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Fotografía

Cómo Raúl de Molina pasó de premiado fotógrafo a estrella de 'El Gordo y la Flaca'

El famoso presentador Raúl de Molina un premiado fotógrafo de prensa que retrató la historia de Miami y parte de la de América Latina en los años 80.
1 Dic 2019 – 9:15 AM EST

Los tiroteos entre narcotraficantes, las espectaculares persecuciones de la policía de Miami en un momento donde la mafia hacía de las suyas, protestas y conflictos raciales y las personalidades que se mudaban y exhibían su vida de lujo en el sur de la Florida, marcaron los años 80 no solo para la ciudad sino para la vertiginosa vida de fotógrafo de prensa de Raúl de Molina.

Comenzó como freelancer (trabajos a destajo) para la agencia de noticias Associated Press (AP) y algunas revistas, vendía sus fotos como paparazzi hasta que se convirtió en fotógrafo corresponsal de eventos que marcaron América Latina y el Caribe ¿y cómo fue que se convirtió en la personalidad televisiva que todos conocen? ¿Cómo es que pocos conocen el pasado de premios y mucha adrenalina de este afamado periodista de espectáculos?

Él lo cuenta desde su pequeña oficina en Univision, ubicada en Doral, Florida. Desde allí prepara sus salidas al aire en 'El Gordo y la Flaca', sale para maquillaje, se disfraza de pavo y coordina todo lo que tiene que ver con un evento anual que hace en su casa, en ocasión de Art Basel, la feria de arte más importante de la ciudad.

Este año, recibirá a los asistentes a esa fiesta privada, con fotos que a muchos sorprenderán de su pasado como fotógrafo. Algunas de ellas te las mostramos aquí:

Entre golpes, atentados y princesas: la vertiginosa vida de fotógrafo que no conocías del 'Gordo' Raúl de Molina

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-¿Por qué escoges una foto de la serie televisiva Miami Vice?
- Porque yo me di a conocer así... yo tomaba fotos de noticias y se publicaban en muchas revistas. Cuando era frelancer para AP fue cuando empezó la serie Miami Vice (1984) y eso se convirtió en mi trabajo full time. Yo quería tomar solo fotos de noticias porque eso era además con lo que me ganaba premios y lo que me gustaba. Pero las fotos de Miami Vice le daban la vuelta al mundo y me pagaban bastante bien.

- ¿Cómo era eso de hacer fotos a Miami Vice?
- Yo estaba detrás de Miami Vice todos los días, le pagábamos a la gente que trabajaba con ellos para que nos dijeran dónde iban a estar filmando la serie. Pero la gente de la serie no quería que tomáramos las fotos, porque salían publicadas antes de que saliera el episodio, pero eso era justamente lo que querían las revistas y por eso pagaban.

Entonces le dábamos propinas a la gente que trabajaba allí y decían 'está bien, dame 500 dólares y te decimos dónde vamos a estar mañana'. Les dábamos los 500 dólares y entonces Miami Vice contrataba a la Policía de Miami Dade para que los cuidara y esa policía nos quería arrestar. Entre unos cuatro paparazzis tuvimos que contratar un abogado para que nos defendiera y no nos llevaran preso.

-¿Qué tanto te tocó cubrir la violencia de esa época en la ciudad?
-En ese momento yo tenía un beeper, no habían salido los teléfonos celulares y la AP me llamaba a las tres de la madrugada: 'Raúl, vete a este lugar que encontraron tres personas muertas'. Yo iba para allá luego las llevaba a la oficina y ellos la transmitían. O yo revelaba la foto, sabía ponerle el ' caption' (la leyenda que va al pie de la foto), la imprimía, la mandaban a todos los periódicos y los periódicos después decidían si la usaban o no.

Otra cosa que me tocó fue que en los 80', por primera vez en largo tiempo, la bolsa de valores bajó muchísimo, perdió como 600 puntos en un día o algo así y un hombre que había perdido un montón de dinero fue a donde estaba su broker (agente asesor) en 'The Falls Shopping Center', entró y lo mató. Yo fui el primero en llegar ahí, así que cuando llega la esposa de la víctima yo la cojo llorando cuando llegaba al lugar y esa foto salió hasta en China, en la portada de en un periódico. También salió en USA Today con mi nombre.

En América Latina y el Caribe también

En el amplio archivo fotográfico de Raúl de Molina se puede ver su paso por Panamá. Allí vivió casi un año con el general Manuel Noriega en el poder y luego volvió para presenciar la invasión estadounidense de diciembre de 1989 que lo sacó del poder. "En esa época obtuve varios premios de fotografía", recuerda.

También fue enviado a Colombia y cubrió las protestas luego del asesinato del senador y candidato presidencial de izquierda Bernardo Jaramillo Ossa y en julio de 1990 al intento de golpe de Estado en Trinidad y Tobago. Cubrió crisis políticas en Haití y por eso recibió premios y experiencias que hoy recuerda y se emociona. "Te daban una pauta de 350 dólares al día, por tres días: 1,500 dólares y con eso podía vivir en esa época en Haití. Luego se vendían las fotos".

- ¿Por qué te fuiste de la fotografía?
- Yo no me fui de la fotografía... yo me di a conocer tomando fotos como paparazzi. Entonces me empiezan a invitar a los programas de TV. Aquellos primeros programas de TV que eran Talk shows como los de Oprah Winfrey, y antes de ella había uno de Geraldo Rivera, que es un periodista que ahora trabaja para FOX News. Luego vino Sábado Gigante y el de Cristina Saralegui. Me daban segmentos para que yo hablara de lo que hacía como fotógrafo. Y un día me dijeron 'bueno, Raúl, queremos que tengas un programa".

El primero fue 'Hola, América', en Univision a las 12 del mediodía, lo extendieron y empezó a crecer en ese mundo. Pero dice que al regresar de unas vacaciones por 19 días con su esposa el espacio fue cancelado. Recuerda que entonces lo llamó Telemundo, el canal rival, y le ofreció ser reportero de espectáculos. Accedió por el buen dinero que pagaban, aunque realmente él quería seguir haciendo fotografías.

- ¿Y cómo fue ese salto?
- Bueno, yo no conocía a nadie en el mercado latino excepto a: Julio Iglesias, una artista venezolana llamada Janet Rodríguez y en España, a Bertín Osborne y toda la gente que salía en Hola. También a Rocío Jurado. Empecé a aprender.

Las anécdotas son infinitas. Comienza y no para de contar. Alguien interrumpe: "¿Gordo, te vas a maquillar?", "Dame unos minutos", le responde al productor. Quiere terminar una idea:

"Me ayudó que Janet Rodríguez era muy popular. Un día la entrevisto y ella empieza a llorar y se va corriendo y me tira una copa, se va corriendo porque le estaba haciendo preguntas que ella no quería contestar... al público le encantó eso. En ese momento los reporteros de farándula solo le preguntaban a los artistas cosas buenas, no estaban acostumbrados a que uno les preguntara por el disco pero también por algunos problemas. Y la gente recibió bien lo que yo hacía".

Corrió detrás de Madona en una playa de South Beach; grabó a Luis Miguel con su entonces novia en una playa y se ganó su enemistad para siempre; llevó a la recién electa Miss Universo Alicia Machado a comer perrocalientes en pleno escándalo por sus libras de más.

Y así construyó la carrera por la que todos lo conocen hoy. Pero el 'Gordo' Raúl de Molina tiene mucho más qué contar que la vida de otros famosos. Esa que protagonizó detrás de las cámaras antes de que lo encontrara la televisión.


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