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CityLab Vida Urbana

La cabaña humeante que aparecerá en las calles neoyorquinas

Un artista hará una instalación en la que juega con las típicas fumarolas de la Gran Manzana.
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2 May 2016 – 6:37 PM EDT

Quienquiera que haya vivido en Nueva York ha visto estos tubos de rayas naranjas y blancas que salen de las calles, como grandes bombilas, soltando el vapor que se produce en alguna parte del subsuelo de la ciudad. Aunque son una parte del escenario neoyorquino, su diseño que parece como un chaleco de seguridad deja mucho que desear en el campo estético. ¿Habrá una forma de hacerles una cirugía estética?

El artista de Brooklyn Mark Reigelman II claramente lo cree así, ya que él y un carpintero local han construído una forma más bella, aunque algo extraña, de sacar el vapor de las calles. Es una réplica de una cabaña a escala de 6x6x8 pies, hecha de madera contrachapada y arce, la que pesa un total de 350 libras. Él y sus amigos han estado moviéndola a través de la ciudad y poniéndola en lugares donde el vapor puede salir a través de la chimenea de la pequeña casa.

Sobre el proyecto, que el artista bautizó como "Smökers" (Humeantes), esto es lo que él dice:

La cabaña reemplaza los tubos plásticos de colores brillantes que están a través del paisaje de Nueva York, permitiendo que un producto del proceso industrial esencial de la ciudad (el vapor que entrega calor y energía a miles de hogares) sea destacado y subvertido. Inspirado en la fascinación infantil y la familiaridad de Reigelman con los pequeños objetos alemanes hechos a mano (Räuchermann), el proyecto busca unir el propósito de los tubos de vapor con una noción de narrativa imaginativa en la vida diaria. Los Räuchermann, también conocidos como "humeantes", son simples inciensarios, que asimilan a casitas, animales y chimeneas. La estética de estos objetos comunes alemanes hace referencia a estos tubos naranjos y blancos, pero más importantemente, ambos objetos tienen una función y uso idénticos, ser canal y escape para el humo, formando parte del mismo matiz de trabajo.


Hasta el momento, Reigelman ha puesto su cabaña en tres lugares alrededor del año en Manhattan Central, donde al menos una vez bloqueó dos pistas de tráfico (ver el video). Debido a que es una instalación ilegal, el tiempo que ha estado en la calle varía de tres horas a 30 segundos.

"Mi intención es instalar la cabaña durante todo el año de manera regular", dice por email. "Claro, asumiendo que no me arresten o que confisquen la cabaña".




Este artículo fue publicado originalmente en inglés en CityLab.com.

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