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La pelea por la salud visual de Puerto Rico

Muchos pacientes tienen que esperar meses para conseguir una cita con un oftalmólogo, y a los optómetras no se les permite entregar recetas médicas
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24 Jun 2016 – 9:35 AM EDT

Tenía lo que aparentaba ser una seria inflamación en su ojo derecho, pero José Martínez tendría que esperar. Martínez, un profesor universitario residente en el área metropolitana de San Juan, tuvo que llamar a más de diez oftalmólogos antes de dar con un especialista.

"Todos me decían que no había espacio (para una cita) hasta un mes o mes y medio. Las secretarias (de las oficinas de oftamólogos) me decían que si no podía esperar fuera a la sala de emergencias del Centro Médico", expresó Martínez, al referirse al principal hospital público del país.

Después de múltiples intentos fallidos, Martínez visitó a un oftalmólogo que accedió a atenderlo, a pesar de que no había sacado una cita con suficiente antelación. El especialista le diagnosticó una celulitis en su ojo derecho y un orzuelo interno, para lo que le recetó antibióticos por cinco días.

Martínez, quien enseña Justicia Criminal en la Universidad de Puerto Rico, en Carolina, dijo que no consideró ir a un óptometra porque en sus desesperación contó lo que pasaba en una red social y una amiga le recordó que un optómetra no podía recetarle medicamentos y, por lo tanto, no le resolvería su problema.

La situación que vivió Martínez refuerza uno de los argumentos de los óptometras de Puerto Rico, quienes llevan luchando veinte años para que se les permita recetar ciertos medicamentos, labor que hoy sólo pueden hacer los oftalmólogos. Ahora, una nueva investigación está sacando a relucir la importancia de este tema.

Un reciente estudio del Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) indica que entre un 20% y un 22% de los puertorriqueños padecen ceguera y otras enfermedades visuales. Estos datos colocan a Puerto Rico como la jurisdicción con el porcentaje más alto de adultos con estas condiciones.

El estudio del CDC fue citado en una carta que hizo pública el Departamento de Justicia de Estados Unidos y la Comisión Federal de Negocios para expresarse en torno al Proyecto del Senado 991, que se presentó en la Legislatura de Puerto Rico, para que los óptometras puedan recetar cierto medicamentos.

A diferencia de Puerto Rico, en Estados Unidos, el Distrito de Columbia, el Territorio de Guam, las Islas Vírgenes Americanas y las Islas Marianas se les permite a los optómetras recetar como parte de sus servicios.

Sin embargo, profesionales boricuas criticaron los datos del estudio citado. La Asociación Puertorriqueña de Oftalmología, por ejemplo, dijo que se dio a la tarea de investigar, y halló que el estudio del CDC se basó en una encuesta telefónica en la que se incluyó por primera vez a Puerto Rico. "Estos datos no los conocíamos y no se parecen a la realidad en Puerto Rico. Si fuera un 20% todo el mundo estaría hablando de eso. Lo importante es saber que esto es un dato de una encuesta informal, de un solo estudio", expresó la doctora Priscilla Bacó, pasada presidenta de la Asociación.

En Puerto Rico no hay datos estadísticos sobre enfermedades visuales, pero Bacó aseguró que en la isla hay un oftalmólogo por cada 17,000 habitantes y a estos se suman unos 500 óptometras. Esta cantidad es mayor al ideal que establece la Organización Mundial de la Salud de un oftalmólogo por cada 20,000 habitantes.

Las enfermedades visuales que más afectan a la población puertorriqueña son defectos refractivos, cataratas, visión borrosa, infecciones de temporada, y condiciones más serias asociadas a la diabetes y la glaucoma, según Bacó.

Aunque muchos médicos especialistas en Puerto Rico han emigrado en los últimos años, lo que se ha agudizado con la crisis financiera que vive el país, este no es el caso de los oftalmólogos, según datos recopilados por el presidente del Colegio de Médicos Cirujanos de Puerto Rico, Víctor Ramos.

De acuerdo con el Colegio de Médicos Cirujanos de Puerto Rico y la Asociación Puertorriqueña de Oftalmología, la isla caribeña tiene más oftalmólogos por milla cuadrada de extensión territorial que ningún estado, excepto Rhode Island. Por lo tanto, ambas organizaciones médicas sostienen que las condiciones de escasez o inaccesibilidad de oftalmólogos que puedan darse en los estados es un problema totalmente inexistente en Puerto Rico.



