Estados Unidos ejecutó una compleja operación militar para rescatar a dos pilotos cuyo avión de combate fue derribado en territorio de Irán, en una misión que combinó inteligencia, engaño y despliegue aéreo bajo condiciones de alto riesgo.
Estados Unidos hace rescate "de película" de dos pilotos en Irán tras ser derribado su avión
El primer piloto fue rescatado tras un operativo militar de siete horas a plena luz del día, mientras que el segundo fue localizado después de permanecer oculto más de 24 horas en una zona montañosa.
El primer piloto fue recuperado en una operación que, según el presidente Donald Trump, se prolongó durante siete horas a plena luz del día del domingo 4 de abril de 2026.
Sin embargo, el segundo miembro de la tripulación —un oficial de sistemas de armas— permaneció oculto en una zona montañosa mientras fuerzas iraníes y autoridades locales intentaban localizarlo, incluso ofreciendo recompensas a la población.
Para ganar tiempo, la CIA difundió información falsa dentro de Irán asegurando que el militar ya había sido encontrado y trasladado por tierra. Esta estrategia permitió ubicarlo escondido en una grieta en la montaña, lo que derivó en una orden directa de rescate desde la Casa Blanca.
La misión enfrentó múltiples complicaciones: helicópteros Black Hawk fueron atacados y fallas técnicas obligaron a desplegar más aeronaves. Además, el ejército estadounidense tuvo que destruir dos aviones de transporte que no podían recuperar durante la operación encubierta.
En paralelo, medios estatales iraníes reportaron que bombardeos en la zona dejaron al menos tres muertos y varios heridos, mientras aseguraban haber derribado aeronaves estadounidenses, incluidos helicópteros y aviones C-130. También difundieron imágenes de restos de aeronaves.
Pese a ello, Trump aseguró que ambos rescates se realizaron sin bajas estadounidenses y defendió que la operación demostró la superioridad aérea de su país en la región. No obstante, un funcionario confirmó que otro avión de combate estadounidense también se estrelló ese mismo día, el viernes 4 de abril de 2026, sumándose al incidente inicial que derivó en el rescate de los dos pilotos.
Engaño de la CIA y presión en tierra complicaron el rescate del segundo aviador
Mientras el segundo militar permanecía oculto en una zona montañosa del suroeste de Irán, la CIA puso en marcha una operación de desinformación para confundir a las autoridades iraníes. La agencia filtró que el aviador ya había sido localizado y evacuado, lo que permitió reducir la presión inmediata en la zona.
Al mismo tiempo, desde la televisión estatal iraní se instaba a la población a capturar al "piloto enemigo", intensificando el riesgo para el militar estadounidense, quien, según Trump, era perseguido por fuerzas que se acercaban progresivamente.
Una vez obtenidas sus coordenadas, Washington activó una ofensiva aérea con decenas de aeronaves para extraerlo, en medio de ataques reportados por Irán contra helicópteros estadounidenses y dificultades logísticas que obligaron a destruir equipo militar en el terreno.









