Abelardo de la Espriella dijo “¡Viva Cristo Rey!” y ahora un juez le ordenó disculparse

Abelardo de la Espriella dijo “¡Viva Cristo Rey!” al asumir la Presidencia de Colombia y tuvo que ofrecer disculpas públicas por vulnerar la neutralidad religiosa del Estado.

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“Firmes por la patria. Que viva Cristo Rey”, con esas palabras, Abelardo de la Espriella inauguró su mandato como presidente de Colombia, en una ceremonia de posesión en la que la religión ocupó un lugar central. Sin embargo, tras el fallo de tutela, el mandatario tuvo que ofrecer disculpas públicas.

Desde Cali, De la Espriella dejó claro que su proyecto político estaría acompañado por símbolos patrióticos, referencias militares y una marcada presencia religiosa.

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En las pantallas del recinto apareció una frase que sintetizaba el tono de la jornada: “Bienvenidos a la Patria Milagro”. El mensaje anticipaba una de las principales apuestas discursivas del nuevo Gobierno: presentar a Colombia como un país llamado a transformarse.

Alabanzas, oraciones e intervenciones de líderes espirituales acompañaron el acto protocolario. Los símbolos religiosos dejaron de ser un elemento secundario para convertirse en parte visible del relato con el que De la Espriella inauguró su mandato para el periodo 2026-2030.

Excusas públicas

Sin embargo, un fallo del Juzgado Quinto Laboral del Circuito de Bogotá consideró que se vulneró el principio de neutralidad religiosa del Estado durante la ceremonia de posesión presidencial, por lo que le ordenó a ofrecer disculpas públicas.

Y así lo hizo. "¡ Qué viva Cristo!", expresó el domingo el presidente de Colombia después de presentar excusas públicas.

"Le quiero decir al pueblo colombiano que su presidente hoy más que nunca está firme por la patria y que viva a Cristo Rey, que Dios bendiga a Colombia", dijo el mandatario en un mensaje transmitido por redes sociales.

Agregó que "así como la Constitución ampara mi derecho a profesar libremente la mía (su religión) y a hacerlo de manera pública y privada, si este acto pudo generar incomodidad o si ofendió a alguna persona, en mi condición de jefe de Estado ofrezco excusas por ello".

De la Espriella, un abogado millonario que invoca a Dios con frecuencia, señaló que "aunque me identifico como creyente, soy católico, respeto la separación entre la Iglesia y el Estado y garantizaré (...) las libertades y los derechos de todos los colombianos sin ningún distingo, incluida la libertad de profesar cualquier religión o de no profesar ninguna".

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Un juez dispuso el miércoles que el gobernante ofrezca disculpas "por haber vulnerado la neutralidad religiosa del Estado", que por Constitución es laico.

Aunque en el pasado se decía ateo, en campaña De la Espriella sostuvo que vivió un proceso de "transformación espiritual" que lo llevó a acercarse a Dios. Distintas iglesias apoyaron su candidatura y en su gabinete hay figuras de sectores evangélicos.

La oposición cuestiona la llamada "batalla cultural" que promueve el gobierno, pues según la izquierda busca retroceder en derechos fundamentales e impulsar la familia tradicional y la religión.

Una de las primeras decisiones criticadas en esa línea es un decreto del ministerio de Educación para que las iglesias participen en estrategias pedagógicas en colegios públicos.