null: nullpx

En fotos: Cuando el tiempo se detuvo por la erupción del volcán de fuego de Guatemala

Las autoridades guatemaltecas reaccionaron lentamente ante los signos de la inminente erupción del volcán de Fuego y no todos pudieron escapar de la mortal nube de ceniza. El tiempo se detuvo en San Miguel Los Lotes y El Rodeo la tarde del domingo 3 de junio, cuando la rutina de un pueblo acostumbrado a los rugidos del volcán quedó petrificada.
11 Jun 2018 – 04:52 PM EDT
Comparte
1/15
Comparte
Al menos 110 personas murieron y se cree que cerca de 200 están enterradas bajo las cenizas que cubren los caseríos afectados por la erupción del 3 de junio. El volcán retumbaba desde temprano ese domingo y a pesar del ruido y las primeras lluvias de cenizas muchos habitantes, acostumbrados a convivir con el monstruo, decidieron quedarse. Crédito: Carlos Jasso/Reuters
2/15
Comparte
Unas horas después llegó el momento final. La erupción empujó toneladas de cenizas extremadamente calientes y veloces sobre las casas y no todos tuvieron tiempo de escapar. Atrás quedó, como quien pausa una película, las comidas sobre las mesas, los juguetes en el suelo y las ropas colgando en los patios. Crédito: Carlos Jasso/Reuters
3/15
Comparte
Cuando los habitantes de El Rodeo y San Miguel Los Lotes se dieron cuenta de la magnitud de la erupción apenas tuvieron tiempo de escapar. "Mi familia estaba almorzando, dejaron sus platos y huyeron” dijo a Reuters Pedro Gómez, un soldador de 45 años. "No se llevaron más que la ropa que tenían puesta”. Crédito: Carlos Jasso/Reuters
4/15
Comparte
Ahora el exuberante y verde paisaje de tierras fértiles está cubierto de gruesas capas de ceniza volcánica marrón. Donde alguna vez hubo vida ahora hay calor, polvo y un persistente olor a azufre. Crédito: Carlos Jasso/Reuters
5/15
Comparte
En el suelo cubierto de ceniza de una casa quedó una biblia con sus páginas chamuscadas. Afuera el ganado muerto y un pequeño tambor. En algunas cocinas la comida lista para ser servida permanece petrificada en los recipientes. Crédito: Carlos Jasso/Reuters
6/15
Comparte
En la búsqueda de cuerpos los rescatistas caminan por los techos. Al cavar en el material aún caliente van encontrando a los que no pudieron escapar. Crédito: Carlos Jasso/Reuters
7/15
Comparte
El vulcanólogo guatemalteco y profesor de la Universidad Tecnológica de Michigan, Rüdiger Escobar Wolf, explica que muchas personas viven cerca de los volcanes porque no tienen otra opción, pues no tiene acceso a otro tipo de vivienda Crédito: Carlos Jasso/Reuters
8/15
Comparte
No existe un sistema de alerta temprana y eso quedó en evidencia el domingo 3 de junio. “El país no se ha preparado para situaciones de esa naturaleza, pese a la ubicación geográfica”, agregó Escobar Wolf. Crédito: Carlos Jasso/Reuters
9/15
Comparte
El director de la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred), Sergio Cabañas, ha sido acusado por algunos de negligencia pues su organización no advirtió a las comunidades afectadas sobre lo que podía ocurrir. Varios diputados pidieron su destitución. Crédito: Carlos Jasso/Reuters
10/15
Comparte
Los sobrevivientes de San Miguel los Lotes y de otras comunidades se encuentran en varios albergues instalados en distintas instalaciones públicas, pero también en iglesias católicas y evangélicas. De acuerdo con datos de la Municipalidad de Escuintla hay cerca de 3,000 personas distribuidas en los cuatro refugios oficiales.
Crédito: Carlos Jasso/Reuters
11/15
Comparte
Cuando la ardiente materia volcánica se precipitó sobre las casas, algunos escaparon a pie, otros en automóvil. "Saqué la camioneta y escapé con muchos vecinos cuando vimos el humo", dijo Alejandro Velasquez, un agricultor de 46 años. Crédito: Carlos Jasso/Reuters
12/15
Comparte
Otros, con menos tiempo, corrieron entre los arbustos y saltaron las alambradas de púas y vallas de madera para llegar a la carretera principal del pueblo. Crédito: Carlos Jasso/Reuters
13/15
Comparte
Muchos perdieron decenas de parientes, descendientes de generaciones entrelazadas de familias que se establecieron en las zona hace más de 40 años. Varios estudios geológicos ya habían clasificado la zona de altísimo peligro vulcanológico. La orden obligatoria de evacuación llegó demasiado tarde. Crédito: Carlos Jasso/Reuters
14/15
Comparte
Y aunque ya ha pasado más de una semana, muchos se niegan a perder la esperanza de encontrar a sus parientes, o al menos a sus restos. Crédito: Carlos Jasso/Reuters
15/15
Comparte
"Toda mi familia está perdida", dijo José Ascon. El joven discutió con la policía porque detuvo temporalmente los esfuerzos de rescate luego de una nueva erupción. "Daría mi vida por encontrar a mi familia", agregó. Crédito: Carlos Jasso/Reuters
Comparte
En alianza conCivic Science

Más contenido de tu interés