null: nullpx
CityLab Vida Urbana

Conoce a los voluntarios que te quieren escuchar cuando te sientas solo

La soledad se está transformando en un problema de salud pública para las ciudades. Solo en Estados Unidos afecta a 40 millones de adultos.
Logo CityLab small
25 Oct 2017 – 1:27 PM EDT

Hace poco tiempo, una mañana en Atlanta, Marian Davis y cuatro voluntarios pusieron sillas plegables a lo largo de un tramo del ajetreado parque Beltline, donde la gente viene a hacer ejercicio, turistear y comprar. Junto a ellos, pusieron un cartel que anunciaba sus servicios: "Lo escuchamos gratis".

Davis y su ‘equipo de escucha’ son voluntarios de una organización sin fines de lucro llamada Sidewalk Talk. Se trata de un proyecto comunitario que pretende acabar con la soledad, problema que está generando una creciente crisis de salud pública en las ciudades estadounidenses. Al reunirse en las calles, utilizan los espacios públicos para fomentar importantes interacciones humanas. Ellos estuvieron sentados allí durante dos horas, deseosos de escuchar a cualquiera que tuviera una historia que contar.

En Estados Unidos, la soledad —la ‘ situación de soledad’ causada por una falta real o supuesta de conexiones íntimas— es generalizada y afecta a casi 40 millones de adultos. Los estudios revelan que la soledad es más peligrosa que fumar y más letal que la obesidad, y nos hace más vulnerables a enfermedades como las enfermedades cardíacas y la diabetes. La soledad prolongada también puede desencadenar la respuesta biológica conocida como ‘luchar o huir’, la que aumentan los niveles de cortisol, lo cual puede causar inflamación y dolor físico.


La soledad es especialmente grave para las personas que viven en las ciudades. En una populosa metrópolis, el tráfico pesado, los tiempos de desplazamiento y más horas de trabajo pueden perturbar la capacidad de una persona para participar en una comunidad. Para algunos urbanitas, encontrar conexiones humanas se ha vuelto tan difícil que están recurriendo a aplicaciones como Tinder para convertir a extraños en amigos.

"En todo el mundo, las personas sufren, y es por eso que nuestros voluntarios les ofrecen a las personas atención libre de prejuicios", asegura Davis. "Es una oportunidad para que se sientan escuchadas".

Después del tiroteo de Sandy Hook, la psicoterapeuta Traci Ruble quiso ayudar a reconstruir las comunidades. Su colega Lily Sloane trató de crear conciencia acerca de las enfermedades mentales. Juntas, estas mujeres de San Francisco fundaron Sidewalk Talk, con la esperanza de fomentar la interacción humana al ofrecerles a personas desconocidas el amable acto de escucharlas.

"Quería crear un movimiento de empatía se extendiera más allá de las paredes de mi oficina", dice Ruble.

En mayo de 2015, los voluntarios de Sidewalk Talk establecieron puestos de escucha en varios vecindarios de San Francisco, incluyendo Castro, Soma, y el Distrito Financiero. Ahora los eventos tienen lugar semanalmente en 29 ciudades estadounidenses y 10 países, entre ellos Sudáfrica, Malasia e Inglaterra. En menos de tres años, los voluntarios han escuchado a más de 10,000 personas. Los organizadores de las ciudades eligen áreas seguras con mucho tráfico para colocar las estaciones. Los eventos se listan en el sitio web de Sidewalk Talk y Eventbrite.

Una conversación de Sidewalk Talk en Nueva York. (Cortesía de Sidewalk Talk)

En cada estación de escucha hay dos sillas, una frente a otra. Podría parecer una terapia tipo ‘hágalo usted mismo’, pero Sidewalk Talk no sustituye el asesoramiento profesional. Sin embargo, todos los líderes de capítulo están capacitados por profesionales de la salud mental y son capaces de reconocer los signos de una crisis psiquiátrica. Cuando es necesario, estos líderes sirven como un puente de bienestar, conectando a los participantes con los servicios terapéuticos asequibles y a bajo costo en sus áreas locales. Desde que comenzó el proyecto, han ayudado a cerca de 500 personas a buscar atención de salud mental. Los participantes suelen decirles a los voluntarios que han considerado asistir a terapia, pero que estaban demasiado asustados como para ponerse en contacto con alguien. Después de asistir a un evento de escucha, muchos dicen que se sienten más seguros para buscar ayuda profesional.

