Golpear a los niños para corregirlos o “
educarlos” puede ser
una marca para toda la vida, ya que se les
enseña a
responder con
violencia ante la
frustración o desacuerdo, por ello, hay que aprender a reaccionarse con los niños, pensar en que hay actos inconcientes que educan. La sonrisa puede ser una herramienta para la tranquilidad y resolver mejor los problemas. La pediatra Lucía Galán recomienda
tres puntos clave para la educación de los niños;
evitar maltratos físicos,
evitar humillaciones y
validar las emociones de los menores.