Indocumentados

Llegó hace más de dos años pidiendo asilo con una herida de bala y sigue detenido en centro de ICE

El abogado del inmigrante mexicano Rafael Alejandro Abarca asegura que este recibió un balazo en la rodilla en Michoacán a finales de 2015, pero apenas este año le atendieron la lesión en el centro de detención de inmigrantes en California donde se encuentra retenido aún. Abarca dice haber sido amenazado de muerte en su país.
7 Mar 2018 – 7:04 PM EST

LOS ÁNGELES, California.– Con una herida de bala en la rodilla que supuestamente recibió en un intento de asesinato en Michoacán, Rafael Alejandro Abarca se presentó en 2015 en una garita fronteriza para solicitar asilo político a Estados Unidos. Desde ese momento está en un centro de detención para inmigrantes en Adelanto, California, donde apenas este año le realizaron una cirugía para atenderle dicha lesión.

"Estuvo con el balazo en la rodilla durante más de dos años y solo le daban morfina y luego ibuprofeno (analgésico). No le hacían caso, hasta que se presentó ante el juez y le dijo que no lo atendían y que seguía con sus lesiones", aseguró su abogado Raúl Saldaña a Univision Noticias.

Su cliente fue operado a principios de febrero y ahora se recupera satisfactoriamente. El defensor dijo que Abarca pensaba que incluso tenía la bala en la rodilla, pero en la cirugía no la encontraron. "La última vez que hablé con él me dijo que sí le ayudó la operación y ya se estaba parando sin muletas", señaló.

El litigante reclama que esta presunta negligencia médica, una de tantas quejas que pesan contra ese centro de detención de ICE en Adelanto, que administra la empresa privada GEO, es otro ejemplo del maltrato sistemático que padecen los inmigrantes en ese lugar. Tres detenidos murieron ahí el año pasado, los cuales se suman a otros tres que han fallecido desde su apertura en 2011. Por estas y otras acusaciones ventiladas en varias huelgas de hambre que realizaron algunos detenidos, la Fiscalía californiana investiga a este centro.

La lesión de Abarca ha puesto en segundo plano el hecho de que una persona que ha pedido refugio tras sobrevivir a un ataque violento en su país, siga en un centro del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) desde hace dos años y cuatro meses. Es el doble trauma al que se enfrentan los migrantes que no cruzan ilegalmente la frontera, sino que se presentan en las garitas de EEUU pidiendo ayuda.

Este hombre de 36 años fue atacado en Michoacán y lo dejaron con una herida de bala en la rodilla, la misma que apenas le atendieron en Adelanto. "Balearon a algunas personas ahí y regresaron porque no querían que hubiera testigos. Lo reconocieron y lo balearon a él también", explica su abogado. "Él vino huyendo".

"Le aseguraron que lo matarían"

El caso de Abarca continúa bajo revisión. En un principio este se representó a él mismo, lo cual habría afectado el veredicto. "Ha estado en apelación tras apelación desde hace más de dos años", mencionó Saldaña.

Incluso la Corte de Apelaciones del Noveno Circuito, con sede en San Francisco, falló en su contra. Actualmente el proceso se encuentra dentro del plazo de 45 días para debatir tal decisión.

Saldaña confía en que su cliente podrá demostrar que su vida corre peligro si regresa incluso a cualquier otro estado de México. Lo que ha pasado, señaló, es que tales pruebas no han sido expuestas adecuadamente ante los tribunales. Este abogado tomó el caso del michoacano luego que un colega conoció su historia visitando la cárcel de Adelanto.

"A él le aseguraron que lo matarían, sabe que lo están buscando, que fue testigo de ese incidente", advierte.

Este mexicano también ha sufrido otros maltratos en la cárcel de Adelanto, dijo su defensor legal, asegurando que otro detenido lo agredió físicamente supuestamente por culpa de un vigilante del centro. "Fue provocado por un guardia de GEO", reclamó.

Sin mencionar específicamente el caso de Abarca, ICE indicó en un comunicado que está comprometido "a garantizar la seguridad y el bienestar de todos los que están bajo su custodia", para lo cual cumple con políticas estrictas.

"ICE asegura que las instalaciones operan de acuerdo con sus rigurosas normas nacionales de detención a través de un agresivo programa de inspección", señaló.

Sobre el presunto ataque que el mexicano sufrió por culpa de un vigilante de GEO, la agencia federal respondió: "ICE tiene una política estricta de cero tolerancia para cualquier tipo de comportamiento abusivo o inapropiado en sus instalaciones y toma cualquier acusación en serio".

Este centro de detención en Adelanto tiene espacio para 1,600 migrantes. A través de varias huelgas de hambre realizadas en 2017, los detenidos demandaron mejor atención médica, que redujeran sus fianzas, que les dieran un trato digno y que les permitieran continuar sus procesos en libertad. Según una queja, uno de esos ayunos terminó a bastonazos y con gas pimienta.

En fotos: Así es el centro de detención para inmigrantes más grande de California

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