Seguirán luchando

La presidenta del Colegio de Optómetras de Puerto Rico, la doctora Celia de Lourdes Feliciano, también desconocía los resultados del estudio del CDC, pero no los puso en duda. Por el contrario, atribuyó los resultados a la limitación que tienen los optómetras en Puerto Rico. Feliciano defendió el derecho de los óptometras a recetar ciertos medicamentos, a pesar de no ser doctores en medicina. Sostuvo que los óptometras en Puerto Rico tienen la misma preparación que los óptometras en Estados Unidos, a los que sí se les permite recetar. "Puerto Rico es el único lugar de Estados Unidos que se ha quedado atrás", manifestó la doctora en Optometría.

Indicó que de 22 escuelas en Estados Unidos que ofrecen programas de doctorado en Optometría, sólo una está en Puerto Rico: la Escuela de Optometría de la Universidad Interamericana. "Esto (recetar medicamentos) no nos convierte en médicos, sino en doctores preparados para dar lo mejor de nosotros mismos", manifestó Feliciano.

La líder gremial indicó que los pacientes tienen acceso más fácil a un óptometra para atender condiciones primarias relacionadas a su salud visual. Como José Martínez, muchos pacientes tienen que esperar meses para conseguir una cita con un oftalmólogo. En Puerto Rico, hay 500 doctores en Optometría y 210 oftalmólogos.

Además de la Asociación Puertorriqueña de Oftalmología, y el Colegio de Médicos Cirujanos de Puerto Rico, la Asociación Médica de Puerto Rico también se opone a que los optómetras puedan recetar.

"Esto no es un tema entre optómetras y oftalmólogos", dijo Bacó, presidenta de la Asociación Puertorriqueña de Oftalmología, al afirmar que el Proyecto del Senado 991 no es bueno para los puertorriqueños porque relaja los estándares de salud, ya que para recetar y diagnosticar hay que contar con una preparación en medicina.

Bacó dijo que es cierto que en los diferentes estados de Estados Unidos los óptometras han tenido el privilegio de recetar algunos medicamentos, pero agregó que las leyes en cada estado son diferentes y que los optómetras no pueden recetar o diagnosticar la totalidad de las condiciones. Indicó que esto se dio por las particularidades geográficas y largas distancias en Estados Unidos, pero que ese no es el caso de Puerto Rico.

"En Puerto Rico, hay 9,000 médicos que pueden atender la salud visual primaria", dijo Bacó al referirse a pediatras, médicos de familia, emergenciólogos, internistas, etcétera.

El proyecto del Senado 991 fue aprobado en el Senado, con el apoyo de los tres partidos políticos representados en ese cuerpo, pero se detuvo en la Cámara de Representantes, donde recibió un informe que no recomienda su aprobación. Si la medida no es aprobada en o antes del sábado 25 de junio, habría que esperar a enero cuando incie un nuevo gobierno para volverla a considerar.

El presidente de la Comisión de Salud del Senado de Puerto Rico, José Luis Dalmau, defendió que se apruebe la pieza legislativa. "Este proyecto no pretender sustituir a los oftalmólogos por los optómetras. La realidad es que mi distrito hay 10 municipios y solo tres tienen oftalmólogo", expresó Dalmau. Sostuvo, además, que los pacientes pobres, que utilizan el plan de salud del gobierno, son los más afectados porque muy poco oftalmólogos aceptan ese seguro de salud.

Feliciano, del Colegio de Optómetras, puntualizó entretanto que su gremio no descarta nada, incluso acudir a los tribunales para que se les permita recetar. Sostuvo que la carta del Departamento de Justicia de Estados Unidos y de la Federal Trade Comission es un endoso claro al Proyecto del Senado 991. Citó la parte de la carta que dice que "aumentar la competencia entre los proveedores de servicios oculares primarios ayudará a expandir el acceso a salud visual y promoverá un cuidado costo efectivo, seguro y a tiempo para todos los ciudadanos y no solo unos pocos como lo es hoy día".


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