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CityLab Vida Urbana

Crean nuevas escuelas a la medida de los inmigrantes recién llegados

Las preparatorias, ubicadas en un suburbio de Washington DC, ya están mejorando los índices de ausentismo entre los alumnos extranjeros.
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29 Mar 2016 – 6:04 PM EDT

Alison Hanks-Sloan quería saber cómo podía prevenir que sus alumnos abandonaran la escuela. Esta ex profesora de Inglés como Segundo Idioma (ESOL, por sus siglas en inglés) trabajaba en la oficina de estudiantes internacionales de las escuelas públicas del condado Prince George, un sistema escolar suburbano en Maryland, ubicado cerca de Washington DC. Sólo dos tercios de quienes estudiaban inglés como segundo idioma lograban graduarse de la secundaria, y menos alumnos lo hacían a tiempo.

Los inmigrantes componen un tercio de los 128,000 estudiantes en este sistema escolar. Nuevos estudiantes llegan permanentemente, incluyendo 500 que recientemente llegaron sin compañía de adultos desde México. Ellos no sólo se están adaptando a un nuevo país, sino también a volver a ser estudiantes y a vivir con familiares que a lo mejor nunca habían conocido antes.

“Has sido con adulto independiente durante un tiempo y de pronto tienes todas estas reglas [que seguir]”, dice Hanks-Sloan. Los sistemas escolares suburbanos como el de Prince George se diseñaron para una población homogénea y mayormente de clase media, pero la maestra explica que este era un desafío distinto. “Muchos de nuestros estudiantes llegan con trauma. Sabíamos que teníamos que hacer algo diferente”.

Con una subvención del estado de unos $3 millones, el otoño pasado el distrito inauguró dos secundiarias para los inmigrantes recién llegados. Hanks-Sloan ahora es directoras de uno de ellos: el International High School at Largo

Las escuelas pertenecen al International Network for Public Schools (Red Internacional para las Escuelas Públicas), la cual se inauguró en los años ochenta. Hoy esta agrupación cuenta con 22 escuelas para inmigrantes recién llegados en la ciudad de Nueva York, en la bahía de San Francisco y el área de Washington D.C. A diferencia de las secundarias tradicionales que agrupan los alumnos según sus capacidades escolares, las escuelas de esta red juntan alumnos que están aprendiendo inglés con estudiantes que son más competentes en el idioma. Estas escuelas se centran en el aprendizaje mediante la experiencia en lugar de hacerlo a través de lecciones y memorización. La Red Internacional para la Escuelas Públicas dice que sus estudiantes sacan mejores calificaciones que los estudiantes de Inglés como segunda lengua en preparatorias tradicionales y tienen mayores probabilidades de graduarse.

Hanks-Sloan y Carlos Beato, director de la International High School at Langley Park , organizaron focus groups con familias de inmigrantes y estudiantes para preguntarles cómo esperan que sea una escuela diseñada para ellos. Ambas secundarias tienen trabajadores sociales de jornada completa como parte del personal. Las clases comienzan y terminan dos horas después de las clases en otras preparatorias, haciendo eco de investigaciones académicas que han descubierto que los adolescentes tienen mejor desempeño escolar en las tardes. Cada día, se reserva un período de clase para ayuda con las tareas o para labores extracurriculares que normalmente se realizarían después de las clases, incluyendo actividades que van desde reuniones del equipo de debate a yoga.

Las escuelas sólo admiten alumnos que actualmente estén tomando clases de inglés como segundo idioma. Cuando abrieron el otoño pasado, unos 270 estudiantes postularon a los 200 puestos abiertos en la clase del noveno grado. “[El resultado es una] escuela de elección”, dice Hanks-Sloan. “Los estudiantes se dan cuenta que son valorados y que tienen la oportunidad de ser exitosos. Se les permite formar parte de una escuela pequeña”.

