Carmen Mejía, una
inmigrante hondureña que pasó casi 23 años en
prisión por un
crimen que
no cometió, fue declarada inocente por una corte de apelaciones en
Texas. Tras su
absolución, el
Departamento de Seguridad Nacional también decidió
suspender el
proceso de
deportación en su contra, permitiéndole permanecer temporalmente en Estados Unidos mientras se reúne con su familia.
Te puede interesar:
Exoneran a hondureña tras 21 años en prisión injustamente, pero ahora enfrenta posible deportación