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José Antonio Abreu, una vida llena de música y cambio social

El 24 de marzo falleció el maestro José Antonio Abreu, fundador de El Sistema, uno de los movimientos musicales y sociales más importantes de América Latina. Conversamos con cuatro músicos vinculados a este innovador programa, que logró incluir a cientos de miles de niños, muchos de ellos de los sectores más vulnerables, con la música como herramienta de cambio social.
2 Abr 2018 – 11:25 AM EDT
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El Sistema Nacional de Orquestas creado en Venezuela por el maestro José Antonio Abreu es uno de los aportes sociales y culturales más valiosos que han salido de este país. Actualmente, unos 900.000 niños, niñas y adolescentes -en su mayoría de los sectores sociales más excluidos- participan del programa. El aprendizaje va mucho más allá de lo musical: la experiencia orquestal deja enseñanzas que tienen que ver con el trabajo en equipo, con la colaboración, con el respeto por los pares y el desarrollo de valores, y en última instancia, les entrega herramientas para participar y recrear la realidad social y política en la que viven.

Hace pocos días falleció el maestro Abreu, y para revivir su legado, conversamos con cuatro músicos vinculados al programa. Mariano Escalona, un joven baterista que realizó gran parte de su formación en El Sistema, y recientemente se mudó a Estados Unidos para continuar su carrera; Carlos Capacho, considerado uno de los mejores cuatristas de Venezuela; Tania Mesa, violinista española, que enseñó en una escuela hermana de El Sistema, basada en Boston; y Leo Blanco, pianista y compositor, profesor de la prestigiosa Berklee College of Music.

Mariano Escalona, Caracas (Venezuela), 1996


Estudió en El Sistema durante cinco años y se profundizó en la percusión clásica, afro venezolana y latina.

¿Cómo influyó en tu formación como músico y persona?
El Sistema influyó mucho en mi carrera musical. Fue ahí donde empecé a estudiar música académicamente, y reforzó muchos valores que mis padres me habían enseñado desde muy pequeño. El Sistema me enseñó a ser mucho más sensible musicalmente, a trabajar en equipo, a ser responsable; me demostró cómo el trabajo duro y la constancia pueden llevarte a donde más sueñas. Pero una de las cosas que más me fascinó durante mi tiempo en El Sistema fue que, a pesar de que todos veníamos de distintas clases sociales y teníamos vidas totalmente distintas, todos estábamos ahí por una razón: tocar y luchar.

¿Qué recuerdo tienes del maestro Abreu?
Con el maestro Abreu tuve muy pocas interacciones a solas, pero suficientes como para darme cuenta del gran ser humano que fue y seguirá siendo. Era muy estricto y perfeccionista, pero a la misma vez era un hombre lleno de bondad y sabiduría, que compartía constantemente. El maestro se nos fue hace unos días, pero sólo en lo físico, ya que su espíritu y memoria siguen vivos debido al espléndido trabajo social que desarrolló por más de 40 años, reconocido e implementado en todo el mundo.

¿En qué estás actualmente?
Actualmente estoy estudiando Contemporary Writing & Production en Berklee College of Music. Planeo graduarme en mayo de 2019. Trabajo con varios artistas basados tanto en EEUU y como a nivel internacional. También con agrupaciones en las que participo como baterista, percusionista, cantante y arreglista/productor, por ejemplo, en The Fabiola Mendez Trio –con quien grabamos una serie de videos la semana pasada para una clase dictada por Esperanza Spalding en el programa de maestría en Harvard. El hecho estar en Boston me abre muchas puertas ya que me permite tocar y conectar con personas en toda la región de New England, y también en New York.

Carlos Capacho, Ciudad de Guayan (Venezuela), 1988


Docente de la Cátedra de Cuatro en el Conservatorio Simón Bolívar, en Caracas, del 2008 al 2012. A su vez, estuvo en la cátedra de música venezolana, y en participó en la Orquesta Venezolana Simón Bolívar.

¿Cómo influyó en tu formación como músico y persona?
Desde que ingresé a El Sistema me sentí como en casa. Era mi segunda familia. Compartía la mayoría de mi tiempo en este espacio maravilloso, y tuve la oportunidad de crecer muchísimo profesionalmente. La motivación de servir y enseñar a centenares de niños es una experiencia indescriptible. La música tiene un poder enorme de transformación, y nos invita a desarrollar y cumplir nuestros sueños.

¿Qué recuerdo tienes del maestro Abreu?
Tuve la dicha de hacer el estreno de una obra para Cuatro Solista y Orquesta con la Simón Bolívar. El maestro estuvo presente en el evento y luego de culminar me dijo estas lindas palabras: “¡Mi estimado, su devoción y talento por el cuatro llegará hasta las filas del universo, esplendido!”.

¿En qué estás actualmente?
Estoy en la etapa de culminación de mi primer libro educativo para el cuatro venezolano. Acabo de fundar mi empresa y estoy colaborando con muchos artistas a nivel local e internacional.

Tania Mesa, Lanzarote, Islas Canarias (España)


Violinista y compositora, que enseñó durante cuatro años en una escuela en Boston, basada en los principios filosóficos y musicales de El Sistema.

