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El renacimiento que podría experimentar el centro de Phoenix

El 'downtown' de la ciudad está resurgiendo después de décadas de deterioro y estancamiento, pero no se trata del ‘movimiento de regreso urbano’ que se ha visto en otras partes.
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12 Ene 2017 – 2:45 PM EST

Phoenix es famoso por su expandida extensión uniforme de casas y edificios, pero ahora está disfrutando de un robusto boom de construcción que aquí no se ha visto en décadas. Cuando se compara con otras ciudades importantes, es un ‘estirón’ bastante modesto: aproximadamente 645 nuevos departamentos o condominios se estrenaron hace poco; unos 1,830 están bajo construcción y más de 2,765 están en alguna etapa de predesarrollo. Pero cuando se considera que el centro de Phoenix casi no tuvo construcción de departamentos o condominios desde principios de los años 60 hasta los 2000, este auge residencial es un motivo de orgullo para los residentes. Algo está pasando en la sexta ciudad más populosa de EEUU.

Ahora bien, lo que no está sucediendo es el fenómeno clásico de ‘regreso urbano’ que se ha dado en muchas otras ciudades. Ninguna empresa grande ha anunciado un traslado al centro de Phoenix, como sí ha sucedido en Chicago, Seattle, Atlanta y hasta Detroit. La mayoría de los activos económicos del área se encuentran lejos del centro, particularmente en los suburbios de Scottsdale, Tempe y Chandler. En cambio, Phoenix está viendo los beneficios de una combinación poco común de motores impulsores, particularmente el campus en el centro de la ciudad de la Universidad Estatal de Arizona.

A medida que la ciudad trata de aprovechar al máximo su revitalización urbana más fuerte en décadas, debe mirar atrás para entender cómo llegó a este punto en primer lugar. La historia ofrece lecciones importantes tanto para ciudades que quizás imiten estos éxitos como para Phoenix mismo.

En esta ciudad de nuevos residentes donde hay una constante rotación de populación, muchas personas se equivocan al identificar ciertos lugares como parte del centro de la ciudad cuando en realidad quedan a millas de distancia del núcleo. Hasta Downtown Phoenix, Inc. —un grupo de desarrollo creado por la ciudad y organizaciones locales— mide una huella para el centro que es una milla más larga que el distrito central tradicional de negocios. Un dicho común aquí es “Phoenix nunca tuvo un centro”, pero eso no es cierto.

Tan recientemente como a principios de los años 60, la media milla cuadrada del verdadero centro de Phoenix era el centro comercial del estado. Era denso y fácil de caminar, con una nueva puerta llamando la atención cada ocho pasos. El área tuvo una variedad de arquitectura que incluyó hoteles elegantes, cines grandiosos y la Union Station, la cual tenía servicio de múltiples trenes de pasajeros cada día.

Pero pocas ciudades grandes en EEUU sufrieron una combinación parecida de mala suerte, la negligencia cívica y un punto poco oportuno en la historia. Phoenix se convirtió en ciudad durante el apogeo de la era automovilística y de la era de viviendas unifamiliares producidas en masa, la cual se dio después de la Segunda Guerra Mundial.

El primero de muchos centros comerciales abrió sus puertas justo al norte del centro de la ciudad a finales de los años 50, lo cual empezó un ahuecamiento del núcleo minorista histórico. Los promotores inmobiliarios también empezaron a construir torres de edificios más de 2 millas hacia el norte del centro de la ciudad, lo cual atrajo a inquilinos comerciales y opacó la idea del centro de la ciudad. A lo largo del tiempo, incluso mientras que los bancos construyeron nuevos rascacielos en el centro, el corazón comercial del área migró hacia el norte y eventualmente llegó a Scottsdale, un pueblo cercano. Una carretera que se agregó un poco del norte del núcleo sustituyó a cientos de casas históricas. Después de todo esto, Phoenix carecía de los activos corporativos de ciudades de tamaño parecido, sus administradores cívicos se fueron muriendo y la industria de bienes raíces estuvo centrada en construir en los suburbios y en robarse activos del núcleo.

Los líderes de la ciudad fueron lentos en reconocer el problema o de hasta ver la necesidad de un centro vibrante en primer lugar. Cuando ya lo vieron, su respuesta fue construir un centro de convenciones de arquitectura brutalista y Symphony Hall; eliminaron a cuadras de espacio comercial asequible y también al Deuce, la zona de chabolas de la ciudad. La preservación histórica no llegó a tiempo de salvar algunos de los edificios más valiosos, particularmente el espectacular Fox Theater. En cambio, el ayuntamiento inició masivas demoliciones y dejó cuadras de espacio vacío, muchas de las cuales se han quedado así hasta hoy.

