Día Mundial Sin Tabaco

Regulaciones, empaques neutros, e-cigarettes y otras novedades en la lucha contra el tabaco

Se calcula que en 2025 podría haber mil millones de fumadores en todo el mundo, pero los esfuerzos para bajar el consumo continúan y cada vez son más las medidas e iniciativas que surgen para aportar a esta lucha.
31 May 2016 – 4:38 PM EDT

El consumo de tabaco ha disminuido progresivamente en los últimos años, aunque se espera que en las próximas décadas aumente en ciertos países, especialmente de África y el Medio Oriente. Como la población mundial sigue en aumento, en 2025 se calcula que podría haber mil millones de fumadores en todo el mundo.

También se anticipa que antes de fines de siglo haya mil millones de muertes por fumar cigarrillo y consumir otras formas de tabaco, si no se incrementan los esfuerzos por disminuir el consumo. Según la Organización Mundial de la Salud, menos de 10% de la población global tiene que pagar los impuestos recomendados, a pesar de que las investigaciones muestran que esa es la manera más efectiva de reducir el consumo.

Lo que se ha ganado

Existen algunas buenas noticias. El Informe más reciente sobre el estado del cáncer en Estados Unidos, que fue anunciado públicamente en marzo y estudia los años entre 1975 y 2012, mostró que las tasas de mortalidad por cáncer han seguido bajando en hombres y mujeres de todas las mayores poblaciones raciales y étnicas. La continua caída en la incidencia de la enfermedad se debe, en gran parte, al progreso en la prevención y a la detección temprana, los mejores tratamientos, pero, sobre todo, los esfuerzos de control del tabaco han contribuido a tasas más bajas de cáncer de pulmón —la principal causa de muerte por cáncer tanto en hombres como en mujeres— así como de muchos otros tipos de cáncer.

Este año ha habido varios avances en el control del tabaco, entre ellas varias regulaciones para limitar su acceso de los más jóvenes y disminuir el consumo en jugadores de béisbol.


El consumo de tabaco es un grave problema de salud pública, que usualmente se inicia en la adolescencia y continúa a lo largo de la vida. A nivel nacional, más de 120 municipalidades han elevado la edad de fumar, según Tobacco 21, un grupo que promueve esa política a nivel nacional; medidas como esta dificultan el acceso a los productos de tabaco.

El Senado de California aprobó recientemente una serie de medidas para elevar la edad de fumar de 18 a 21 años y también restringieron los cigarrillos electrónicos, al igual que otros productos de tabaco. Los partidarios de la nueva medida dicen que la gran mayoría de fumadores empieza a fumar antes de los 18 años, según datos del director de salud pública.

El Centro de los Productos de Tabaco de la agencia federal de Food and Drug Administration, a su vez, lanzó una campaña para concientizar a los jóvenes LGBT del consumo de tabaco. “ Sabemos que los jóvenes adultos LGBT son hasta dos veces más propensos de consumir tabaco que el resto de los adultos jóvenes”, dijo Mitch Zeller, J.D., director de la organización.


Empaquetado neutral para los cigarrillos


La Organización Mundial de la Salud pidió que el empaque de los cigarrillos y otros productos con tabaco sea neutral. Según su agencia sanitaria, este tipo de empaquetado es un complemento efectivo a las advertencias sobre la salud, las restricciones sobre la publicidad y las limitaciones al envasado engañoso para ayudar a salvar vidas.

La directora general de la Organización, Margaret Chan, declaró a la agencia AP que este tipo de empaques “mata el glamur, lo cual es apropiado para un producto que mata a personas”. A propósito del Día Mundial Sin Tabaco, la Organización divulgó datos en los que se basa para hacer la petición. Australia fue el primer país en tomar esta medida, en 2012, y ya otros se han sumado a la iniciativa.

E-cigarettes: la polémica continúa

La polémica sobre el uso de los cigarrillos electrónicos continúa, y ahora son los especialistas británicos quienes han analizado sus posibles beneficios para dejar de fumar. El Colegio Real de Médicos del Reino Unido publicó una investigación en la que apoya promover los e-cigarettes como una alternativa al tabaco, ya que podrían ayudar a los fumadores a dejar de consumirlo.

Si bien los británicos y otros investigadores apuestan a la reducción de daños sustituyendo los cigarrillos convencionales por los vaporizadores, otros especialistas no comparten esta visión. La Organización Mundial de la Salud y expertos de Estados Unidos y España siguen proponiendo la abstinencia y rechazan emplear los cigarrillos electrónicos como una estrategia de salud pública para ayudar a dejar de fumar, por falta de evidencia científica.

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