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Crímenes

Piedras Negras, la cárcel bajo el dominio de Los Zetas que fue testigo de decenas de desapariciones

Aunque a los sospechosos solo se les ha imputado la desaparición de siete personas, se cree que el número de víctimas es mayor a 150.
8 Jun 2016 – 2:54 PM EDT

Luego de cuatro años de la desaparición de decenas de personas en el Penal de Piedras Negras, la Procuraduría General de Justicia del norteño estado de Coahuila detuvo a cinco presuntos responsables por el delito de desaparición forzada de siete víctimas que fueron calcinadas en el centro de readaptación, de diciembre de 2009 a enero de 2012.

De acuerdo con el encargado del despacho de la Subprocuraduría de Personas Desaparecidas, informó José Ángel Herrera Cepeda, aunque a los sospechosos solo se les ha imputado la responsabilidad de siete personas, se cree que el número de víctimas es mayor a 150.

Los cinco detenidos pertenecían al cártel de los Zetas en el interior del penal y obedecían órdenes de Ramón Burciaga Magallanes. Según se detalla en la versión oficial de los hechos, los cinco reos podían salir y entrar del penal para tirar los restos de las víctimas en el río Rodrigo.

Los nombres de los aprehendidos son David Alejandro Loreto Mejorado, Francisco Javier Vélez, Santiago Peralta García, Ramón Burciaga Magallanes y Manuel Elguezabal Hernández. Asimismo se informó que aún hay otras 10 órdenes de aprehensión, que se están buscando cumplimentar.

“La investigación sigue abierta y se continúan realizando diligencias para dar con el paradero de más personas que tienen reporte de desaparición y que, según testimonios, fueron trasladadas a ese centro penitenciario para privarlas de la vida”, señaló el funcionario.

La mayoría de las víctimas estaban vinculadas con la delincuencia y fueron secuestradas en distintos municipios de la zona norte de Coahuila y llevadas al Cereso de Piedras Negras, donde las mataron internos y personas en libertad que tenían acceso al inmueble.


Un penal dominado por Los Zetas

El operativo denominado Búsqueda en Vida que se realizó entre enero y febrero de 2014 concluyó que es ese penal se mantenía un “autogobierno”.

Entre las acciones que realizaban era la transformación de carrocería de automóviles y camionetas, además confeccionaban sus propios uniformes apócrifos, para camuflarse con la policía y el Ejército, y realizar actividades delictivas fuera del penal.

Herrera detalló que en el operativo, agentes de la subprocuraduría hallaron evidencias de que el Cereso de Piedras Negras sirvió como casa de seguridad de Los Zetas.

Policías, peritos y agentes del Ministerio Público hicieron con los reos la reconstrucción de hechos para conocer la forma y sitios exactos en que Los Zetas torturaban a sus víctimas, los ejecutaban y los desintegraban en tanques de acero.

Durante la investigación se entrevistó a 138 internos y se recabaron 42 declaraciones testimoniales que señalaron a más personas involucradas, que se fugaron del penal a finales de 2012, cuando escaparon 132 reos.

No obstante, de acuerdo con el diagnóstico Nacional de Supervisión Penitenciaria de la CNDH realizado en 2015, aunque las condiciones del penal no son las mismas, están lejos de cumplir con los estándares necesarios para su operación.

De acuerdo con el estudio, el penal de Piedras Negras carece de personal capacitado para realizar sus funciones, los internos viven en hacinamiento y en precarias condiciones de higiene. Asimismo, según la secretaría de Gobernación, es la cárcel con mayor sobrepoblación del estado de Coahuila, ya que tiene una capacidad de 864 reos pero alberga al menos 934 internos.

En abril de 2013, el entonces director del penal José Antonio Castillo fue asesinado dentro de las instalaciones pocos días después de su nombramiento.

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