Inicia la cuenta regresiva para que Kristi Noem y Greg Bovino dejen sus cargos al frente de la política migratoria del presidente Donald Trump, en medio de las críticas y las protestas por las duras redadas de ICE y la Patrulla Fronteriza, que incluso dejaron a dos estadounidenses sin vida a inicios de año.
Kristi Noem y Greg Bovino, los rostros de las duras redadas migratorias de Trump se retiran
Noem y Bovino fueron los rostros más polémicos del endurecimiento de las políticas migratorias del segundo mandato del presidente Trump, ahora comienza la cuenta regresiva para ambos funcionarios dejen sus cargos definitivamente.
Noem y Bovino fueron los rostros más polémicos del endurecimiento de las políticas migratorias del segundo mandato del presidente Trump, quienes pese al respaldo del mandatario no resistieron a las críticas y al cierre parcial de gobierno que ha dejado al DHS sin recursos por más de 40 días.
La caída de Noem
Kristi Noem dejará su cargo como secretaria de Seguridad Nacional a partir del 31 de marzo luego de ser destituida por el mandatario, quien le asignó una nueva encomienda más lejos de las protestas en contra de ICE y la Patrulla Fronteriza, que en enero cobraron la vida, en dos hechos distintos, de los estadounidenses Renee Good y Alex Pretti en Minnesota.

La funcionaria no fue enviada a la banca, pero sí a un cargo mucho menos público y poderoso. Será la enviada especial para el Escudo de las Américas, una estrategia conformada por 12 países de Latinoamérica para enfrentar al narcotráfico transnacional, incluidos Argentina, Chile y El Salvador.
Su reemplazo se alista para entrar en acción, se trata del senador republicano, Markwayne Mullin, quien llega a un Departamento de Seguridad Nacional tensado por la falta de asignación de recursos de parte del Congreso, debido al bloqueo demócrata que exige mejorar los procesos de ICE y la protección de los derechos de las personas indocumentadas.
Noem no se va rodeada de elogios, sino de duras críticas en su contra no solo por la crisis que generaron las duras redadas de los agentes migratorios, también por haber adquirido jets con salas de estar y recámaras de lujo, que supuestamente serían utilizadas para transportar a funcionarios a cargo de la vigilancia de la política de detenciones y deportaciones.

La retirada de Bovino
Gregory Bovino, jefe de la Patrulla Fronteriza, quien fue removido a finales de enero de las operaciones del CBP en Minnesota, tras el asesinato de Alex Pretti a manos de agentes de migración, se retira definitivamente.

Este fin de semana reapareció públicamente en la convención conservadora CPAC en Texas, en donde fue elogiado por los asistentes y calificado como un “héroe”. Sin embargo, ahí oficializó que se retiraría de sus funciones de manera definitiva.
En una reciente entrevista con The New York Times, Bovino reconoció “Ojalá hubiera capturado a aún más inmigrantes ilegales”.
El todavía funcionario, quien también trabajará hasta el 31 de marzo, fue uno de los rostros principales de la política antiinmigratoria de Donald Trump, pero ahora se retira de forma discreta, sin el cumplimiento de sus metas.
Bovino encabezó las redadas migratorias con la Patrulla Fronteriza en las ciudades de Los Ángeles, Chicago y Minneapolis, de donde fue retirado tras las muertes de Pretti y Renee Good, en medio de señalamientos por presunto encubrimiento de los agentes.
Incluso con acusaciones en contra del enfermero de Minneapolis, a quien acusó de buscar “masacrar a las fuerzas del orden”, pese a que múltiples videos del incidente muestran que el hombre ya había sido desarmado cuando fue atacado a tiros en múltiples ocasiones por un uniformado.
A Bovino le gustaba estar en el ojo público, fue captado él mismo participando en las redadas, incluso lanzando gases lacrimógenos en las protestas contra ICE y CBP por la brutalidad de sus operativos.
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