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Caminar se vuelve un bien ‘premium’ en las ciudades de EEUU

Los vecindarios que son amigables a los peatones son cada vez más deseados por los ricos y los con más años de educación.
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21 Jun 2016 – 10:50 AM EDT

Desde los tiempos de Jane Jacobs, numerosos urbanistas han celebrado la posibilidad de caminar en los vecindarios, a pesar de lo extremadamente difícil que ha sido poder cuantificar este tipo de barrios. Recientemente, un informe publicado por Christopher Leinberger y Michael Rodríguez, de la Facultad de Negocios de la Universidad George Washington, analiza los efectos de estos singulares espacios en el bienestar y la igualdad de las ciudades.

Para ello, el estudio ordena la posibilidad de caminar en las 30 ciudades más grandes de Estados Unidos, usando información de 619 barrios urbanos en que esta práctica tiene lugar (la clasificación se basó en los llamados puntajes de caminabilidad o walk scores relativos a estas ciudades, así como en sus amplias concentraciones de oficinas y/o en sus espacios comerciales). Asimismo, el informe examina la conexión entre la posibilidad de caminar en las ciudades y factores como el desarrollo económico (basado en el Producto Interno Bruto per cápita), el nivel educativo (la cantidad de adultos con títulos universitarios) y la equidad social (analizando costes de vivienda y transporte, así como el número de puestos de trabajo cercanos a una residencia determinada).

Si bien la cifra de barrios donde se puede caminar ocupa apenas un 1% de la superficie de estas 30 ciudades, ellos explican la mayor parte del desarrollo de oficinas y rentas multifamiliares dentro de sus dominios, según refiere el informe. Entre 2010 y 2015, las cuotas de mercado correspondientes a este tipo de espacios urbanos aumentaron en cada una de las 30 ciudades, de las cuales 27 vieron duplicar su crecimiento respecto de 2010.

Para nadie es una sorpresa que Nueva York encabece la lista. En total, un 38% de los espacios de oficinas, rentas multifamiliares y tiendas minoristas en la capital del mundo está localizado en barrios para peatones. El 80% de todos sus espacios de esta naturaleza se ubica en Manhattan. Washington DC ocupa la segunda posición en la tabla, con un 33%, seguida de cerca por Boston (32%), Chicago (30%), San Francisco (25%) y Seattle (22%). Sumadas, estas seis ciudades representan casi la mitad del volumen total de espacios en que es posible caminar dentro de las 30 ciudades principales de Estados Unidos.


Áreas metropolitanas con mejores índices de caminabilidad
CiudadNúmero de áreas urbanas caminablesPorcentaje de oficinas, comercios y hogares cercanos a áreas caminables
Nueva York6738%
Washington, D.C4433%
Boston5432%
Chicago3830%
San Francisco5625%
Seattle2522%
FUENTE: | UNIVISION

Tampoco sorprende demasiado que aquellas ciudades de índice más bajo estén enclavadas en la región del llamado Cinturón del Sol, como ilustra la siguiente tabla. Orlando, Phoenix y San Antonio reportan los valores más irrisorios (con apenas un 3% de sus oficinas, viviendas multifamiliares y tiendas minoristas en barrios de este tipo). Tampa exhibe un 4%; Las Vegas, un 5%; mientras que Dallas y San Diego un 7% cada una. El informe señala, además, que el índice de estas ciudades, pese a ser ínfimo, ha tendido a subir en los últimos años.


Áreas metropolitanas con peores índices de caminabilidad
CiudadNúmero de áreas urbanas caminablesPorcentaje de oficinas, comercios y hogares cercanos a áreas caminables
Orlando33%
Phoenix43%
San Antonio23%
Tampa64%
Las Vegas25%
Dallas187%
San Diego147%
FUENTE: | UNIVISION

De acuerdo con el informe Development Momentum Ranking –basado en factores como primas de renta, cuotas de mercado, y la proporción espacio urbano vs. espacio suburbano– el urbanismo que atienda a la posibilidad de caminar es propenso a expandirse en ciudades como Nueva York, Boston, Seattle y DC, las cuales ya merecen una mención aparte por sus elevados índices actuales. Sin embargo, esta concepción urbanista está llamada a crecer considerablemente en Detroit, Phoenix y Los Ángeles.

La parte más interesante del estudio profundiza en los vínculos entre la posibilidad de caminar y el desarrollo económico, la educación y la igualdad social.

Allí donde los índices son más altos, la ciudad es más próspera, como indica el gráfico siguiente (este relaciona la posibilidad de caminar y el Producto Interno Bruto per cápita). De hecho, la correlación entre ambos es sustancial (0.49). Aquí, las principales ciudades son aquellas conocidas como superestrellas y con notable desarrollo tecnológico. Tales son los casos de Nueva York, San Francisco, Boston, Seattle y DC, estas urbes no son solo más prósperas, sino también más densas y con sistemas de transporte de mayor alcance. Las únicas excepciones son Dallas y Houston, las cuales tienen relativamente bajos índices de este tipo de barrios pero elevados niveles de producto interno bruto per cápita.


Las áreas metropolitanas más caminables también son más educadas, de acuerdo al reporte. El siguiente gráfico muestra la conexión entre urbanismo caminable y educación (medido como porcentaje de graduados universitarios de 25 años y más). En esta ocasión, la correlación es aún más fuerte que en el gráfico por PIB (.55) y las ciudades más importantes también están marcadas por centros de conocimiento más densos.


Más interesante aún, según el informe, es que las ciudades con más barrios de esta naturaleza suelen exhibir mayores niveles de igualdad social. Esto contrasta con algunos resultados de otros estudios, los cuales han indicado que ciudades superestrella como Nueva York y centros de innovación y desarrollo tecnológicos como San Francisco, Boston y DC, si bien con grandes cantidades de gente rica, presentan un relativamente escaso acceso a la vivienda y desigualdad social. Esta última es medida en el informe a partir de los costes de vivienda, de transporte, y el número de puestos de trabajo cercanos a una residencia determinada, el cual refleja antes el desarrollo compacto que la desigualdad socioeconómica.

La tabla siguiente muestra la relación entre la posibilidad de caminar en las ciudades y su respectivo índice de equidad social. Nótese que la correlación aquí es la mayor de todas las estudiadas (0.60). Aun si el costo de la vivienda es alto, las ciudades que ofrecen mayores posibilidades de caminar son las que, en resumen, garantizan una mejor calidad de vida a sus residentes, debido a que factores como la proximidad del empleo, la densidad, y la amplitud de sus sistemas de transporte pueden llegar a compensar el elevado costo de la vivienda.


De una manera muy optimista, el informe deja entrever una tendencia creciente dentro de las principales ciudades del país, a la creación de espacios para caminar, y llega incluso a aventurarse con que “el fin de la expansión está a la vista”. Dicho esto, también es cierto que el tamaño medio de los hogares estadounidenses está aumentando de nuevo , los remotos suburbios siguen creciendo incluso más rápido que la revitalización de las áreas urbanas, y la región del Cinturón del Sol sigue siendo la región de más rápido crecimiento en la nación. Al final, poder caminar seguirá siendo un bien inestimable, uno que es mucho más frecuente encontrarlo en las ciudades más favorecidas, prósperas y educadas de Estados Unidos. De hecho, la posibilidad de caminar es todavía una dimensión clave en la gran brecha socioeconómica que separa a los ganadores de los perdedores en la economía del conocimiento.

Este artículo fue publicado originalmente en inglés en CityLab.com.

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