Abuso Infantil

Los hijos de 'la casa del horror' en California se recuperan con películas de Star Wars, iPads y fútbol

Luego de que por años permanecieron cautivos y encadenados en una vivienda de Perris, en el sur de California, los hijos del matrimonio Turpin han empezado a conocer más el mundo del que fueron privados por sus padres como parte del proceso de recuperación física y mental.

LOS ÁNGELES, California.– Después de años de maltrato, aislamiento y permanecer en cautiverio dentro de su propio hogar, los 13 hijos de David y Louise Turpin han empezado un proceso de recuperación con actividades cotidianas para conocer más el mundo del que fueron privados, expuso el abogado designado para representarlos en la corte.

Jack Osborn, representante de los siete hijos mayores, relató que los hermanos Turpin se han dedicado durante las últimas semanas a ver películas de Star Wars y Harry Poter, así como a usar iPads, a comer lasaña y a jugar fútbol, como parte de su recuperación física y mental.

Los 13 hijos de los Turpin, con edades que van de los 2 a los 29 años, fueron encontrados el pasado 14 de enero en la ya conocida como 'la casa del horror' en Perris, en el condado de Riverside.

El hallazgo ocurrió luego de que una de las víctimas, de 17 años, tomó un teléfono celular de sus padres y escapó por una ventana para reportar las condiciones en que se encontraban.

De acuerdo con la Fiscalía, algunos de ellos estaban encadenados a las bases de sus camas, otros esposados, todos parecían tener menos edad por el estado de desnutrición en el que se encontraban, además de haber sufrido por años de abuso físico y emocional.

Sus padres, David Allen Turpin, de 57 años, y Louise Anna Turpin, de 49, fueron arrestados y encarcelados para ser procesados judicialmente por tortura, maltrato infantil, poner en riesgo la vida de menores de edad, abuso de adultos dependientes y reclusión ilegal.

Una vida donde existe el fútbol y el iPad

Siete de los hermanos, los mayores, se recuperan en el Centro Médico Regional de Corona, donde aprenden habilidades que para ellos eran desconocidas, como tocar música o hacer manualidades, además de disfrutar de alimentos que nunca antes habían probado, como la lasaña, la sopa de lentejas y el pescado, platillos que se han convertido en sus favoritos, pues a decir de su abogado, no les gustan mucho los burritos.

En el mismo centro médico se les ha permitido usar iPads, juegan baloncesto y fútbol, también se entretienen viendo las películas más populares de los últimos años, como las sagas de La Guerra de las Galaxias (Star Wars) y Harry Potter, o escuchando música country, que parece ser su preferida.

Además leen libros de su predilección, principalmente sobre la naturaleza y en particular los relacionados con la vida de los insectos, señaló Osborn.

"Mi impresión es que muchas de las cosas que hacen son nuevas para ellos", dijo el abogado, quien enfatizó que el plan a largo plazo es mantenerlos unidos en el condado de Riverside.

Muchos de ellos, mencionó, han mostrado interés en ser médicos, enfermeras, científicos o investigadores, porque no quieren ser vistos como víctimas, sino como personas que están empezando a vivir la vida.

"Están bien, están contentos, quieren seguir adelante con sus vidas, no quieren pensar en el pasado", dijo su representante legal.

"Más que nada –agregó– esperan ser independientes y elaborar un plan de juego para su vida. Quieren terminar la escuela, quieren tener carreras. Están ansiosos por ir al cine, de compras y todo lo demás que hacen las personas de su edad".