Expertos en salud actualizan los niveles permitidos de LDL o
colesterol malo, reduciendo
el objetivo a menos de 55 para pacientes de alto riesgo. Las
nuevas directrices médicas buscan
prevenir la mayoría de las enfermedades del corazón mediante tratamientos más agresivos y tempranos. El cardiólogo Jorge Bordenave
enfatiza la importancia de realizar chequeos frecuentes y medir la inflamación en la sangre, ya que esperar a tener síntomas aumenta el peligro de sufrir un infarto.