El secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, acudió a su cuenta de la red social X, para desmentir un artículo del diario The New York Times, en el que señalan que la administración del presidente Donald Trump busca que Miguel Díaz-Canel, actual gobernante de Cuba, salga, pero mantendría al régimen comunista en el poder.
Marco Rubio desmiente al NYT sobre intenciones de EEUU en Cuba: "charlatanes"
De acuerdo con el secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, un informe en el que el diario The New York Times afirma que EEUU busca la salida de Díaz-Canel de Cuba, pero mantener al régimen en el poder, sería falso.
“La razón por la que tantos medios de comunicación estadounidenses siguen publicando noticias falsas como esta es porque continúan basándose en charlatanes y mentirosos que afirman estar bien informados como sus fuentes”, dice la publicación de Rubio, junto con la publicación de X que lleva al artículo de The New York Times, que publicó Edward Wong, uno de los reporteros que lo firmó.
The reason so many in US media keep putting out fake stories like this one is because they continue to rely on charlatans & liars claiming to be in the know as their sources. https://t.co/mfzZbeO9UT
— Marco Rubio (@marcorubio) March 18, 2026
Qué dice el artículo de The New York Times
El artículo de The New York Times señala que, según fuentes del diario, la administración Trump habría comunicado a Cuba que el gobernante Díaz-Canel tiene que irse.
Además, dice que EEUU dejaría en manos del régimen, los siguientes pasos, tras la salida de Díaz-Canel. También que, por el momento, la administración Trump no estaría buscando que se tomen medidas en contra de la familia Castro, quienes siguen siendo los que más poder ostentan en la isla caribeña.
El artículo también cita, sin nombrarlos, a funcionarios del gobierno de EEUU, quienes habrían dicho que l a salida de Díaz-Canel permitiría que en Cuba se dieran cambios económicos estructurales, pues, dicen, el actual gobernante de la isla es de línea dura.
Conversaciones EEUU - Cuba
Las conversaciones entre EEUU y Cuba han sido un secreto a voces en los últimos meses, desde que la isla se quedó sin su principal fuente de suministro de petróleo, Venezuela, tras la captura del dictador, Nicolás Maduro.
También, después de que el gobierno de Trump amenazará con represalias a los países que le enviarán petróleo a Cuba.
Tras reportes de las conversaciones, que nombraban a Raúl Guillermo Rodríguez Castro, alias ‘El Cangrejo’, nieto de Raúl Castro, como uno de los principales actores en los diálogos, la dictadura cubana lo negó en varias ocasiones, a través de sus funcionarios.
Sin embargo, el pasado viernes, fue el mismo Díaz-Canel quien reconoció que estos diálogos se están llevando a cabo, al mismo tiempo que afirmó que Cuba lleva tres meses sin recibir combustible, por lo que la situación en la isla es cada vez más precaria.
Su mensaje llegó, justo después del anuncio de la liberación de 51 presos políticos en la isla.
Este lunes se presentó un apagó total en la isla, y hoy miércoles apenas se ha restablecido, aunque los habitantes solo tienen unas horas de luz eléctrica al día.
El viernes y sábado en la madrugada, se habían presentado protestas en Morón, Ciego de Ávila, por los constantes apagones. Los manifestantes incendiaron la sede del partido comunista en el lugar, y el régimen respondió arrestando a cinco personas.
Mensaje desde la Oficina Oval
En una reunión en la Oficina Oval de la Casa Blanca este martes, Donald Trump afirmó que " haremos algo con Cuba muy pronto", tras ser preguntado por periodistas sobre el tema.
Además, dirigió las preguntas al secretario de Estado, Marco Rubio, quien dijo que “ van a tener que cambiar drásticamente”, y que, “lo que anunciaron ayer (en referencia al anuncio de que los cubanos que residen en el extranjero podrán invertir en la isla) no es lo suficientemente drástico. No va a arreglarlo”.
Líderes del exilio cubano y congresistas cubanoamericanos del sur de Florida, han dicho que para que en Cuba pueda realizarse un verdadero cambio, tiene que cambiar no solo su modelo económico, sino, sobre todo, su sistema político. Esto implica, se da por supuesto, la caída del régimen que ha gobernado por más de 60 años.




