Familias detenidas en el
centro migratorio de Dilley denunciaron problemas de salud, deficiencias en la atención médica y dificultades para acceder a agua potable y alimentos adecuados. Entre los casos expuestos figuró el de
Juan Nicolás, un bebé de dos meses que permaneció detenido junto a su madre mientras ambos enfrentaban preocupaciones por su estado de salud. Autoridades federales rechazaron las acusaciones.
Denuncian emergencias médicas y malas condiciones en centro migratorio de Dilley