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Las cervecerías artesanales están transformando los vecindarios industriales de EEUU

Un nuevo estudio explica el asombroso auge de la cerveza artesanal y su aglomeración geográfica en zonas que estaban decayendo.
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13 Sep 2017 – 12:38 PM EDT

Disfruto vivir en Canadá por muchas razones, pero una desventaja ha sido mi distancia del renacimiento de la cerveza artesanal que se ha dado en mi país natal, Estados Unidos. Dado que las leyes anticuadas sobre el alcohol en Canadá previenen que la mayoría de estas deliciosas cervezas crucen la frontera, no me queda más remedio que transportar cajas a Toronto desde Michigan, donde vive la familia de mi esposa.

Aunque Canadá ha experimentado su propio boom de cerveza artesanal, es imposible competir con la variedad de cervezas que se están produciendo en EEUU hoy en día. Entre 1985 y 2010, la cantidad de cervecerías artesanales en EEUU aumentó de 27 a 1,754. Lo que es todavía más asombroso es que entre 2010 y 2015 la cantidad de cervecerías artesanales ha aumentado en más de dos veces: ahora hay 4,225.

Un nuevo estudio en la revista The Professional Geographer cuenta la historia de esta tendencia y explica su impacto transformativo en ciudades y vecindarios en todo el país. Resulta que la revolución en cervezas artesanales —tal como muchos otros fenómenos económicos urbanos— es altamente aglomerada en zonas específicas. La buena noticia es que muchas de estas aglomeraciones se están dando en lugares que han sido sujetos a la desinversión y a la desindustrialización.

Para las cervecerías artesanales, resulta beneficioso estar cercanamente ubicadas entre sí para así poder venderse suministros excedentes como granos y lúpulo, compartir equipos y hasta capacitar sus personales. En particular, las cervecerías más pequeñas obtienen grandes proporciones de sus ingresos de sus bares. Ubicarse en una un próspero distrito de cervecerías puede aumentar el tráfico de peatones y atraer a turistas cerveceros.

El estudio realiza una exploración profunda sobre las ubicaciones de cervecerías artesanales o microcervecerías y brewpubs (restaurantes que sirven cerveza elaborada en ese mismo sitio) en diez ciudades: Austin, Charlotte, Chicago, Denver, Minneapolis, New York, Portland, San Diego, San Francisco y Seattle. De estas diez ciudades, se puede decir que siete tienen distritos específicos de cervecerías. Usando un Ripley’s K Analysis —una ecuación para medir la aglomeración de puntos de datos— los investigadores encontraron que “el predictor más fuerte de si se abriría una cervecería artesanal en un vecindario era la presencia de una cervecería ya existente en el vecindario”.

La distribución especial de cervecerías artesanales y brewpubs en 10 ciudades (Nilsson et. al).

Sin embargo, el estudio encontró que brewpubs y microcervecerías a veces están ubicados en tipos específicos de vecindarios. Es así porque se les permite a los brewpubs ubicarse en distritos de restaurantes y tiendas, mientras que las cervecerías artesanales con frecuencia están restringidas a los distritos industriales. Este tipo de separación es lo que sucede en 4 de las 10 ciudades estudiadas —Nueva York, Portland y San Diego— y en un menor grado en Austin. En 6 de las 10 ciudades las microcervecerías y los brewpubs se aglomeran.

Entre los distritos cerveceros más exitosos y concentrados están el Pearl District de Portland, el NoDa de Charlotte y el RiNo de Denver. Más allá de los nombretes inventados por la industria de bienes raíces, estos vecindarios deben al menos parte de su reciente renovación a las microcervecerías. Los cerveceros y los brewpubs trabajan en conjunto con cafeterías, restaurantes y espacios artísticos para convertir antiguos distritos industriales en vecindarios operando las 24 horas del día. Por ejemplo, NoDa antiguamente era un centro de fabricación de textiles que iba marchitándose en los años 70 y 80 y ahora está siendo revivido mayormente a través de la elaboración de cerveza. El RiNo de Denver antiguamente era un distrito de almacenes que quedaba al lado de las vías de tren. Hoy día ostenta de 9 cervecerías, 27 galerías y un sitio web bien sofisticado que fue financiado por el BID (Distrito de Mejoramiento de Empresas).