En lugar de calificaciones con letras, a los alumnos se les asignan notas según el “aprendizaje basado en competencias”, es decir, las habilidades que emplearán después de graduarse de la preparatoria. Reciben calificaciones en cuatro categorías: aprendizaje socio-emocional, lenguaje, pensamiento crítico y conocimiento de contenidos. Esta forma de calificaciones sería una representación más precisa del progreso de un estudiante al navegar en un nuevo idioma y una nueva cultura.

Las escuelas del condado de Prince George son las primeras escuelas suburbanas en la Red Internacional para Escuelas Públicas. Una tiene su propio edificio (temporal, por cierto) en Langley Park, un vecindario que queda cerca de la línea divisoria del Districto de Columbia, área que históricamente ha sido una puerta para inmigrantes de Centroamérica. La International High School en Largo se encuentra en un suburbio afroamericano de clase media fuertemente afectado por la crisis de vivienda y que ahora se encuentra en un proceso de diversificación rápida, debido a la llegada de inmigrantes hispanos y africanos.

Los vecindarios en sus alrededores están llenos de casas grandes que se ven cómodas. Pero hay un centro comercial cercano que se está muriendo —junto con otro que ya fue demolido— , así como una megaiglesia abandonada cuya construcción quedó a medio camino. La escuela comparte el edificio con Largo High, una secundaria tradicional que casi cerró sus puertas debido a baja cantidad de alumnos matriculados. Las escuelas tienen entradas separadas y sus propios directores y personal, pero comparten una cafetería, programas musicales y un gimnasio.

Las International High Schools provocaron cierta tensión con Largo High y con personas de la comunidad afroamericana, quienes pensaron que estaban quitándoles recursos a otros estudiantes. La sucursal local de la Asociación Nacional para el Avance de Afroamericanos (NAACP) se opuso públicamente a estas escuelas y argumentó que violaban el fallo judicial de la Corte Suprema de 1954 ( Brown v. Board of Education) al crear escuelas separadas para inmigrantes. Además, hay una cantidad importante de investigaciones académicas que indican que los estudiantes de bajos recursos tienen un mejor desempeño en las escuelas con estudiantes de diversas razas y antecedentes socioeconómicos.

Sin embargo, los estudiantes en Largo High demostraron ser más abiertos a la nueva escuela vecina. Su hora de almuerzo coincide con la de International High y cuando los alumnos de International entraron a la cafetería compartida el primer día Hanks-Sloan dice que los molestaron un poco. “Pero ya para el segundo día los estudiantes entraron y hubo aplausos”, comenta la directora. Los estudiantes de Largo High sirven de mentores para sus homólogos en International y los equipos de fútbol organizan partidos informales.

Si bien las International High Schools han logrado que los alumnos inmigrantes se interesen más en sus estudios, aún es demasiado temprano para decir que son un éxito. Faltan tres años para que sus estudiantes se gradúen y la exigente serie de exámenes estandarizados del estado de Maryland no empieza hasta la primavera. Sin embargo, Natifia Mullings —vocera de las Escuelas Públicas del Condado de Prince George— observa que ya la tasa de asistencia en estas escuelas es mayor que la de la población de alumnos de habla inglesa en todo el condado.

El mayor impacto tal vez se dé en la confianza en sí mismos entre los estudiantes. Me reuní con cuatros alumnos de International High, entre ellos Jessica, y les pregunté qué era lo que más les gustaba de su escuela. Los alumnos tenían seguridad en sí mismos, se expresaban bien y tenían optimismo en cuanto a su futuro.

“Es un espacio seguro”, dijo Jessica. “Uno se siente cómodo aquí porque [los demás alumnos] son como uno”.

“No te van a juzgar debido a tu color”, agrega Deyssi, quien emigró a los Estados Unidos desde Honduras a los once años de edad y quiere estudiar para ser una abogada.

“…O por tu raza”, dice Alex, quien se mudó a los Estados Unidos desde Nigeria cuando joven y quiere ser pediatra.

“O tu acento”, dice Khadoum, quien nació en Senegal.

Esta historia fue publicada originalmente en inglés en CityLab.com.

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