Un avión con ciudadanos estadounidenses, parte de los viajeros de un
crucero, que llegó a las
Islas Canarias aterrizó en
Nebraska tras un
brote de hantavirus. Las autoridades sanitarias confirman
un caso positivo, mientras otros pasajeros permanecen bajo vigilancia en el Centro Médico de la Universidad de Nebraska. Expertos evalúan el nivel de riesgo de contagio para determinar quiénes requieren
aislamiento en la unidad de biocontención.