¿Cómo influyó El Sistema en tu formación como músico y como persona?
Influyó en mi práctica de profesorado, que es cuando aprendí en profundidad de qué se trataba y qué filosofía los empujaba. Durante mis clases y preparaciones, así como en las reuniones con los docentes, había siempre un enfoque específico de cómo podíamos llevar los ideales de El Sistema en un país tan diferente con necesidades distintas. En cualquier caso, el enfoque partía del uso de la orquesta como principal demostración de habilidades sociales, y a partir de ahí se promovía la colaboración, el trabajo en equipo y la inspiración mutua. Como profesora, todo esto me influyó de manera crucial. Promover la compasión y el trabajo en equipo, y a su vez, poner énfasis en el desarrollo social de cada niño. Esto hizo que yo cambiara como educadora y como persona. Los niños eran capaces de ayudarse unos a otros y ser compasivos como principal objetivo mientras aprendían música. Esto hizo que yo aplicara eso a mi vida diaria, con los niños y con mis compañeros de trabajo. Es una enseñanza que se extrapola a cualquier campo.

¿En Estados Unidos sabían quién era el maestro Abreu aquí? ¿Cuál piensas que fue su legado?
No conocí personalmente al maestro Abreu, aunque, al trabajar en una escuela con filosofía compartida, por supuesto sabía de su viaje. El legado de Abreu es, en mi opinión, conseguir que cualquier niño se pueda acercar a la música sin importar su condición económica o estrato social. Para un niño, la música es la mejor salida de la violencia y la pobreza, porque quien puede hacer música, nunca será pobre. La orquesta te enseña cómo el hacer música con mucha gente a la vez y sobrepasar las diferencias por un bien común hace que puedas llegar a muchos lugares que solo no podrías.

¿En qué estás actualmente?
Actualmente trabajo como profesora y llevo mi propio proyecto de música en la que mezclo ritmos españoles, venezolanos y estadounidenses como principal fuente de inspiración.

Leo Blanco, pianista y compositor, Mérida (Venezuela), 1971


Profesor de Berklee College of Music, y una de las figuras más destacadas de la escena del Latin Jazz en Nueva Inglaterra.

¿Cuál fue tu rol en El Sistema?
A los 10 años mi madre me llevó a un sitio, y recuerdo que no entendía bien lo que me decía por el camino: que me iban a realizar un examen de nivelación y que probablemente ese mismo día me iban a dar un violín y que aprendería cómo tocarlo. El sitio era el Núcleo de Mérida de la Orquesta infantil de El Sistema Nacional de Orquestas. Ahí estuve aproximadamente un año tocando en la fila de violines. Saltando 20 años después, empecé a dictar cursos de improvisación a músicos de la orquesta y posteriormente a escribir música original para algunas de las orquestas de El Sistema. El piano se convirtió en mi instrumento principal.

¿Cómo influyó a nivel personal y en tu formación como músico?
Me ayudó a valorar la importancia de la colectividad y la disciplina dentro de la música. No hablo sólo en el aspecto musical, sino también en aspectos más profundos de la vida. El piano, mi instrumento principal, es muy común que se toque solo o en diferentes versiones de música de cámara, tanto popular como clásico. Pero tocar en situaciones donde eres sólo una pequeña parte de un sonido grandioso, la orquesta sinfónica, es una experiencia muy distinta y que todo músico debería experimentar en algún momento de su carrera.

¿Cuál es la salud de la música en Venezuela actualmente?
Si hablamos de la “salud sanguínea”, te diría que Venezuela está con las plaquetas muy bajas. Mientras el resto de las orquestas del mundo se fortalecen con la inyección de sangre nueva, la sangre joven venezolana está migrando. En el aspecto socio político, se vive una situación única e histórica. Esto ha permeado en casi todos los sectores de la sociedad. La cultura y la música no escapan de esta realidad. Las filas de instrumentos en las orquestas se han visto afectadas. Estos músicos de alto nivel que salen de Venezuela, en su mayoría jóvenes, se han incorporado en orquestas alrededor de todo mundo. Cabe recordar que el origen de este talento es resultado de las “décadas de oro” en la música de Venezuela. Este legado está sin dudas vinculado con la obra socio-musical del maestro Abreu. También hay que recordar que precisamente en épocas de crisis han surgido los movimientos musicales más importantes del mundo. Por ejemplo, la cultura de los musicales de Broadway como resultado de la mayor depresión económica estadounidense en los años 30. El Blues y Jazz durante la era de más severa segregación racial. Los compositores europeos y rusos escapando de la segunda guerra mundial resultaron en el surgimiento de toda una cultura de Film Scoring orquestal en la industria de Hollywood. ¿Cual será la consecuencia de la migración masiva de músicos venezolanos hacia el exterior? Será algo que veremos en un futuro mediano.

¿Qué valoración social haría sobre el legado de El Sistema?
Seguramente la palabra “social” y sus derivados, hayan quedado con un muy mal sonido a los oídos de muchos venezolanos. Sin embargo, es precisamente ese aspecto lo que inspiró a la obra “social” del legado que dejó el maestro Abreu. El sistema brindó una mano con un instrumento en ella. Le demostró a muchos jóvenes venezolanos que por medio del sonido y la música que emitieran con sus instrumentos, jamás serian olvidados ni abandonados.

¿En que proyectos estás actualmente?
Estoy componiendo música para ensambles de cámara, música orquestal y para mi banda. Por otro lado, estoy realizando una serie de conciertos llamados: “Music Aid 4 Venezuela” con la finalidad de recaudar fondos y crear conciencia alrededor de los Estados Unidos, sobre la situación actual en Venezuela. En estos eventos involucro a mis estudiantes de Berklee College of Music, provenientes de distintos países del mundo, y así inducirlos a tomar conciencia desde temprano. El talento no sólo sirve para entretener y elevar las almas: contribuye de manera pragmática a aliviar la crisis que padecen distintas sociedades y comunidades a nivel mundial.


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