Sólo bajo el alcalde Terry Goddard —cuyo término fue de 1984 a 1990— se dieron pasos inteligentes para a revivir al centro de la ciudad. La mayor ayuda vino de las bases. Artistas y empresarios lucharon durante años para revivir pedazos del núcleo y hacer que un ayuntamiento orientado hacia los suburbios entendiera las políticas para el éxito en el centro de la ciudad. La preservación y el resurgimiento de lindos distritos históricos un poco al norte del centro también fue de gran ayuda. También eran necesarias las inversiones públicas, las cuales incluyeron inversiones en instalaciones deportivas polémicas.

Esto puso los cimientos para la revitalización más robusta de hoy en día. Desde 2006 la Universidad Estatal de Arizona ha trasladado varias escuelas al centro de la ciudad y ha entrado en sociedades públicas-privadas con la ciudad con el fin de estimular el desarrollo en el área. En 2008 un sistema de trenes ligeros conectó al centro de Phoenix con el campus principal de la Universidad Estatal de Arizona en Tempe, que por su parte tiene un centro animado. Los trenes también conectaron al centro con Midtown Phoenix y hasta con el pueblo cercano de Mesa. Asimismo, se agregaron unos cuantos nuevos edificios de oficinas, restaurantes, bares, un campus biomédico y el cercano distrito artístico Roosevelt Row. Por lo tanto, lo que vemos hoy día es el centro urbano más vibrante que la ciudad ha tenido en generaciones.


Her Secret is Patience

Civic Space Park —el cual cuenta con una instalación de arte público y espacios verdes— abrió en 2009 (Flickr/christinaohaver).

Pero el éxito continuo no es una conclusión inevitable. Una gran deficiencia es una falta de inversión de capital privado, particularmente para sedes corporativas. Como un ejemplo opuesto tenemos al centro de Seattle, sede de varios centros corporativos grandes: por sí solo Amazon emplea a más de 25,000 personas y está construyendo para acomodar 50,000. Phoenix atrae menos adultos educados en universidades que sus ciudades homólogas y no tiene nada que pueda compararse con la situación de Seattle. Un resultado de esto es que no puede ofrecer un verdadero núcleo donde las personas viven, trabajan y se divierten, con la excepción de unos cuantos residentes afortunados.

El problema más profundo está en que Phoenix tiene mucho menos peso económico de lo que debe tener. En el último reporte del Milken Institute sobre las ciudades de EEUU con el mejor desempeño económico, Phoenix tuvo una calificación de sólo 46, a pesar de ser el área metropolitana N°13 en cuanto a población. La ciudad tiene un rendimiento particularmente pobre con el sector tecnológico, uno de los puntos económicos positivos en un EEUU que está creciendo lentamente.

Otra desventaja es que la mayoría de los residentes de Phoenix simplemente no tienen 'valores urbanos'. Este es un lugar que ofrece sol y por lo menos la ilusión de un estilo de vida tipo resort que todavía se basa en el automóvil. Mientras tanto, la economía del área metropolitana sigue basada en bienes raíces y en el crecimiento poblacional a pesar de la lección dolorosa de ser uno de los epicentros del desplome del mercado de viviendas. Los suburbios y la ciudad pelean por una torta económica limitada. Un gobierno estatal sumamente conservador tiene hostilidad hacia Phoenix, la cual es más progresista.

Al mirar al futuro, los líderes de la ciudad tienen que redoblar sus esfuerzos por atraer a empleados al centro de la ciudad. Esto puede ser bien difícil en una ciudad de 518 millas cuadradas con miembros del concejo de la ciudad que quieren cosechar frutos para sus distritos. Deben seguir escuchando a los que abogan por el centro de la ciudad cuando se trata de asuntos como sombra, caminabilidad y facilitar la renovación de edificios históricos. Unir a todas las organizaciones promocionales y de desarrollo económico para el centro de la ciudad —tal como se hizo en 2016 con la creación de Downtown Phoenix Inc.— estimulará los esfuerzos de apoyo.

Los nuevos departamentos son relativamente caros, lo cual es más bien una función de los sueldos bajos de Phoenix pero también una señal de que la gente está dispuesta a pagar más para vivir allá. Sin embargo, algunas áreas cerca del centro de la ciudad ofrecen vivienda asequible y algunas buenas escuelas públicas también. Esto podría ser una gran ventaja competitiva si el núcleo empezara a atraer a más empleados.

Entonces al centro de Phoenix le está yendo mejor que en cualquier punto del último medio siglo. Por desgracia, tal prosperidad no es lo suficientemente fuerte para que la ciudad pueda competir en las grandes ligas de ciudades en EEUU.

Este artículo fue publicado originalmente en inglés en CityLab.com.

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