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Corrupción

Detenido en Rusia el ministro de Economía de Putin, imputado por aceptar sobornos

El ministro Alexéi Uliukáyev está acusado de formar parte de un esquema de corrupción a gran escala, por el cual podría recibir una condena de hace 15 años de prisión.
15 Nov 2016 – 2:52 AM EST

El ministro de Economía ruso, Alexéi Uliukáyev, fue detenido como parte de una investigación por sospechas de que aceptó un soborno por dar su visto bueno a una operación en la que la petrolera estatal Rosneft adquirió una mayoría de control sobre la compañía energética Bashneft, informaron este martes las autoridades.

La autoridad judicial rusa indicó en un comunicado que Uliukáyev fue detenido como parte de la investigación por un esquema de corrupción a gran escala y que de ser culpable podría recibir una pena de entre ocho y 15 años.

"Uliukáyev ha sido detenido cuando aceptaba un soborno. Se le acusa de extorsión y amenazas a representantes de (la petrolera estatal) Rosneft", explicó la portavoz del Comité de Instrucción (CI) ruso, Svetlana Petrenko.

Sobre el funcionario pesan sospechas de que recibió 2 millones de dólares por dar su visto bueno para que la petrolera Rosneft adquiriera una participación de control el mes pasado en compañía energética Bashneft.

Uliukáyev, de 60 años, es el funcionario ruso de mayor jerarquía detenido desde la llegada al poder en el año 2000 de Vladimir Putin, que según su portavoz, Dimitri Peskov, estaba al corriente de la investigación desde el inicio.

La prensa y los observadores intentaban determinar si la detención e imputación del ministro era un caso de corrupción o un ajuste de cuentas entre clanes del Kremlin.

Esta misma madrugada, según un comunicado difundido por esta autoridad judicial rusa, se ha abierto una causa penal contra el ministro de Economía.

La investigación fue llevada a cabo por el Servicio Federal de Seguridad ruso (FSB, sucesor de la extinta KGB).


"Uliukáyev fue pillado con las manos en la masa", dijo la funcionaria.

"El dinero fue entregado a Uliukáyev en el transcurso de una operación supervisada por los agentes" del FSB, explicó a la agencia Interfax una fuente próxima a la investigación.

Según este interlocutor de la agencia rusa, los servicios secretos seguían el caso desde el pasado verano, cuando averiguaron que el ministro amenazaba a Rosneft con prohibir la operación de compra si no era compensado a cambio.

"Los servicios especiales pincharon las conversaciones telefónicas de Uliukáyev desde el verano. En sus conversaciones con representantes de Rosneft sobre la privatización de Bashneft se escuchaban amenazas", apuntó Petrenko.

El ministro acusado ejerce el cargo desde 2013.

El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, reaccionó a la noticia para decir que "las acusaciones contra el ministro son muy graves y deben respaldarse con pruebas contundentes".

El primer ministro ruso, Dimitri Medvédev, abordó este mismo martes con el presidente de Rusia, Vladímir Putin, la detención del ministro Uliukáyevy abogó por una "investigación muy minuciosa".

Agregó que el primer ministro "considera que es necesario llevar a cabo una investigación muy minuciosa del caso".

Cuando el Gobierno ruso planteó la privatización del 50% de las acciones de la petrolera Bashneft, Uliukáyev señaló en un principio que la compra de la compañía por otra petrolera estatal rusa le parecía incoherente por la titularidad pública de ambas.

Pero ya el pasado mes de septiembre, el titular de Economía precisó que la operación en la que estaba interesada el gigante Rosneft era jurídicamente posible ya que la ley sobre la privatización no lo prohibía expresamente.

Finalmente, el pasado mes de octubre la compañía presidida por Ígor Séchin, al que se sitúa entre los amigos personales del presidente ruso, Vladímir Putin, adquirió por 5,006 millones de dólares (329,700 millones de rublos al cambio de hoy) el 50% de las acciones de Bashneft.


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