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Así esta organización ayuda a conseguir trabajo a los jóvenes que otros califican como ‘inempleables’

En las cercanías de Filadelfia, Hopeworks trabaja identificando los duros traumas que los adolescentes han vivido y apoyándolos en su inserción laboral.
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31 Mar 2017 – 6:50 PM EDT

¿Cómo se puede ayudar a un joven con un pasado doloroso a prepararse para el mundo laboral cuando no se puede ver lo que la impide retener un buen trabajo? Según Hopeworks ‘N Camden —una organización sin fines de lucro— la respuesta está en terapia que enseña a ese joven a reconocer y a cambiar cómo él o ella lidia con sus traumas del pasado.

Una persona puede llegar a tiempo, mantener contacto visual, hablar claramente y vestirse correctamente pero aún no estar lista para un empleo. Considera el caso de Melissa, una joven de Camden, Nueva Jersey (este nombre es un seudónimo para proteger su identidad). Según Dan Rhoton —jefe de Hopeworks— Melissa conseguía trabajos y rápidamente los perdía. Sus empleadores contaban que, cuando alguien tocaba su almuerzo, ella se alteraba. “Los gerentes decían: ‘se volvió loca… si se le mueve un burrito de un lado a otro, nos insulta con malas palabras’”, cuenta Rhoton.

Lógicamente, un empleador que tenga que pagar la nómina y complacer a clientes despedirá a Melissa. Muchos lo hicieron. Pero Hopeworks —una organización sin fines de lucro en esta pequeña y empobrecida ciudad ubicada al otro lado del río Delaware respecto a la ciudad de Filadelfia— existe para ayudar a personas como Melissa a ver, nombrar y sanar las heridas internas que pueden prevenir el éxito en el lugar de trabajo.

Melissa ahora trabaja en la ciberseguridad en un banco local, dice Rhoton.

A diferencia de otras organizaciones sin fines de lucro que se dedican a los servicios sociales, Hopeworks mide su éxito según el empleo de los jóvenes. Administra sus programas mediante una estructura llamada ‘cuidado informado sobre el trauma’, la cual aborda las formas en que años de pobreza y abuso —o cosas peores— pueden impedir que cualquier cerebro desarrolle habilidades laborales.

Cuando se traduce de la jerga usada por trabajadores sociales, el ‘cuidado informado sobre el trauma’ implica volver reajustar la pregunta que uno le hace a un joven . En vez de preguntar “¿qué tienes?” a un cliente, un profesional informado sobre el trauma pregunta: “¿qué te pasó?”.

En el caso de Melissa, hombres la habían traficado y ella sabía lo que era estar sin techo desde los doce años. “Su cerebro se había adaptado a perder los estribos cuando alguien movía su burrito”, dice Rhoton. Ser posesivo en cuanto a la comida es una respuesta racional a haber pasado años en albergues oscuros y alborotados donde no se puede asumir que la comida permanecerá e indiscutiblemente no se puede confiar en la gente.

Rhoton acogió los métodos de cuidado informado sobre el trauma de Hopeworks —usando un modelo nacional llamado Sanctuary o Santuario— después de que él y su antecesor vieron a clientes entrar y salir bruscamente de clases de capacitación y de sus empleos. Cuando llegó en 2012, el grupo ofrecía clases de equivalencia de la secundaria y capacitaba a las personas en programación, diseño web y sistemas de información geográficos (GIS por sus siglas en ingles).

Ahora Hopeworks capacita 50 jóvenes o más (algunos inscritos en la secundaria o en la universidad, otros no) y administra cuatro negocios internos: un equipo de diseño web y desarrollo, un departamento de GIS, un equipo de ventas y el equipo de curación de jóvenes. El último es el área más nueva, en la que el personal va a las escuelas y a las agencias de servicios sociales para explicar cómo se trabaja con los sobrevivientes de trauma.

Empleados en capacitación aprenden HTML y diseño web (Hopeworks ‘N Camden).

El personal de Rhoton está preparando para una versión piloto de Hopeworks en Filadelfia. Quiere que el modelo se use generalmente. Si así sucede, ayudará a dirigir a docenas de jóvenes hacia carreras estables. También delineará un lazo más fuerte entre el cuidado psicológico y el crecimiento económico de lo que quizás parezca obvio.

El modelo de trabajo que usan, Sanctuary, fue creado por Sandra Bloom, una psiquiatra de Filadelfia. Ella forma parte del consejo de Hopeworks. En un discurso que puedes encontrar en YouTube, describe el proceso como uno que descarta etiquetas como ‘roto’ y ‘malo’ y trata a los jóvenes de la misma manera en que se trataría a alguien con una lesión.

