La
compañía Meta evalúa recortar hasta un
20 % de su plantilla mientras busca compensar costos por sus inversiones en infraestructura de
inteligencia artificial. Los despidos aún no tienen fecha definida, pero reflejan un cambio hacia una mayor eficiencia mediante trabajadores asistidos por
IA, en medio de la presión por optimizar recursos y proyectos tecnológicos de gran escala.