Aunque ella ha tratado a cientos de pacientes en su consulta de terapia, Ruble dice que escuchar a los desconocidos ha profundizado su comprensión de la humanidad.

"En uno de nuestros primeros eventos, vi a un hombre que estaba repartiendo volantes, promoviendo un restaurante local. Mientras hablábamos, admitió que el evento le dio una excusa para interactuar con otras personas, porque se sentía solo", dice ella. "A menudo, las personas solitarias desean que otra persona les preste atención y les diga 'yo te veo'".


Ruble enseña a sus voluntarios que empatizar con el sufrimiento de otras personas no les obliga a hacer o decir lo correcto. De hecho, se cumple lo opuesto; escuchar activamente funciona bajo la premisa de que una presencia silenciosa puede ayudar a sanar.

A lo largo de los años, Ruble y su equipo han presenciado la tristeza de padres afligidos, viudas desconsoladas, y aquéllos que han perdido a seres queridos a causa del suicidio y las adicciones. Aunque la historia de cada persona es diferente, sus experiencias colectivas ponen de manifiesto un tema común: la pérdida nos deja una sensación de soledad.

Los voluntarios como Davis también se unen a Sidewalk Talk porque están buscando interactuar con otras personas de manera significativa. "Recientemente había dejado mi trabajo corporativo, donde trabajé durante 16 años, cuando escuché hablar sobre Sidewalk Talk. Sentí la inspiración de ayudar", dice ella.

Davis lanzó el capítulo de Atlanta en diciembre de 2016. Y, en menos de un año, ha organizado 11 eventos de escucha. "La gente a menudo me dicen que no sabe de qué hablar", dice Davis. "Sin embargo, una vez que se sienten cómodos, la mayoría de ellos están dispuestos a compartir".

Hace poco escuchó a una joven madre, recién llegada a la zona de Atlanta. La mujer había salido recientemente de una relación tóxica. Pero en lugar de contarle a Davis sobre su sufrimiento, habló acerca de sus logros. Había empezado un nuevo trabajo y se sentía orgullosa de poder lograr algo por su propia cuenta. "Al final de nuestra conversación, expresó su agradecimiento por poder compartir lo que tenía en su mente. Agradeció que la reconociéramos", dice Davis.

Lamentablemente, este tipo de interacción humana cara a cara está desapareciendo, siendo sustituida por textos, correos electrónicos y Facebook. Pero confiar en los medios de comunicación social para interactuar con los demás puede resultar precario. Porque cuando los elogios provienen de los ‘Me gusta’ en Facebook e Instagram, la gente puede sentirse solitaria, aun cuando está rodeada de amigos virtuales.

Según el psicólogo Abraham Maslow, creador de ‘la Pirámide de Necesidades de Maslow’, la pertenencia social es un requisito indispensable para el desarrollo psicológico saludable. Las personas que no tienen un sentido de inclusión y aceptación de otros, tales como miembros de familia, grupos de iglesias y amigos, son más propensas a caer en la ansiedad, la depresión y soledad.

Para cultivar la inclusión, Sidewalk Talk les ofrece a los participantes la oportunidad de permanecer en contacto después de cada evento. Los asistentes están invitados a convertirse en oyentes voluntarios o a iniciar un capítulo en sus ciudades. En San Francisco, Ruble está organizando también fiestas donde los voluntarios y los oyentes pueden reunirse. Los participantes del proyecto también pueden unirse a las comunidades de Sidewalk Talk en Facebook e Instagram.

Sidewalk Talk es una de varias organizaciones que aborda la epidemia de soledad. En la ciudad de Nueva York, Project Petals se apoya en miembros voluntarios para ayudar a desarrollar huertos comunitarios en los vecindarios carentes de servicios. Y en Toms River, Nueva Jersey, un proyecto de terapia con mascotas Caregiver Canines conecta a ancianos confinados en sus hogares con los peludos amiguitos. Las investigaciones demuestran que estas actividades de cooperación pueden ayudar a evitar el aislamiento social.

"El sentido de pertenencia es tan importante para nuestra supervivencia y bienestar como la respiración. Es una conexión que no siempre se obtiene a partir de un mensaje de texto", dice Ruble. "Como seres humanos, necesitamos contacto con los ojos, el tacto y la interacción personal. Es importante no olvidar que esto es vital".

Este artículo fue publicado originalmente en inglés en CityLab.com.

Las diez ciudades más felices de Estados Unidos en 2017

Loading
Cargando galería
Publicidad