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Salud y Mujer

Elizabeth Warren perdió su trabajo por quedar embarazada, ahora cientos de mujeres denuncian la misma discriminación

Le pasó a ella y hoy en día le sigue pasando a muchas más mujeres que se han sentido identificadas con la aspirante a la nominación presidencial demócrata y han compartido sus historias que confirman que los empleadores en Estados Unidos siguen discriminando injustamente a las mujeres que ya están embarazadas o planean estarlo.
13 Oct 2019 – 11:17 AM EDT

La candidata demócrata Elizabeth Warren fue el centro de una gran controversia en días recientes cuando contó en las redes sociales que durante su juventud fue víctima de discriminación laboral por estar embarazada. Aunque muchos han cuestionado la veracidad de su relato, de lo que no cabe duda es que este sirvió de inspiración para que muchas otras mujeres se animaran a contar el suyo.

“Cuando tenía 22 años y terminaba mi primer año como maestra, tuve una experiencia con la que se identificarán millones de mujeres”, escribió Warren al comienzo de un tweet en el que relata cómo el director del colegio le dijo que el cargo que le habían ofrecido para el año entrante iría para otra persona.

“Esto fue en 1971, años antes de que el Congreso prohibiera la discriminación a embarazadas, pero sabemos que todavía ocurre de formas sutiles y no sutiles. Pero podemos defendernos contado nuestras historias (…) Espero escuchar la tuya”, agregó.

Las respuestas no se hicieron esperar en su timeline que hasta el jueves por la tarde contabilizaba 2,400 comentarios y 40,000 likes.


“En 2015 me ofrecieron el trabajo de mis sueños y pensé que durante el proceso de entrevistas sabían que estaba embarazada. Acepté feliz, pero cuando pregunté cuál sería el arreglo para la baja de maternidad meses después, retiraron la oferta de trabajo. Estuve descorazonada y pensé en demandar, pero era muy complicado”, tuiteó Christy Powell.

“En esta década le informé a mi jefe sobre mi embarazo poco después de empezar en un nuevo cargo. Lo primero que me dijo fue que deseaba que se lo hubiera dicho antes, seguido de si planeaba tener el bebé y ni siquiera estaba casada”, relató Brett Lacy.

Una indignación similar manifestó alguien con el nickname de Melanie al escribir: “En 2017 me dijeron que no sería ascendida porque estaba embarazada y me tomaría demasiado tiempo libre para estar con mi bebé al cual después perdí a los nueve meses de embarazo. El jefe que no me felicitó al inicio me preguntó de inmediato cuándo planeaba regresar”.


La periodista Soledad O’Brien también confesó que a ella le había ocurrido lo mismo que a Warren: “Mi trabajo de ancla cuando quedé embarazada por primera vez fue dado a otra ancla. Tuve que buscar a un abogado que me ayudara. Eso fue en el año 2000”, dijo.

Hubo mujeres que admitieron que hasta para ser seleccionadas en trabajos deciden omitir detalles de su vida personal: “Todavía voy a las entrevistas de trabajo sin anillo de casada por este motivo”, tuiteó alguien con el nickname de Garret.

Y hombres como el periodista del programa 60 minutos, John Dickerson, se sumaron a la conversación: “Mi mamá tuvo que esconderme debajo del escritorio cuando estaba embarazada de mí. Cuando los impulsos de la biología llegaron y llegué a este mundo, los televidentes quedaron asombrados de enterarse que ella había estado embarazada los nueve meses anteriores que la habían estado viendo”, relató.


Ilegal sí, eliminada no

Hasta 1978 en EEUU no había ningún instrumento legal que evitara que un empleador tomara retaliaciones o desmejorara las condiciones de las mujeres embarazadas.

Ese año todo eso cambió –al menos en papel– con el Acta de Discriminación del Embarazo, que en teoría protege a las futuras madres de ser despedidas por este motivo. Pero, como demuestran los tuits en el timeline de Warren, millones de mujeres siguen sufriendo desmejoras profesionales por el simple hecho de cargar un bebé en su vientre o incluso por siquiera tener el potencial de convertirse en madres algún día.

“Amigos, las mujeres todavía son despedidas o no contratadas del todo simplemente por lucir como si algún día pueden quedar embarazadas”, escribió @summerbrennan en la red social. Algunas no son consideradas para ascensos o aumentos salariales, otras son despedidas por quejarse o exigir sus derechos.

Una investigación de la Universidad de Massachusetts encontró que las mujeres pierden 4% de salario por cada hijo que tienen, en contraste con los hombres cuyo ingreso sube en 6% cuando se convierten en padres.


Y la discriminación permea profesiones de todo tipo, tal y como muestra una exhaustiva investigación del New York Times que revela que incluso las compañías más grandes ponen frenos a las madres.

La disparidad salarial, a la que se le conoce en inglés por motherhood wage penalty, es aún más dramática para las mujeres que pertenecen a minorías como las afroamericanas y las hispanas.

Un análisis del Center for American Progress revela que mientras las blancas ganan 71 centavos por cada dólar que reciben los padres de salario, la brecha es aun mayor para las latinas y las mujeres de color que reciben medio céntimo por cada dólar de salario de los padres.

Indefensas

Para defenderse frente a ese tipo de injusticias, las madres no cuentan con muchas opciones. La primera es introducir una queja a la Equal Employment Opportunity Comission (EEOC), como lo hicieron unas 2,700 mujeres en 2018. Pero eso no necesariamente se traduce en resultados favorables: 60% de esas quejas son desestimadas por no haber “causa razonable” según la comisión, advierte un artículo del Washington Post.

Otra opción es demandar, pero toma mucho tiempo y dinero, dos cosas que tampoco abundan para las madres.

Para muchos expertos en la materia, el Acta de Discriminación del Embarazo se quedó corta y por eso abogan por que el Congreso apruebe la llamada Pregnant Workers Fairness Act, que proporcione más protecciones y acomodaciones para las mujeres embarazadas en sus trabajos. Algunos estados ya han aprobado protecciones adicionales para las embarazadas.

En el interín, si tienes dudas sobre tus derechos o si crees que estás siendo víctima de discriminación, puedes contactar a la organización A Better Balance por la línea 1-833-NEED ABB para recibir orientación confidencial y gratuita acerca de tus derechos. También revisa este enlace de la EEOC.

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