Aunque las cervecerías artesanales sí compiten una contra la otra en estos distritos cerveceros, sus productos tienden a ser mucho más diferenciados de los de las cervecerías grandes, por lo que la competencia es menos directa. Un visitante que explore el Distrito Cervecero Ballard de Seattle quizás disfrute una On Your Left IPA de la Peddler Brewing Company y una Flagship Red de Maritime Pacific durante la misma visita.

Estos representan un cambio en comparación con épocas anteriores de producción cervecera. Durante los años 60, cervecerías grandes estadounidenses como MillerCoors y Anheuser-Busch habían monopolizado totalmente el mercado cervecero. Estos conglomerados todos ofrecían —y siguen ofreciendo— un producto asombrosamente parecido que lleva el nombre (que suena mucho más bonito de lo que es) de american lager. El predominio de las cervecerías grandes creó un nicho para que las advenedizas empresas pequeñas pudieran proporcionar más variedad al mercado. Y eso es justo lo que han hecho las cervecerías artesanales en décadas recientes, algo que los economistas llaman ‘división de recursos’.

El auge de las cervecerías artesanales también complementa un deseo —el cual es más pronunciado entre los consumidores millennials— para la ‘aventura’ y la ‘variedad’ en los productos que eligen, según el estudio. Esos deseos no tan diferentes de los que observé en el libro The Rise of the Creative Class (El auge de la clase creativa), a medida que los valores de la Era de las Organizaciones de a mediados del siglo XX gradualmente cedió ante la doctrina de autoexpresión que define nuestros tiempos actuales. No sorprende que los millennials conforman una mayoría (57%) de las personas que toman la cerveza artesanal semanalmente.

Desde el punto de vista del suministro, el factor más significante en el auge de la cerveza artesanal fue la legalización federal de la elaboración de cerveza en casa en 1979 (Mississippi y Alabama fueron los últimos dos estados en legalizar la elaboración casera en 2013). La revocación del último vestigio de prohibición desencadenó una avalancha de entusiastas por la elaboración casera de cervezas, quienes luego se organización en clubes para cerveceros caseros. Ya para 1988 había más de 600 de estos clubes en todo el país, con más de un millón de miembros. Aproximadamente un 90% de los cerveceros artesanales profesionales empezaron como cerveceros caseros.

Según el estudio, el espíritu colaborativo y experimental de estos clubs de cerveceros caseros persisten en los distritos de cervecerías artesanales de hoy día.

Tampoco se puede exagerar la importancia del turismo cervecero. Por ejemplo, en Carolina del Norte un 38% de los clientes de cervecerías artesanales son turistas. No sorprende que ese estado fue uno de los primeros en colocar la elaboración de cervezas en su agenda de desarrollo económico. Las ciudades más pequeñas que quedan lejos de centros poblacionales grandes (tal como Missoula, Montana) también han visto un influjo grande de turismo e inversión a causa de la elaboración artesanal de cerveza.

Lo que es todavía más importante es que los brewpubs y las microcervecerías proveen a sus vecindarios unos lugares en donde la comunidad se pueda reunir. Y las marcas de cerveza artesanal comunican un sentido de orgullo e identidad para lugares que necesitan un levantamiento de ánimo. Y, a diferencia de bares tradicionales, los taprooms y brewpubs tienden a ser amigables para las familias (e incluso para los perros, en algunos casos).

Por supuesto, en muchos lugares se ven a las microcervecerías y a los brewpubs como presagios de la gentrificación. Pero las microcervecerías tienden a ubicarse en viejas áreas industriales donde viven pocos residentes. “Muchos de los distritos cerveceros que están emergiendo en ciudades estadounidenses tienden a estar ubicados en partes de la ciudad que una vez estaban animadas por actividad de fabricación y almacenamiento”, reporta el estudio. Estos son los tipos de distritos que han sido impactados más fuertemente por la desindustrialización y la elaboración de cerveza puede llenar algo de ese espacio vacante que antes era para la fabricación.

Quizás la revolución de cerveza artesanal transformará a más que sólo vecindarios. A lo largo de la historia estadounidense, las tabernas y cervecerías han movilizado a muchos movimientos políticos. Wynkoop Brewing Company —un brewpub que catalizó el branding y la revitalización del vecindario LoDo en Denver— fue fundando por John Hickenlooper, el antiguo alcalde de Denver y actual gobernador de Colorado. Según dicen, Hickenlooper es uno de los candidatos principales demócratas para la presidencia en 2020. A lo mejor un catalizador de movimiento de cervezas artesanales guiará la próxima revolución política.

Este artículo fue publicado originalmente en inglés en CityLab.com.

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