Otros presidentes han emitido comunicados en reconocimiento del Domingo de Pascua. Este año, el gobierno del presidente Donald Trump fue un paso más allá, y varios departamentos clave del gabinete proclamaron la resurrección de Cristo en sus cuentas oficiales de redes sociales.
Gobierno de Trump proclama la resurrección de Cristo desde cuentas oficiales en Pascua
Las publicaciones de agencias federales desataron críticas por posible violación a la separación Iglesia-Estado.
“Ha resucitado”, declararon los departamentos de Seguridad Nacional y de Estado.
El Departamento de Defensa compartió la publicación en X del secretario Pete Hegseth: “La tumba está vacía. La promesa se ha cumplido. A través de Su sacrificio, somos redimidos. Nos mantenemos firmes en la fe, el valor y la verdad”.
El Departamento de Justicia también publicó en X: “Hoy, mientras millones de cristianos se reúnen en sus iglesias en todo el país para celebrar la resurrección de Cristo, este Departamento — se enorgullece de proteger y defender la libertad religiosa”.
Las publicaciones atrajeron miles de comentarios. Algunas personas manifestaron alegría por la abierta adhesión al cristianismo por parte de los departamentos; otras se indignaron y dijeron que las agencias gubernamentales no deberían promover la doctrina de una fe en particular.
Hegseth invoca con frecuencia su fe evangélica como jefe de las fuerzas armadas, al retratar a una nación cristiana que intenta derrotar a sus enemigos con poderío militar.
La semana pasada, organizó el primer servicio mensual de culto cristiano en el Pentágono desde que comenzó la guerra con Irán.
“Que cada disparo dé en el blanco contra los enemigos de la rectitud y de nuestra gran nación”, oró Hegseth durante el servicio transmitido en vivo. “Dales sabiduría en cada decisión, resistencia para la prueba que viene, unidad inquebrantable y una violencia abrumadora en la acción contra quienes no merecen misericordia”.
En un comunicado el Viernes Santo, Trump evocó la guerra con Irán solo de manera indirecta.
“Desde los patriotas cristianos que ganaron y aseguraron nuestra libertad en el campo de batalla y en cada generación desde entonces, el amor de Cristo ha guiado infaliblemente a nuestra Nación a través de aguas tranquilas y tormentas oscuras”.
En la mañana del Domingo de Pascua, su tono fue más duro. En una publicación en Truth Social plagada de groserías, exigió que Irán abriera el estrecho de Ormuz para el martes, “o estarán viviendo en el infierno – ¡YA VERÁN! Alabado sea Alá”.
El Consejo de Relaciones Estadounidenses-Islámicas, un grupo de defensa con presencia en todo el país, respondió arremetiendo contra la “burla trastornada del islam” por parte de Trump.
Las declaraciones de fe son comunes en la vida pública estadounidense, en todos los partidos políticos y tradiciones religiosas. Asesores del Pentágono y defensores de Hegseth citan ejemplos históricos, como el apoyo del presidente Franklin D. Roosevelt a la distribución de Biblias entre las tropas.
Pero la tradición general, ampliamente respetada a lo largo de las décadas, ha sido que los presidentes y sus gobiernos honren la separación constitucional entre la Iglesia y el Estado, y eviten favorecer de manera inequívoca una fe por encima de otras.
Los presidentes anteriores tuvieron tonos diversos en sus mensajes de Pascua. En 2003, el republicano George W. Bush celebró explícitamente la resurrección de Cristo. El republicano Ronald Reagan y el demócrata Barack Obama emitieron mensajes que reconocían tanto la Pascua católica como la Pascua judía.









