomienda St-Onge.

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