A medida que Rhoton puso en práctica el modelo, el personal de Hopeworks trabajó individualmente con los jóvenes para identificar patrones —como los arranques de Melissa— y evolucionar ‘planes de seguridad’ a los que los jóvenes puedan acudir cuando sientan sus emociones enturbiadas. Según Rhoton, el plan para Melissa implicó notar cuando ella se enterraba las uñas en su piel. Cuando ella hacía eso, le recomendaron que visualizara a su hermana menor.

Ahora bien, este camino no se logró fácilmente. Inculcar el enfoque de Sanctuary requirió un a certificación de dos años y una compleja capacitación para el personal. Algunos se marcharon. “Cuando el personal está lidiando con trauma indirecto, todos tienen que ser responsable de su propia historia de eventos durante la niñez. Cuando se hace ese cambio, se pierde personal”, dice Putthoff.

Pero algunos empleados reestructuraron su sentido de misión. Todos los que se quedaron —desde el diseñador web al mismo Rhoton— tenían que crear un plan de seguridad y acceder a ‘cambios de sistemas’. Esto significa que uno consiente acceder a desacelerar cuando un colega le llama la atención sobre conducta no productiva.

El equipo de diseño web trabaja en proyectos de clientes (Hopeworks ‘N Camden).

Hoy día, dice Rhoton que aproximadamente 500,000 dólares del presupuesto operativo de 1.5 millones de dólares del grupo proviene de ingresos de negocios que generan (el resto viene de individuos, fundaciones y regalos corporativos). La organización quiere crecer mientras mantiene este porcentaje. Pero un factor que limita el potencial de ingresos de Hopeworks es que nunca se despide a nadie. Los jóvenes reciben capacitación en habilidades de trabajo a su propio paso; si no encuentran trabajo, pueden repetir la capacitación o trabajar para la organización.

“Si un joven resulta ser inútil para trabajar, eso significa que no hemos completado nuestro trabajo con ellos”, escribe Rhoton en un correo electrónico. “La mejor analogía es alguien con una pierna fracturada. Primero trabajamos para sanar la lesión (un yeso, terapia física, etc.). (…) Nuestra juventud ha sido dañada por la violencia y el trauma en sus vidas. Algunos sanan rápido, otros sanan lentamente y algunos están severamente lastimados. Sin importar la situación, sin embargo, estamos a su lado hasta que sanen”.

Los jóvenes que prosperan en Hopeworks con frecuencia hacen trabajo de campo de GIS, como mapear cañerías e indicadores del nivel de agua para una empresa local de suministro de agua. Durante mi visita, Luis Olivieri —jefe de GIS— celebró a su equipo por asumir más trabajo más rápidamente de lo que había presupuestado New Jersey American Water, la empresa que los había contratado. Según dijo Olivieri, al asignar equipos de tres jóvenes para encargarse de las herramientas, el equipo se ganó una renovación de contrato y se le dio más trabajo: en vez de inspeccionar sólo 6 millas de cañería, ahora inspeccionan 70 millas de ésta.

Rhoton dice que la organización realiza chequeos mensuales en cuanto a los resultados, desde el empleo de los jóvenes en capacitación hasta sus ahorros y sus graduaciones de la universidad. Hopeworks no sirve de agencia de contratación de empleo. Sin embargo, sí alienta a los jóvenes a perseguir metas a largo plazo que quizás puedan lograr al trabajar en o recapacitarse en Hopeworks.

Charlene es una joven que me llevó por el sitio. Está usando dinero que ganó codificando para ahorrar para asistir a una escuela de trabajo social. Chris —quien acaba de empezar como el primer técnico GIS a tiempo completo de Hopeworks— también quiere ser trabajador social. “Estaba brincando de un trabajo a otro antes de llegar a Hopeworks”, dijo. “Trabajé como vigilante de jóvenes en los veranos y en [estacionamiento de autos]. Entonces pensé que valía la pena probar esto”.

Terminó su capacitación en menos de nueve meses y descubrió que le encantan los mapas y que tiene talento para enseñar. Ahora que tiene un trabajo a tiempo completo y para 2027 espera ser un trabajador social en ejercicio.

“Quiero poder decir que estoy retribuyendo a la comunidad”, dijo. Y Hopeworks quiere que él pueda decir que se está ganando la vida de manera estable.

Este artículo fue publicado originalmente en inglés en CityLab.com.

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