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Crímenes

Mató a su familia para "comenzar de nuevo": ahora pasará el resto de su vida en prisión

En una corte de Colorado fue sentenciado este lunes Christopher Watts, el hombre que primero salió en TV suplicando ayuda para encontrar a su familia desaparecida y que luego fue acusado de asesinar de forma deliberada a su esposa y sus dos hijas, solo porque quería un nuevo comienzo con otra mujer.
19 Nov 2018 – 1:58 PM EST

Christopher Watts, el esposo de Shanann Watss y padre de Bella, de 4 años; de Selena, de 3 años, y de Nico, el bebé que su mujer estaba esperando, los asesinó a todos de manera deliberada, calculada. Su plan cuidadosamente trazado quedó registrado en las evidencias presentadas en la audiencia de sentencia que se realizó en la mañana de este lunes en una corte en Colorado en donde el acusado fue condenado a tres cadenas perpetuas, por tres asesinatos en primer grado, 48 años por la interrupción de un embarazo y 36 años por la manipulación de los tres cadáveres.

Aunque el juez dijo que este era el caso “más vil que había tenido que sobrellevar en sus 17 años de carrera” y dejó claro que “ninguna pena podría realmente castigar” lo que Watts le había hecho a su familia y aceptó respetar el acuerdo hecho entre las partes para evitar que el acusado fuera sentenciado a pena de muerte.

“No sé quién te dio el derecho de quitarle la vida a mi hija y a mis nietos, pero yo sé que no tengo el derecho a quitarte tu vida, eso es entre tú y Dios”, se le oyó decir a la madre de Shanann Watss en un testimonio que estremeció a la corte. Christopher Watts decidió no hacer ninguna declaración. Se mantuvo en silencio.

El abogado acusador presentó los detalles de un crimen que a los mismos fiscales les cuesta entender. “Cómo un padre normal mató a su familia y sobre todo para qué. No espero que diga la verdad, incluso si lo hace no hay manera de encontrar respuestas”, expresó el abogado que adentró a todos los presentes en los confusos detalles de este caso.


Según sus evidencias, el 13 de agosto, Shanann Watss había regresado a su casa de un congreso en Phoenix al que había asistido. Después de lo que Christopher Watss describió como una acalorada discusión, en la que solo él sabe qué se dijo, con sus propias manos ahogó a su mujer. No hubo una batalla entre ellos. El cuerpo de Shanann no tenía moratones, huesos rotos ni ningún rastro de que hubiera habido una pelea. Solo los registros de los dedos de su marido en su cuello. “Una persona tarda en promedio 4 minutos en morir estrangulada”, dijo el abogado, “él hombre que ella amaba le quitó la vida”.

Luego hizo lo mismo con sus dos pequeñas, que a diferencia de su madre si mostraron rasgos de haber batallado ante el desconcertante comportamiento de su padre. “Bella se mordió la lengua varias veces antes de morir”.

En las imágenes registradas en los videos del vecindario, luego se puede ver como Christopher con calma y cálculo sacó cado uno de los cuerpos y los subió a la camioneta en la que que trabajaba. Ya sabía en donde iba a desaparecer los cadáveres. Ese día en la tarde, según los registros presentados en corte, el hombre había llamado a su compañero de trabajo para decirle que él se podía encargar solo de la locación en donde estaban los tanques de petróleo y aceite. Sabía entonces que nadie podía ser su testigo. “Como si fuera aún posible quitarles más dignidad a los cadáveres, Watss ni siquiera los dispuso juntos. Los sumergió cada uno en tanques separados. Tanques que tenían bocas estrechas y por donde tuvo que batallar para lograr meter los cuerpos generándoles raspaduras y moretones”, contó el fiscal.

La frialdad con la que este hombre premeditó este asesinato quedó evidenciado además en la llamada que había hecho unos días antes avisando al colegio de la niñas que ellas no iban a regresar porque iban a mudarse.

La única hipótesis que dibujó el ente acusador para explicar esta tragedia es que Christopher Watss, casado desde 2012, había conocido a una nueva mujer de 30 años con la que mantenía un romance y con quien quería empezar una nueva vida. La evidencia está en la serie de mensajes de texto que le envió a Nichol Kessinger mientras realizaba toda la operación de desaparición de los cadáveres. La mujer, que desde julio salía con Watss le dejó claro al FBI que él le había dicho que era divorciado, no llevaba anillo y en cuanto se supo de la desaparición de su mujer y de sus hijas acudió a las autoridades para aportar cualquier información que pudiera ser de ayuda.

En corte, el fiscal además repasó aquel comportamiento lleno de sevicia en el que Christopher Watss después de asesinar a su familia y deshacerse de sus cadáveres apareció en televisión nacional rogando por información que pudiera dar con el paradero de su esposa y de sus hijas a quienes buscaba deseperadamente. “Aquí hay un montón de víctimas indirectas, piensen en todas esas personas que mandaron sus condolencias y sus ayudas acompañándolo en su duelo”, dijo el fiscal quien reveló que el mismo día de la muerte el hombre había hablado con un agente inmobiliario para vender su casa.

¿Cómo se descubrió este caso?

Este caso empezó en las primeras semanas de agosto, cuando el aviso de un amigo de la familia hizo evidente la desaparición de Shanann Watts, y de sus hijas Bella, y Celeste. Las autoridades de inmediato emprendieron una investigación que una semana después terminó con la detención de Christopher Watts, esposo y padre de las desaparecidas, y quien se convirtió en el mayor sospechoso del caso.


Watts fue arrestado justamente después de aparecer en la televisión pidiendo ayuda para encontrar a su esposa y sus hijas supuestamente desaparecidas. Luego las evidencias fueron todas apuntando hacia él que terminó por confesarle a la policía que había asesinado a su mujer en lo que, en principio, dijo “fue un ataque de rabia cuando descubrió que ella había estrangulado a sus dos hijas”. Watts dijo que su mujer había cometido este crimen en represalias porque le había pedido el divorcio.

Tras las investigaciones, a Christopher Watts le fueron imputados un total de nueve cargos. Tres cargos de homicidio en primer grado, dos cargos de asesinato de un niño, un cargo de terminación ilegal de un embarazo y tres cargos de manipulación de cadáver.


El pasado 6 de noviembre, en una audiencia en Greely, Colorado, Christopher Watts se declaró culpable de los nueve cargos. Al hacer esta declaración el hombre buscaba evitar ser condenado a pena de muerte. Los fiscales que llevaban el caso explicaron en su momento que esto se llegó de común acuerdo con los familiares de las víctimas.

Cuando la noticia de la aceptación de los cargos se supo, la familia de Watts manifestó su preocupación sobre cómo se estaba manejando este caso y declararon que el abogado que defendía al acusado había bloqueado todo contacto con la familia desde agosto hasta octubre. La familia insistía en no estar de acuerdo en que Christopher Watts se hubiera declarado culpable de todos los cargos.

Antes de que el juez diera su sentencia final en la corte este lunes, la madre de Christopher Watss, Cindy Watss, tuvo la oportunidad de leer una declaración, en la que además de llorar por sus nietas asesinadas, lloró por su hijo a quien le dijo que lo perdonaba y al que le pidió delante de los jurados que en un futuro hiciera una audiencia pública en donde se pudieran reconstruir los hechos. Ella al igual que todos los presentes en la corte no termina de entender cómo el hijo “bueno para los deportes y criado para ser respetuoso con su familia” fue capaz de semejante crimen.

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