Los intentos fallidos por alcanzar un alto el fuego en Medio Oriente, la política migratoria, la persistencia de la inflación y la creciente polarización política comienzan a pasar factura a la imagen del presidente Donald Trump, en un momento decisivo de su segundo mandato. Al menos así lo muestran las encuestas de opinión sobre su valoración.
En caída libre: así se desploma la aprobación de Trump rumbo a las elecciones intermedias
Para el presidente Donald Trump, el momento es particularmente delicado. Las elecciones intermedias se celebrarán en noviembre, cuando los republicanos intentarán defender su mayoría en la Cámara de Representantes y competir por el control del Senado.
A menos de tres meses de las elecciones intermedias de noviembre, distintos estudios de opinión muestran un escenario cada vez más adverso para el mandatario. Las principales encuestas y promedios coinciden en que la aprobación de Trump se encuentra claramente por debajo de los niveles registrados al inicio de su regreso a la Casa Blanca.
El deterioro no responde a un solo asunto ni aparece en una única medición. Los sondeos reflejan un creciente malestar con la gestión presidencial, particularmente en asuntos como la economía, el costo de vida y el manejo del conflicto con Irán.
Los datos también ofrecen una primera aproximación al escenario que enfrentarán los republicanos en noviembre. La aprobación presidencial no determina por sí sola el resultado de las elecciones, pero puede convertirse en un factor relevante para candidatos que intentan defender distritos y estados competitivos.
Reuters/Ipsos: 33% de aprobación
La aprobación de Donald Trump se encuentra en uno de sus niveles más bajos desde su regreso a la Casa Blanca. De acuerdo con una encuesta de Reuters/Ipsos publicada el 17 de agosto, apenas 33% de los estadounidenses aprueba su gestión, frente a 64% que la desaprueba. El resultado representa una caída de dos puntos respecto de la medición anterior.
El dato marca el nivel más bajo de aprobación de Trump durante su segundo mandato y empata con el mínimo registrado durante su primera presidencia, en diciembre de 2017. La brecha de 31 puntos entre aprobación y desaprobación refleja el deterioro de su imagen pública en un momento especialmente sensible para la administración.
El contraste con el comienzo de su segundo mandato es significativo. En enero de 2025, una medición de Reuters/Ipsos situaba la aprobación de Trump en 47%, frente a 41% de desaprobación.
La caída coincide con el creciente malestar por la guerra entre Estados Unidos e Irán. Según el sondeo, ocho de cada diez estadounidenses consideran que el conflicto se prolongará durante un periodo considerable, una percepción que también alcanza a una amplia proporción de los votantes republicanos.
El aumento de los precios de la energía y la gasolina amenaza con reforzar una de las principales preocupaciones del electorado, relacionada con el conflicto de la guerra con Irán, debido a las afectaciones en los mercados globales de petróleo y contribuido al incremento de los precios de los combustibles en Estados Unidos.
The Economist/YouGov: 35% de aprobación
Otro estudio de opinión reciente apunta en la misma dirección. La encuesta de YouGov para The Economist, publicada el 18 de agosto, sitúa la aprobación de Trump en 35%, frente a 61% de desaprobación, mientras 4% de los consultados no expresó una opinión.
El resultado muestra que la valoración del presidente permanece muy por debajo de los niveles registrados al comienzo de su segundo mandato y confirma una tendencia que aparece también en otros sondeos.
Uno de los principales factores de presión es nuevamente el conflicto con Irán. Los esfuerzos diplomáticos para alcanzar un acuerdo definitivo no han conseguido poner fin a las hostilidades, mientras Trump enfrenta crecientes dudas sobre la capacidad de su administración para controlar la crisis.
La situación también ha expuesto una diferencia importante entre la percepción de los distintos grupos electorales. Aunque Trump conserva un respaldo elevado entre los republicanos, su apoyo es considerablemente menor entre demócratas e independientes.
Esa división partidista no es nueva, pero adquiere especial importancia rumbo a noviembre. Incluso en estados y distritos que respaldaron a Trump en 2024, una eventual pérdida de apoyo entre votantes menos comprometidos con el presidente podría complicar las aspiraciones republicanas en contiendas cerradas.
RealClearPolitics: 39.6%
Los promedios de encuestas ofrecen una perspectiva distinta, pero apuntan en la misma dirección. El seguimiento de RealClearPolitics, actualizado al 20 de agosto, sitúa la aprobación de Trump en 39.6%, frente a 57.2% de desaprobación.
En enero de 2025, el promedio de RealClearPolitics situaba la aprobación del presidente por encima del 50%. Desde entonces, la tendencia se ha deteriorado y la desaprobación pasó a superar ampliamente a la aprobación.
La evolución coincide con un periodo marcado por la guerra con Irán, el aumento de los precios de la energía y las dificultades de la administración para alcanzar un acuerdo que permita poner fin al conflicto.
El 17 de agosto, Trump afirmó que Irán no aceptaría el acuerdo que, según él, sería necesario para terminar la guerra. Ese mismo día expiró el plazo previsto en un memorando de entendimiento alcanzado en junio, sin que se concretara un acuerdo más amplio.
Silver Bulletin: 38.2%
El promedio de encuestas de Silver Bulletin también muestra un deterioro sostenido de la aprobación de Trump desde los primeros meses de su segundo mandato.
Hasta el 20 de agosto de 2026, el seguimiento sitúa la aprobación del presidente en 38.2%, mientras 57.9% desaprueba su gestión. La diferencia entre ambos grupos se acerca así a los 20 puntos porcentuales.
La evolución no responde a una caída aislada. Desde 2025, la desaprobación comenzó a superar de manera consistente a la aprobación y, con el paso de los meses, ambas líneas se fueron separando.
El deterioro resulta especialmente visible durante 2026. La aprobación presidencial se ha mantenido por debajo del 40% en los últimos meses, mientras la desaprobación se acerca al 60%.
El dato es relevante para los republicanos que buscarán defender sus posiciones en el Congreso. Un presidente con una aprobación cercana al 38% enfrenta dificultades para ampliar su respaldo más allá de su base electoral, particularmente entre independientes y votantes que podrían definir las contiendas más competidas.
The New York Times: 37% de aprobación
El seguimiento de encuestas de The New York Times ofrece otro indicador del deterioro en la valoración de Trump. La aprobación se sitúa alrededor del 37%, mientras la desaprobación ronda el 59%, una diferencia superior a 20 puntos porcentuales.
La evolución muestra una separación cada vez mayor entre quienes aprueban y quienes desaprueban la gestión presidencial. El cambio resulta especialmente significativo frente a los niveles registrados al comienzo del segundo mandato.
El desafío para Trump no está únicamente en conservar el respaldo de su base republicana, que continúa siendo elevado. La dificultad está en recuperar terreno entre independientes y votantes menos identificados con el movimiento MAGA, un grupo potencialmente decisivo en las elecciones de noviembre.
Un desgaste que llega en el peor momento
Las cifras no son idénticas, pero el patrón se repite: las principales mediciones colocan la aprobación de Trump entre los niveles más bajos de su segundo mandato, mientras la desaprobación se aproxima o supera el 60% en varios de los sondeos y promedios.
El factor económico puede ser especialmente importante. La inflación, los precios de la gasolina y la incertidumbre provocada por la guerra con Irán amenazan con convertir el costo de vida en un problema político para la Casa Blanca.
La aprobación presidencial no permite anticipar por sí sola el resultado de esos comicios. Sin embargo, si los niveles actuales se mantienen, Trump llegará a las elecciones con una base republicana todavía sólida, pero con dificultades crecientes para ampliar su respaldo entre independientes y votantes.
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